Jhivvan Jackson promedió 22.9 puntos en su segunda temporada en la NCAA. (Suministrada /  Jeff Huehn) (semisquare-x3)
Jhivvan Jackson promedió 22.9 puntos en su segunda temporada en la NCAA. (Suministrada / Jeff Huehn)

En pasados días, Myles Turner, jugador de los Pacers de Indiana en la NBA, no pasó por alto el brillante desempeño de su amigo, el armador boricua Jhivvan Jackson, en la temporada 2018-19 del baloncesto colegial (NCAA) con la Universidad de Texas en San Antonio.

“Puerto Rico Iverson”, tuiteó Turner sobre Jackson, tras una publicación de unos datos de la universidad en cuanto a la actuación del hijo del excanastero Leroy Jackson y del nieto del dirigente Flor Meléndez.

En la cuenta de Twitter, la institución resaltó las estadísticas del puertorriqueño en su segunda campaña en la NCAA, luego de atravesar una cirugía en la rodilla izquierda a finales de febrero de 2018. Incluso, Jackson perdió los primeros tres juegos al terminar el proceso de rehabilitación. Pero una vez se lanzó al tabloncillo, el base quemó la malla. Y los datos, ciertamente, son impresionantes.

Jackson ocupó la posición 15 entre los mejores anotadores de la nación con una media de 22.9 puntos por cotejo; registró el tercer mejor promedio de puntos en una temporada en la historia de la universidad; acumuló la segunda mayor cantidad de triples en una campaña en la historia de la escuela con 296; y finalizó séptimo en triples anotados por juego en toda la nación con 3.6.

El armador, de 6’0”, totalizó 29 partidos y también promedió 4.1 rebotes y 2.4 asistencias con un 35% en sus lanzamientos de tres puntos. Se robó 1.2 balones y cometió 2.3 turnovers por desafío.

Amigo de Myles Turner

“Fue un tuit de un amigo a otro amigo”, dijo Jackson a El Nuevo Día al hablar de Turner. “Cuando estudié en Dallas, estábamos en la misma escuela. Él en el grado 12 y yo en noveno. Es muy amigo de mi hermano (Jalen) y siempre estamos hablando. Lo respeto mucho por todo lo que él ha logrado en su carrera”, abundó.

Jackson debutó en la pasada temporada en la NCAA, pero no terminó el torneo al sufrir la lesión en la rodilla. De inmediato, entró al quirófano y, eventualmente, trabajó en su recuperación. Esta temporada de los Roadrunners arrancó sin uno de sus mejores canasteros. En su año de novato, Jackson lució con una media de 18.4 puntos por juego, a la vez que estableció una marca de puntos para un canastero de primer año en la historia de la universidad. No fue hasta el 19 de noviembre que Jackson salió al tabloncillo por primera vez esta campaña, después de la operación. Su tiempo de juego fue limitado al principio.

En sus primeros tres compromisos jugó 15 minutos, en cada uno. Y en el último de ellos explotó con 21 puntos. Fue el inicio de una campaña de ensueño. De los restantes 26 encuentros, Jackson marcó 20 puntos o más en 22 de ellos, llegando a marcar 46 puntos ante WKU en tiempo extra el 31 de enero.

No bajó el pie del acelerador en el resto del torneo. En el último partido, de paso, encestó 35 puntos, pero no evitó la eliminación de su conjunto en los cuartos de final en la lucha por el campeonato de la Conferencia USA, fallando en el objetivo de clasificar al Torneo de Campeonato de la NCAA que comenzará este jueves.

“A nivel individual fue una temporada superbuena, pero a nivel colectivo no logramos la meta de llegar al Torneo de la NCAA. Esa parte fue dura para mí porque soy un ganador”, comentó. “No pensé que iba a regresar a jugar bien tan rápido. Pensé que iba a tomarme como un mes. Superé las expectativas. Pero venía de trabajar bien duro en el verano. Luego de la operación me mantuve trabajando en mi juego a pesar de que no podía correr al principio”, afirmó.

Tras la  operación de la rodilla, ¿pensaste que ibas a registrar una mejor temporada en comparación al del pasado año?, se le preguntó.

“Siempre me mantuve positivo. Era cuestión de confiar en el proceso. Sabía que iba a ser mejor jugador”, contestó Jackson, al indicar que "ya empecé a prepararme para próxima campaña”.


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