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El técnico Flor Meléndez dijo que se mantiene activo buscando nuevas jugadas en su residencia. (Archivo)
El técnico Flor Meléndez dijo que se mantiene activo buscando nuevas jugadas en su residencia. (Archivo)

Flor Meléndez saltó de la alegría cuando su hija Yanira recibió la llamada del médico para darle la noticia que ellos anhelaban recibir estos días: el resultado negativo de las pruebas moleculares al COVID-19 tanto de él como de su esposa Nilda Barrios.

“Cuando mi hija me dio la noticia, los dos comenzamos a brincar. Obviamente, con distancia”, compartió el experimentado técnico del Baloncesto Superior Nacional (BSN) entre risas a El Nuevo Día.

“Es un alivio mental porque físicamente estábamos bien. Ahora a cogerlo con calma guardado en la casa”.

A través de un comunicado de prensa, la familia Meléndez anunció el resultado de ambas pruebas, luego de que el exmentor nacional diera positivo a finales de marzo y fuera hospitalizado en el área metropolitana. Al día siguiente de su positivo también trascendió que su esposa Nilda estaba infectada con este virus.

La condición de Meléndez mejoró a los pocos días y a principios de abril ya recibía el alta médica para regresar a su residencia. Su esposa nunca fue hospitalizada al no presentar los síntomas de esta enfermedad.

Meléndez dijo que hace dos semanas se realizaron las pruebas moleculares para confirmar que habían superado este virus. “Esperamos 14 días. Y el día de la prueba estábamos preocupados porque queríamos salir de esto. Pero el apoyo del pueblo ha sido una cosa increíble. No pensaba que tanta gente iba a estar detrás de uno. Sentí el respaldo de toda mi familia y de mucha gente, incluso algunos que están bien enfermos. Fue algo que me ayudó mucho en el proceso y gracias a Dios estamos bien”, apuntó.

“Hay que tener mucha paciencia para manejar esta enfermedad y seguir las reglas. No es fácil, pero se puede”, continuó Meléndez, de 72 años.

Siempre piensa en el baloncesto

Durante este periodo de aislamiento en su residencia, Meléndez dijo que no ha parado de trabajar en el baloncesto. Esta temporada comenzó como dirigente de los Indios de Mayaguez hasta que el torneo se vio detenido a mediados de marzo por la emergencia del coronavirus. Dijo que mantiene comunicación constante con sus asistentes, al tiempo que ha aprovechado el tiempo para leer y ver videos.

“Encerrado tanto tiempo en el cuarto, uno termina haciendo nuevas jugadas. Las comparto con el asistente, quien se mantiene en comunicación con los jugadores. Así que no dejamos de trabajar. El baloncesto ha sido la vida de uno”, dijo Meléndez al entender que el torneo podría reanudarse luego de agosto.