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Edgar Martínez. (AP)
Edgar Martínez. (AP)

Nueva York --  Casi 24 horas después del día que considera ha sido el más largo de su vida, Edgar Martínez tuvo el miércoles la oportunidad de reflexionar sobre el significado para Puerto Rico y su familia de haberse convertido en el quinto puertorriqueño en ser seleccionado para el Salón de la Fama del Béisbol.

En su mensaje inicial en torno a su elección, en la conferencia de prensa oficial del Salón de la Fama, fue breve, pero agradecido.

Pero, a preguntas de los periodistas, durante y después de la conferencia, el inmortal número 11 de los Marineros de Seattle pasó revista a las emociones que ha sentido en las últimas horas.

En primer lugar, Martínez dijo estar consciente de la jornada de celebración que se dio en Puerto Rico a raíz de su elección, anunciada el martes. Martínez reafirmó lo largo que se le hizo el martes, mientras esperaba nervioso el anuncio oficial.

“Sé que el pueblo de Puerto Rico y mis amistades están muy contentos. Es un honor estar aquí representando a la isla”, indicó el expelotero puertorriqueño, quien recibió el 85.4% de los votos en su último año de elegibilidad.

Junto a Martínez estuvieron en la conferencia sus compañeros de la Clase 2019, los exlanzadores Mariano Rivera y Mike Mussina. La familia del fallecido exlanzador Roy Halladay también estuvo presente. Los otros dos miembros del grupo, el relevista Lee Smith y Harold Baines, fueron elegidos por el Comité de Veteranos.

Hasta el momento, Martínez no tiene claro en qué momento podrá viajar a Puerto Rico a celebrar su exaltación. Pero, esa es una cita que cumplirá.  “Tengo compromisos cuando llegue el domingo a Seattle y (la apertura de los campos de) entrenamiento viene por ahí. Cuando llegue a Seattle empezaré a buscar la fecha”, dijo.

Martínez habló de lo difícil que se le hizo dejar a Puerto Rico para iniciar su carrera como profesional en las ligas menores. Lo mucho que extraño a sus abuelos.

“Me crié con mis abuelos. Mi abuelo todas las noches, durante la liga de invierno de Puerto Rico, ponía el juego a las 7 de la noche. Me sentaba con él a escuchar el juego en la radio. Me llevaba e iba a todos mis juegos, desde las pequeñas ligas hasta la semipro. Tuvo una gran influencia en mí… y  en mi amor por el juego”, indicó.

Martínez afirmó que “el gran momento” en su carrera fue el doble que decidió la serie divisional, en 1995, para que los Marineros de Seattle, dejaran sobre el terreno a los Yankees de Nueva York en el quinto juego.La victoria solidificó una franquicia que se temía fuera trasladada a Tampa,Florida.

A Martínez se le recordó además el equipo de ensueño de Puerto Rico en la Serie del Caribe de 1995, en una alineación que incluyó a Roberto Alomar, Carlos Delgado, Bernie Williams, Carlos Baerga, Juan “Igor” González, Rubén Sierra, y su primo Carmelo Martínez. “Recuerdo mirar al dugout y ver todos los jugadores y darme cuenta que era un equipo único”.

Mariano Rivera, el primer jugador en la historia con el 100% de los votos, abrió la conferencia  advirtiendo que Martínez le debía una cena. “Gracias a mí tuvo un mejor promedio”, dijo al aludir al hecho de que Martínez le bateó de 19-11, para un promedio de .579.

Martínez, quien terminó su carrera con .312 de promedio y dos campeonatos de bateo, también tuvo números excelentes en contra de sus otros dos compañeros de clase, Mussina y Halladay. Frente a Mussina, tuvo promedio de .307, en 75 turnos al bate. A Halladay, le bateó .444, ocho imparables en 18 turnos.

Aunque reconoció sus buenos resultados frente a Rivera, elegido por unanimidad, dijo que cambiaría todos sus hits por el out que le sacó en el último partido de la postemporada de 2001. Rivera recordaba perfectamente el turno al bate y corroboró que fue un débil elevado al jardín izquierdo. Martínez sostuvo que para un lanzador que vivió toda su vida del ‘cutter’, jamás esperó el único  ‘sinker’ que cree que Rivera le lanzó en todos sus enfrentamientos. “Mariano era muy difícil. Mi acercamiento ante él era mantener las cosas simples, tratar de hacer contacto con el primer strike y buscar la bola del medio hacia afuera del plato”, dijo Martínez.

Mussina también lo elogia

Mussina sostuvo que a nadie debe sorprender el éxito de Martínez frente a lanzadores estrellas.

“Cuando eres tan exitoso y bueno como lo fue (Edgar), tú (como lanzador), dices ‘voy a tratar de lanzarla en el medio y esperar que batee directo a alguien’. Quería que bateara en los primeros lanzamientos, y pasar la página”, dijo Mussina.

Para Mussina, todos los que son elegidos al Salón de la Fama agradecen el honor de estar con los mejores de la historia, pero considera que para “los que como yo y Edgar hemos estado varios años en la papeleta”, el anuncio tiene más significado.

Martínez destacó también el respaldo que tuvo por años de quien considera su mejor dirigente, Lou Piniella, pero al mencionar influencia que tuvo en su carrera en el béisbol invernal de Puerto Rico destacó lo mucho que aprendió de Mako Oliveras.