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El esucha Johnny Ramos observa el turno ofensivo de un jugador durante el Spring Break Scout Day. (semisquare-x3)
El esucha Johnny Ramos observa el turno ofensivo de un jugador durante el Spring Break Scout Day. (Ramón “Tonito” Zayas)

Si hay alguien que ha visto y vivido de cerca las incidencias de un sorteo de novatos, antes, durante y después del evento anual, es el veterano escucha Johnny Ramos, quien en el 2018 entró a su año 43 como evaluador de talento.

Tanto ha visto Ramos como cazatalentos a lo largo de más de cuatro décadas, que fue testigo de principio a fin de la carrera de uno que es considerado serio candidato para ingresar al Salón de la Fama cuando se cumplan sus cinco años en el retiro.

Y Ramos espera ser testigo de ese momento cuando el otrora jardinero Carlos Beltrán, quien conquistó su primer y único anillo de campeón de la Serie Mundial con los Astros de Houston en 2017, entre en la boleta de votación.

“Muy orgulloso de él. Deseo que pasen estos cinco años para que le den la oportunidad de que llegue al Salón de la Fama. Y lo felicito a él, a su esposa y su fundación por traer toda esa ayuda a Puerto Rico. Ha hecho un trabajo excelente”, dijo Ramos reconociendo su talento, pero también la solidaridad que demostró el manatieño tras el paso del huracán María.

Beltrán fue firmado en 1995 por Ramos para la organización de los Reales de Kansas City, organización con la que ha estado toda su carrera como escucha. Fue seleccionado en la segunda ronda del sorteo de ese año, en el turno 49 global.

El tiempo le daría la razón a Ramos, pues Beltrán se desarrolló muy pronto en las ligas menores y debutó en Grandes Ligas solo tres años después en 1998. En 1999, todavía conservando su status como ‘rookie’, se proclamó Novato del Año de la Liga Americana.

Fue el principio de una gloriosa carrera en la que se ganó tres Guantes de Oro, dos Bates de Plata, un anillo de campeón y fue nueve veces al Juego de Estrellas. Se retiró tras 20 temporadas en las Mayores, y culminó su trayectoria como el puertorriqueño con más carreras anotadas (1,582) y más impulsadas (1,587).

Pero en esos 43 años ligado a los Reales, Ramos no solo ha visto infinidad de jugadores desarrollados en el patio, sino que ha experimentado la evolución que ha ocurrido en el proceso.

“En realidad el béisbol sigue igual. Lo que resulta es que aquí en Puerto Rico hoy día hay muchas academias y los peloteros ya tienen un poquito más de conocimiento cuando los firman o van a colegio, de como jugar pelota”, dijo Ramos, de73 años, a El Nuevo Día.

“Básicamente, en Grandes Ligas los peloteros de hoy se preparan mejor, tienen mejores condiciones, mejores parques y ganan más dinero. Se cuidan más. Eso es lo que ha cambiado del béisbol. Muchos buscan su entrenador especial para prepararse mejor”.

Ramos dijo que otro aspecto que ha evolucionado es la manera de dirigir, pues al presente los técnicos toman en cuenta el campo de la informática para dejarse llevar por tendencias.

“Nosotros (los Reales) tenemos dos ‘advance scouts’, que son los que se envían a ver a otros equipos. Y por ejemplo si vamos a jugar contra los Yankees (de Nueva York), nos dicen cómo están bateando los bateadores, y cómo hay que lanzarles. Esa información la traen al dirigente y el dirigente la pasa al jugador”, explicó el veterano escucha.

Así mismo, basado en las estadísticas y la informática, Ramos indicó que también se ven casos de jugadores empleándose en posiciones del campo que de lo contrario no estarían cubriendo.

“Un muchacho que tenga buenas manos, puede jugar hasta siore (campo corto), no importa si pesa 200 libras, porque las estadísticas ya le dicen para dónde va a batear cada jugador, y él sabe dónde tiene que pararse”, dijo como ejemplo.

Igualmente, Ramos indicó que otra práctica que sigue proliferando es la de recomendar el cambio de posición a algunos peloteros. Aunque no es algo nuevo, Ramos sí dijo que cada vez se procura hacer esta recomendación más temprano.

“Eso ha pasado mucho. Pero ¿qué pasa? Que las estadísticas han enseñado que si un muchacho puede jugar otras posiciones, lo cambian con tiempo suficiente para que así se pueda desarrollar con tiempo y pueda llegar a Grandes Ligas”, dijo Ramos.

“El mismo Christian Vázquez (receptor de los Medias Rojas de Boston) era tercera base, pero los escuchas vieron que el futuro de el era en esa posición (de cátcher)”.


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