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Boxeador Tito Acosta supera las adversidades (semisquare-x3)
Tito Acosta se prepara para enfrentar al mexicano Luis Armando Ceja el próximo sábado. (José L. Cruz Candelaria)

Ángel “Tito” Acosta Gómez es un muchacho callado, de esos que si le conoce a usted, le saluda, pero no le pregunta cómo está. No es mala crianza, sino introspección.

Pero detrás de ese silencio hay una inspiradora historia de superación que comenzó en Barrio Obrero y que luego se desarrolló paralelamente en esa colorida barriada y en el desaparecido complejo de vivienda pública Las Gladiolas en Hato Rey.

“Yo nací en Barrio Obrero y allá vivo, pero me mudé a Las Gladiolas –donde también se crió Félix Verdejo- de los 10 años hasta los 22”, le dijo Acosta a El Nuevo Día el pasado jueves, luego de una sesión de entrenamiento en el gimnasio de boxeo de las Parcelas Falú.

Acosta (14-0, 14 nocauts) se prepara para enfrentar al mexicano Luis Armando Ceja (27-5-3, 22 nocauts) el sábado en la pelea estelar del cartel que Miguel Cotto Promotions presentará en el Complejo Ferial de Puerto Rico, en Ponce.

Guiado por su hermano. Como muchos que escogen al boxeo de profesión, Tito fue un niño peleón. Su hermano mayor, Luis Alberto Gómez, vio que el pequeño Tito estaba intercambiando piñazos muy a menudo y decidió llevarlo al gimnasio de boxeo de Barrio Obrero para canalizar esas energías de una manera más positiva.

“Por él es que estoy aquí. Cuando chamaquito a mí me gustaba pelear. En la escuela, en la calle con los nenes. Él me empujó a ir al gimnasio de boxeo. Empecé al final del 1999, cuando tenía 10 años”, dijo Tito en tono tranquilo y sin melodrama sobre su fraterno materno. “Él también fue boxeador. Hizo como 10 peleas (de aficionado) o siete. Yo soy Gómez también. Lo que pasa es que el ‘pai’ no lo quiso reconocer y mi ‘mai’ le puso su apellido”.

Acosta, de 26 años, recordó que Luis Antonio, siete años mayor, “no era como yo, peleón. Era guapo. Peleaba si había que pelear. Pero no era como yo”.

“Él llevó toda mi carrera (aficionada). Falleció en 2005 de una sobredósis. Yo tenía ya 15 años. Me acuerdo mucho de él”, agregó sobre su hermano y mentor.

Su fogosidad y pegada  llevaron a Tito a convertirse en el mejor peleador de la Isla en los 48 kilogramos (105.822 libras). Así fue que llegó a formar parte de la Selección Nacional y representar a Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010.

 “Yo fui (un boxeador) técnico porque estuve en el Equipo Nacional en 2010, con (los entrenadores José) ‘Chicky’ Laureano y con Víctor ‘Cano’ Ortiz. Estuve en el equipo y fui medallista de oro en Mayagüez”, agregó como si no fuera gran cosa.

Vecino de Verdejo

En la Selección Nacional para el 2011, Acosta se topó con un amigo de Las Gladiolas, quien también boxeaba. “Recuerdo a Félix porque estuvo en el equipo conmigo, en el 2011. Siempre ha sido así, sonriente, amigable, humilde. Daba mucho consejo y se pasaba en la iglesia”, relató Acosta sobre el también invicto prospecto.

Acosta todavía mantiene una peculiar relación con el reconocido árbitro aficionado internacional José Bonet, quien lleva años encabezando un programa voluntario de trabajo de pista para boxeadores amateur y profesionales.

“Desde el 2008 (Bonet) ha estado conmigo. Recuerdo que antes, cuando yo era aficionado, hasta me buscaba a mi casa para ir a trabajar en la pista. Y lo hacía con los otros, con (Christian) Peguero, con Kikín (Collazo). Y yo trabajo con él todavía”, explicó el pugil.

Tras 184 peleas aficionadas y una medalla de oro centroamericana, Acosta debutó profesional el 17 de noviembre de 2012, noqueando a Alexis Díaz en tres asaltos. Ese resultado -triunfo por la vía rápida- es el único que conoce en sus 14 citas profesionales. 

“Mi disciplina y mi equipo de trabajo me han traído hasta aquí”, dijo Acosta, a quien la Organización Mundial de Boxeo (OMB) ya le indicó que un triunfo sobre Ceja el sábado lo colocaría a las puertas de una pelea por el título mundial 108 libras.

  Los pesos chicos no son una mina de oro y a menudo los peleadores se frustran porque no reciben bolsas cuantiosas.

Un ejemplo de esto es Román “Chocolatito” González. Considerado el mejor peleador del planeta en la actualidad y campeón en cuatro divisiones, el noqueador nica cobra mucho menos que el peso medio Gennady Golovkin o el júnior mediano Saúl ‘Canelo’ Álvarez, ambos por debajo de Chocolatito en la lista de los mejores peleadores libra por libra hoy día.

“Yo me siento bien así. Ahora mismo (Miguel Cotto Promotions) ha llevado bien mi carrera. Me ponen cada tres meses, y eso me permite entrenar mejor. Es verdad, en el peso no gano mucho dinero. Pero uno guardando y ahorrando con cada pelea que uno hace, uno ve los beneficios”, dijo.


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