Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Dave Roberts y Alex Cora se saludan antes del inicio del primer juego de la Serie Mundial el martes en la noche. (AP / Charles Krupa)
Dave Roberts y Alex Cora se saludan antes del inicio del primer juego de la Serie Mundial el martes en la noche. (AP / Charles Krupa)

Boston – Alex Cora y Dave Roberts compartieron el mismo camerino hace casi 20 años, mientras ambos militaban con los Criollos de Caguas en el béisbol invernal puertorriqueño.

Eso fue para la campaña del 1999-2000 cuando ambos jugadores intentaban abrirse camino en el béisbol organizado.

A partir de ese entonces, Cora, dirigente de los Medias Rojas de Boston y Roberts, mentor de los Dodgers de Los Ángeles, comenzaron una relación que jamás pensaron trascendería tanto como para encontrarse en una Serie Mundial casi 20 años después, aunque como dirigentes rivales.

Roberts, un exjardinero, fue uno de los importados que jugó con los Criollos esa temporada de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC), cuando el hermano mayor de Alex, Joey Cora fungió como gerente general de los Criollos.

“Para mí, jugar con él tres años en Los Ángeles, y pasar un invierno juntos en su pueblo de Caguas, fue divertido. Lo fue al estar en su ciudad y su país”, dijo Roberts a preguntas de El Nuevo Día.

Durante esa campaña, Roberts, quien para entonces pertenecía a la organización de los Indios de Cleveland, jugó en 25 partidos con Caguas en donde promedió .221 sin jonrones y siete remolcadas con ocho bases robadas.

Desde entonces, ambos atestiguaron la pasión que cada uno tenía por este deporte, pero no al punto de pensar que llegarían a ser dirigentes; al menos no Roberts.

“Esa conversación nunca la tuvimos”, dijo Cora previo al inicio de la Serie Mundial el martes, cuando se le preguntó si alguna vez mientras fueron jugadores, hablaron sobre ser dirigentes en un futuro.

“Yo no estaba seguro que a él le interesara la cuestión de dirigir. Y cuando obtuvo el trabajo conlos Padres (de San Diego), pensé, ‘eso está bién, chévere’. Pero él vive en San Diego, viviendo la buena vida por allá. Por qué no trabajar allí con los Padres. Pero poco a poco lo fui viendo, se convirtió en bench coach para ellos e hizo un trabajo sobresaliente”. 

Poco después Roberts fue nombrado dirigente de los Padres para la campaña 2015 y le ofreció a Cora ser no de sus coaches, pero el boricua declinó la oferta pues se encontraba laborando como analista de béisbol para ESPN y prefería mantenerse viajando seguido a la isla para estar cerca de su familia.

Pese a seguir rumbos separados y Cora también convertirse en dirigente con los Medias Rojas a partir de esta temporada 2018, ambos se han mantenido al tanto de sus respectivas carreras.

“Alex es uno de mis... el más inteligente de los compañeros de equipo que tuve, y el más cariñoso. Siempre jugaba el juego de la manera que se supone”

“Por muchos de sus atributos de liderato y su conocimiento del béisbol, no me sorprende que él esté en este rol ahora mismo”, agregó Roberts, quien luego pasó a ocupar el puesto de dirigente de los Dodgers en 2016, y en tres campañas al frente de ellos los ha llevado a dos Series Mundiales consecutivas.

Roberts reconoció las cualidades que tenía Cora desde sus días de jugador, un indicativo de que tal vez podría interesarle en el futuro capitanear un club de Grandes Ligas.

“Lo primero, él ama el juego del béisbol. Tiene una pasión de locura por esto. Muy bien orientado. Siempre curioso sobre las estrategias y el por qué. Su habilidad para enfocarse como compañero de equipo, y ser capaz de enfocarse por tres horas, él tenía esa habilidad. Y por último, conectaba la gente, era un líder, siempre un líder”.

La historia de Roberts, vista desde el punto de vista de Cora, fue totalmente contraria. Y no porque Roberts no tuviera buenas cualidades mientras era jugador.

“Él estremeció al mundo. Nadie pensó que él iba a tener ese trabajo (de dirigente). Pero está haciendo un trabajo extraordinario. Siempre fue apasionado del juego, pero nunca pensé que eso era lo que él quería (dirigir). Supongo que probablemente él sintió que yo quería ser un dirigente. No sé”, expresó Cora, un exjugador del cuadro quien está en su año de novato como piloto, y debutó llegando a los playoffs y hasta la Serie Mundial.

“El jugó para los Criollos en 1999. Él era un jugador bastante completo. Tenía muchos años positivos en Triple A. Y fue allá (Puerto Rico) y jugó con mucha energía. Tremendo compañero de equipo. Luego nos encontramos con los Dodgers (2002-2003) y nuestra relación es tremenda. Su familia es bien genuina, se da a querer. Nos ayudaron mucho temprano en nuestra carrera allá en Los Ángeles. Sumamente orgulloso que esté dirigiendo a los Dodgers. Ha hecho un trabajo excelente y es un digno rival”, concluyó Cora.