Los Tigres superaron 69-60 a los Taínos, frenando así su racha de 34 victorias al hilo. (Archivo / GFR Media)
La reanudación del torneo 2020 del BSN comenzará el 10 de noviembre en formato de 'burbuja'.

El grupo médico del Baloncesto Superior Nacional (BSN) descartó el miércoles el reingreso de cualquier jugador que salga de la ‘burbuja’ para atender una lesión o una posible convocatoria de la Federación local para la segunda ventana del clasificatorio de la AmeriCup una vez se reanude el torneo 2020 a partir del 10 de noviembre.

La recomendación fue hecha durante una conferencia de prensa en la noche del miércoles junto al presidente liguero, Ricardo Dalmau, para detallar el protocolo salubrista que se implementará en la competencia con 10 equipos participantes en el hotel Wyndham Grand Río Mar, de Río Grande.

El grupo incluye a profesionales de la salud como el cardiólogo Luis Molinary, médico de los Vaqueros de Bayamón; el internista Miguel Magraner, galeno de los Leones de Ponce y su homólogo Manuel Polanco, de los Capitanes de Arecibo. El personal es completado por William Félix Rodríguez, emergenciólogo con ocho años de experiencia en la organización de eventos de la NBA; por Kenira Thompson; por el fisiatra Fernando Sepulveda; y por los epidemiólogos del Departamento de Salud, José López de Victoria, y Yonaica Plaza, bajo el liderazgo de Fabiola Cruz López.

Según Molinary, la lastimadura de un canastero que conlleve una recuperación de más 10 días sería complicado reemplazarlo debido al protocolo establecido para ingresar a la ‘burbuja’.

“Si se lesiona gravemente un jugador, lo perdiste porque es un torneo corto”, expresó el galeno, con más de 25 años asociado al baloncesto puertorriqueño, sobre el certamen con una duración de seis semanas al finalizar el 21 de diciembre.

“Una lesión mínima puede requerir entre siete a 10 días de recuperación y el jugador podría volver al equipo. Si son más días, prácticamente, se quedaría allí encerrado hasta que tenga el visto bueno médico (para regresar a jugar). No se permitiría un sustituto, porque tiene que seguir el protocolo de entrada. Veríamos equipos terminando con 10 o 11 jugadores, como hemos visto en temporadas normales. Es un riesgo que el apoderado consideraría tomar (reemplazar a un jugador), incluyendo a los refuerzos, que también es un proceso difícil de cambiar en situaciones normales”, explicó Molinary.

Los 120 jugadores, más personal de cuerpo técnico, de los 10 equipos participantes deben ingresar a la “burbuja” el martes y miércoles de la semana entrante.

Magrener explicó que cada miembro de los equipos debe llegar con una prueba negativa a la instalación. Luego, pasaría una cuarentena de tres días en los cuartos asignados mientras se espera por una segunda prueba negativa. Además, deben estar todos vacunados contra la influenza. Una vez cumpla con los requisitos, el canastero podrá compartir con el resto de sus compañeros de equipo.

Se informó que solo se realizarán dos días de prácticas previo al arranque del certamen, a petición de los apoderados. Es obligatorio utilizar mascarilla en todo el hotel.

Este proceso de entrada tendrá que repetirse si un jugador sale por lesión, que sería transportado a un hospital asignado bajo fuertes medidas de aislamiento para evitar contagios, para realizarse pruebas de resonancia magnética (MRI) o rayos X. Igual para el atleta que sea convocado por la Selección Nacional en caso de que FIBA oficialice la ventana a finales de noviembre.

FIBA estableció jugar la segunda ventana del 27 al 30 de noviembre en cuatro sedes distintas. El Grupo D, que cuenta con Puerto Rico, Estados Unidos, México y Bahams aún no tiene una sede definida para sus encuentros.

“Hemos contemplado el escenario, que todo jugador que salga y viaje fuera del país, debe cumplir con una cuarentena de 14 días cuando regrese, además de nuestro protocolo. Sería difícil que pueda volver porque para esa fecha estamos en la etapa final del torneo”, indicó Molinary al recordar que los playoffs iniciarán el 1 de diciembre.

Vital las ´pre burbujas´

La mayoría de los quintetos llevan semanas en el proceso de ´preburbuja´ con sus respectivas sesiones de entrenamiento. Fajardo y Guaynabo empezaron esta semana sus prácticas.

Para Félix Rodríguez, al igual que todo el grupo médico, la prevención de contagios en esta etapa- que ya suma tres casos positivos en Bayamón, Aguada y Mayaguez- será vital para el funcionamiento de la 'burbuja´ una vez ingrese todo el personal.

“El éxito de la ‘burbuja’ será la ‘preburbuja’. Que ingresen todos sin coronavirus. Una vez entren puedo decir que estaré más tranquilo. Hemos dado todo por el todo para que esto funcione”, declaró Félix en la conferencia desde la ciudad de Orlando.

“Va a ser una temporada fuerte. Más que el estrés físico, está el estrés emocional. Prácticamente, van a estar aislados por semanas y queremos que la convivencia sea una armoniosa sin conflictos. Desde el punto de vista salubristas sobre la contaminación, si todos acatan las reglas y las siguen al pie de la letra, tendremos éxito. Serán una tres primeras semanas cruciales, cuando todas las piezas comienzan a engranar. Si logramos que todo se siga con exactitud, tendremos una temporada sin ningún problema. La experiencia va a ser bien restante para todos”, advirtió Félix.

El grupo de profesionales se ha encargado de que cada uno de los representantes médicos en los equipos restantes lleven el mensaje a los canasteros. La gestión para el mensaje de prevención entre los apoderados ha sido liderada por Oscar Misla, copropietario de los Leones.

Para la estabilidad emocional de los jugadores, psicólogos serán asignados en la ´burbuja', se informó.

El grupo médico añadió que los equipos no deben compartir con otros por lo menos en las primeras tres semanas. Las zonas de recreación como piscinas y “game rooms” deberán ser reservadas por tiempo por cada conjunto.

Un contagio paralizaría todo

Los participantes del torneo se someterán a pruebas semanas todos los lunes, con el martes sin juegos en calendario en espera de los resultados de las pruebas. Si hay sospechas durante la semana de un jugador contagiado, será sometido al examen inmediatamente.

De ocurrir un positivo en el medio del torneo, la acción debe ser paralizada, recomendó el epidemiólogo López de Victoria.

“La recomendación es paralizar funciones si se detecta un positivo. Ese es el propósito de las preburbujas: detectar los casos positivos ahora para aislarlos y asegurar que llegue el menor número de personas expuestas o contagiadas. No podemos exponer a los jugadores. Hay que realizar el rastreo, verificar con quién estuvo y dónde hasta que sea seguro seguir con las operaciones. Por eso vamos a respirar mejor cuando todos ya estén adentro con pruebas negativas. Tenemos un plan por si ocurre lo peor, pero la esperanza es que todo salga exitosamente”, dijo López de Victoria

Dalmau, sin embargo, agregó que los posibles casos positivo deben ser evaluados clínicamente antes de tomar una decisión sobre mover fechas de partidos.

"En estos momentos, tenemos (un plan) preliminarmente de cómo se manejaría”.

Cuartos especiales serán designados para las personas contagiadas. De presentar síntomas marcados, serán enviado automáticamente al hospital sin boleto de regreso al torneo.

“Uno que infecte puede tumbar el proyecto”, precisó Magraner.

Si algún personal de los equipos viola el protocolo durante el torneo, el castigo será “severo”, afirmó Dalmau.

“Solo requiere que una persona falle para que esto se vaya abajo. Con la misma seriedad vamos a tomar la postura”, enfatizó el líder del BSN.

El BSN estima que realizarán unas 2,000 pruebas antes y durante el torneo a un costo valorado a $150,000, dinero que será cubierto por el Departamento de Salud bajo los fondos federales de la Ley Cares.

Sobre el personal del hotel, Dalmau indicó que se llegó a un acuerdo con la administración hotelera para que los empleados sigan un protocolo similar al del BSN. La hospedaría estará cerrada para turistas.

Molinary y Plaza ya visitaron las instalaciones para designar las barreras de seguridad que dividirán las zonas reservadas para el torneo.

Acerca de plan de seguridad, Dalmau dijo que se ultiman detalles junto con el exmonitor federal de la Policía y excoronel del Ejército de Estados Unidos, Arnaldo Claudio.

Confiados con el plan

Sobre los orígenes de la 'burbuja´, Molinary rememoró que las conversaciones surgieron en abril, un mes después de la paralización de la temporada por la emergencia del COVID-19. Luego de descartar la posibilidad de reanudar el torneo con público en las gradas, se propuso la idea actual.

Después de debatir algunas diferencias con los apoderados, Molinary se siente confiando en que el plan final tendrá éxito.

“Tuvimos nuestras diferencias. Si Ricardo ha sido estricto en las cosas que hemos pedido, nosotros hemos sido exageradamente estrictos con las peticiones al BSN y a los apoderados. Ellos tienen la última palabra. Vimos un poco de resistencia al principio, pero la cooperación de los apoderados y del grupo (médico) ha sido bien completa. Hemos llegado a todas las recomendaciones establecidas. Quedan cosas por afinar porque no ha comenzado. La burbuja no va a ser idéntica a la de NBA, porque económicamente es imposible, pero puedo decir hoy que me sentiría más seguro dentro de esta 'burbuja´ que el día a día que llevo como doctor”, resaltó Molinary.