Los peloteros José Berríos (izquierda) y Javier Báez participaron en la actividad de hoy en Toa Baja.
Los peloteros José Berríos (izquierda) y Javier Báez participaron en la actividad de hoy en Toa Baja. ([email protected])

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Toa Baja - En 2017 luego del paso del huracán María en septiembre, la frustración se apoderó del jugador de cuadro de los Cubs de Chicago, el boricua Javier Báez, por la falta de comunicación con sus seres queridos en la isla. Él y su concuñado José Berríos, lanzador de los Twins de Minnesota, vivieron la misma experiencia al tener a su familia en la isla mientras ellos cumplían su compromiso en Estados Unidos con sus respectivos equipos.

Por tal razón, la oportunidad en esta ocasión de estar en su tierra, cerca de sus familiares en medio de la cuarentena provocada por la pandemia del coronavirus (COVID-19), les llevó a aceptar de inmediato la convocatoria para ayudar a personas necesitadas del pueblo de Toa Baja.

Ambos peloteros, parte de la cepa actual de puertorriqueños que brillan en el béisbol de Grandes Ligas, y que por la pandemia están inactivos sin poder jugar, acudieron el sábado al establecimiento Taquiza en la PR-2 en Toa Baja, para ofrecer comida caliente a unas 500 familias de este municipio.

La convocatoria surgió inmediamente que trascendió la noticia durante el transcurso de la semana, de que los comedores escolares no estaban abriendo para ofrecer alimentos.

Los propietarios del mencionado establecimiento de comida, tuvieron la idea entonces de preparar alimentos y de contactar a otras firmas comerciales que quisieran aportar. Además, hicieron el contacto con los jugadores, quienes a través de las redes sociales se encargaron de correr la voz para beneficio del pueblo.

“Los niños, obviamente”, respondió Báez, cuando se le preguntó qué lo motivó a responder de inmediato a la convocatoria. “Mantenerlos felices y en el buen camino es lo más importante para nosotros. Y después de eso el deporte. Nos pidieron la ayuda y José dijo que sí rápidamente. Y me informó. Siempre vamos a estar aquí para los niños”, dijo el campocorto y segunda base de los Cubs, mientras decenas de autos con familias en su interior, desfilaban por el paseo paralelo a la carretera PR-2 frente al establecimiento.

“Sammy Zapata (uno de los propietarios) nos mencionó la iniciativa, y dijimos que sí. La razón por la que lo hacemos es por los niños y esas familias que realmente están necesitadas por la situación. Tener la oportunidad de ofrecerle una o dos comidas, para nosotros es un gran punto porque no es tan solo el béisbol. Sino que somos seres humanos y queremos que nos vean como un modelo a seguir. Pues tenemos esta oportunidad y queremos aprovecharla”, señaló por su lado Berríos, lanzador de los Twins sobre el espacio que se abrió para brindar ayuda a un sector de la comunidad.

Berríos dijo que se enteraron de la situación con los comedores escolares y el conflicto que se armó antes de que las autoridades y el Departamento de Educación decidieran abrir a partir de la semana que viene.

“Sabemos de la situación. Pero somos seres humanos y no podemos depender de una sola persona o un grupo. Ya que Dios nos da esta oportunidad, la aprovechamos para darle esa aportación a esas familias. Estamos aquí para ayudar al pueblo”, agregó el tirador bayamonés.

Báez anticipó, al igual que otro de los propietarios del local, Noah Burgos, de que algún tipo de actividad similiar se pueda llevar a cabo más adelante mientras continúe la emergencia.

“Todo depende de cómo nos vaya hoy. Empezamos con 500 bolsas con muchas cosas, y pensamos que era muy poquito. Pero Samuel (Zapata) nos dijo que mucha gente se iba a querer unir y donar muchas cosas, y así sucedió. Pero como esto lo hicimos tan rápido, si hay que hacerlo otra vez, lo haremos”, agregó Báez.

De acuerdo a Burgos, el menú que se le entregó a las familias, consistió de pasta con pollo, agua embotellada, bebida carbonatada y jugos. Además las bolsitas llevaban plátanos verdes para confeccionar en los hogares, así como desinfectante de manos y mascarillas.

Burgos dijo que se unieron al esfuerzo firmas como la Pepsi, Holsum, Suiza y otras. Y esperan más adelante repetir la ayuda algunos sábados, pero quizás impactando directamente algunas comunidades especiales y necesitadas a donde puedan acudir directamente. Berríos y Baéz recordaron la experiencia del huracán María, y la compararon con lo que se está viviendo ahora en medio de la pandemia.

“Para el huracán estábamos con nuestros respectivos equipos, y nuestras familias estaban aquí en Puerto Rico, y pasaron por esa tragedia. En ese momento yo no sabía qué hacer y no tuve muchas herramientas, pero Javier salió y me brindó las herramientas para poder ayudar a mi familia. Y un poco más tarde, junto a nuestros equipos, él con los Cubs y yo con los Twins, pudimos brindar más productos, comida y generadores que era lo más que se necesitaba”, recordó Berríos.

“Yo estaba frustrado porque no tenía comunicación con mi familia”, relató por su lado Báez. “Yo entré a la familia de Joe Maddon (entonces dirigente de los Cubs) y sin decirle nada, él me dijo, ‘¿oye, te vas para Puerto Rico verdad?’ Y yo le dije, ‘eso quisiera’. Pero el aueropuerto estaba cerrado y yo le dije, ‘lo que quisiera es enviar ayuda, porque yo sé que hay gente que no tiene para sobrevivir, y mucho menos con una situación así’”.

Fue así como los Cubs eventualmente aceptaron el llamado y Báez recordó que luego Berríos pudo hacer lomismo con los Twins.

“Es bien raro que estemos ahora mismo aquí. Se supone que estuviéramos jugando béisbol. Pero a pesar de la situación hemos tenido la prioridad de tener cuidado de nuestra familia, nuestras esposas e hijos. Y ahora tener la oportunidad de ayudar a otras personas. Pues, como dijimos, el béisbol se queda a un lado. Tener oportunidad de ayudar a otras personas nos llena”, expresó Berríos.