Dos años luego del huracán María, el alcalde William Miranda Torres explica cómo el municipio intenta arreglar el parque.

Caguas - Un busto de Yldefonso Solá Morales custodia el silencioso vestíbulo del antiguo estadio cagüeño que lleva su nombre, como si estuviera expectante de su reapertura.

El área de la boletería sigue desierta. No hay filas ni gente comprando boletos. No hay pregoneros vendiendo golosinas en las gradas. Así ha permanecido el estadio, en silencio, por más de dos años luego de que el huracán María devastara toda la infraestructura deportiva de la ciudad, un día como hoy en 2017.

Pero el hogar de los Criollos, de la ciudad que “sabe a béisbol”, espera escuchar nuevamente el canto de “playball” en noviembre del próximo año, a tiempo para la campaña 2020-2021.

Habrán transcurrido casi cuatro años desde la última vez que los Criollos estuvieron en su parque en enero de 2017, cuando ganaron el primero de dos cetros consecutivos de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente. Han sido dos temporadas —y la próxima será la tercera— sin los vítores de los aficionados en las gradas. Los Criollos y parte de su grey se tuvieron que mudar al Estadio Evaristo “Varo” Roldán del vecino Gurabo para los últimos dos torneos.

Ilustración electrónica de cómo podría quedar la nueva "plazoleta" planificada para el estadio Yldefonso Solá Morales. (Suministrada)
Ilustración electrónica de cómo podría quedar la nueva "plazoleta" planificada para el estadio Yldefonso Solá Morales. (Suministrada)

En otras palabras, los Criollos quedaron nómadas después del huracán y tuvieron que celebrar su segundo cetro al hilo en enero de 2018 sin todo el calor de su fanaticada. El torneo 2019-2020 que arrancará a mediados de noviembre será su tercero en línea lejos de casa, pues esta vez los Criollos se mudarán al estadio Hiram Bithorn de San Juan.

En el 2018, el Municipio de Caguas anunció su intención de demoler la instalación y construir en ese espacio proyectos de vivienda. No obstante, un grupo de arquitectos e ingenieros que se reunieron con el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, estudiaron la alternativa de revertir los planes de demolición.

“Las instalaciones recreativas sí eran importantes, pero lo principal era la vivienda para mucha gente que perdió sus propiedades”, dijo Miranda Torres a El Nuevo Día durante un recorrido por el estadio a solo días de que iniciaran las labores para reacondicionar el terreno.

De acuerdo al ejecutivo municipal, de las reuniones con arquitectos e ingenieros locales salió el plan para restaurar el parque con menos del 50% del estimado original. Inicialmente, la proyección de los costos de remodelación rondaba los $11 millones, razón por la que el municipio decidió que lo mejor sería demolerlo. Pero luego se demostró que podía remodelarse el estadio por $5,000,000, con ciertos ajustes, como reducir los asientos de 10,000 a 7,000.

El reto de jugar sin casa

Por dos años, el apoderado de los Criollos, Raúl Rodríguez, ha trabajando contra vientoy marea para mantener operando la franquicia fuera de su parque.

“Lo difícil fue, primero, escoger un parque que no necesariamente está con todos los requisitos que uno debe tener para la comodidad de un equipo profesional. Así que la operación fue más difícil”, dijo Rodríguez.

Ilustración electrónica de cómo podría quedar la nueva fachada planificada para el estadio Yldefonso Solá Morales. (Suministrada)
Ilustración electrónica de cómo podría quedar la nueva fachada planificada para el estadio Yldefonso Solá Morales. (Suministrada)

Una vez encontraron hospedaje en Gurabo, el segundo escollo para la franquicia estuvo en el aspecto económico. “Porque estás en un parque que quizás son fanáticos del béisbol, pero no de Caguas. Hubo apoyo (en Gurabo), pero no es el que tienes en tu parque. Económicamente no solo hubo problemas con los municipios que ahora no tienen el dinero de antes, sino que también está el problema con el dinero relacionado a las taquillas y a la comida (de las cantinas), que se redujo bastante”, agregó el empresario quien estimó que los Criollos perdieron un 50 por ciento de aficionados en la asistencia a los partidos en 2018-2019.

Atracciones nuevas

En el ‘nuevo’ Solá Morales —aparte de las mejoras al terreno, al sistema de alumbrado y en los camerinos—, se construirán dos plazas con concesionarios de comida que permitirán al consumidor hacer sus compras mientras mantienen la visibilidad del juego. Estas dos plazas se construirán en el jardín izquierdo y el derecho, en las áreas en que se eliminarán butacas del estadio.

El ingeniero Luis A. Herrera, director de proyectos de construcción del Municipio de Caguas, indicó que, además, se sustituirán los focos antiguos por el moderno y más eficiente sistema de luces LED.


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