McWilliams Arroyo, Stephanie Piñeiro, Vivian Velázquez y Bryan Chevalier serán parte de la cartelera de este sábado, 7 de diciembre en el Coliseito Pedrín Zorrilla en San Juan.

Amanda Serrano ha ganado títulos mundiales prácticamente en todos los pesos del pugilismo femenino, pero la recompensa recibida nunca ha estado a la par de sus logros. En el futuro cercano, Stephanie “The Medicine” Piñeiro y Vivian “El Problema” Velázquez esperan ser parte de la cosecha que gestaron Serrano y otras peleadoras del pasado, y vivir algún día la mejor época del boxeo femenino.

Piñeiro y Velázquez serán parte de la cartelera del 7 de diciembre en el Coliseito Pedrín Zorrilla de Hato Rey, presentada por Miguel Cotto Promotions, que será estelarizada por el dos veces contendor mundial McWilliams Arroyo, quien enfrentará al dominicano Juan Gabriel Medina en busca de colocarse en ruta de nuevo hacia otra oportunidad de título mundial.

La coestelelar será entre el prospecto de la misma empresa, Bryan Chevalier ante el colombiano Yeison Vargas, por el título regional Latino de la OMB en las 126 libras.

Sin embargo, gran parte de la atención durante la conferencia de prensa presentada este martes en el Coliseo Roberto Clemente fue hacia Piñeiro y Velázquez, toda vez que será la primera vez en 21 años que dos combates de boxeo femenino profesional se presenten en una misma cartelera.

Piñeiro, quien viene de debutar con una victoria en septiembre sobre la mexicana Annette Pabello (3-5), enfrentará en su segunda pelea a la también mexicana Karla Hernández (0-3). La bayamonesa está haciendo campaña en las 135 libras desde su debut, luego de casi una década jugando Baloncesto Superior Femenino con Morovis y Manatí.

“Me siento preparada y confiada para esta nueva pelea. En esta pelea quiero demostrar otras habilidades que tengo. En la pasada, pues demostré mi velocidad, movimientos, capacidad de lanzar un gran volumen de golpes y resistencia. En esta quiero demostrar mi pegada y pelear con mucha más calma”, dijo Piñeiro a El Nuevo Día.

“Me siento bien contenta y orgullosa por la oportunidad que nos está dando Miguel Cotto Promotions, y el trabajo que está realizando DS Management, que es el encargado de que esto esté pasando. Espero que esto siga surgiendo en otras carteleras y que otras casas promotoras se unan a esto. Y nosotras, pues, a poner de nuestra parte para dar un gran espectáculo, atraer a la fanaticada y entretenerla”.

DS Management es la firma de manejo que posee los derechos sobre Piñeiro y su compañera de escuadra Vivian Velázquez, así como también representa al medallista de oro panamericano, Oscar Collazo, quien acaba de firmar como profesional con Miguel Cotto Promotions.

Velázquez, por su lado, estará realizando su debut este sábado cuando se mida en las 112 libras a Amarilis Adorno, quien tiene récord de 9-1.

“Me siento sumamente emocionada ya que va a ser mi debut en la cartelera de Miguel Cotto, que eso para mí es un gran logro, una meta cumplida. Queremos que el boxeo femenino siga creciendo”, dijo la cidreña Velázquez.

Velázquez mencionó que ve en Serrano, quien ha ganado títulos mundiales en ocho divisiones, un modelo a seguir.

“La vemos a ella como una motivación. Queremos llegar más lejos, poner nuestra patria en alto y que la gente se sienta contenta con nuestro boxeo”, enfatizó Velázquez.

Velázquez no tuvo oposición para boxear

Contrario a lo que quizás fue la experiencia de Piñeiro, quien antes de su debut en septiembre confesó haber escuchado comentarios instándola a quedarse en el baloncesto, para Velázquez fue todo lo contrario. En lugar de enfrentar vivencias marcadas por estereotipos que no asocian a la mujer con el boxeo, quienes la rodeaban la alentaron a incursionar en el boxeo.

“La gente me conoce por ahí y siempre me han dicho que eso es lo mío, el boxeo. Soy agresiva, me gusta sentir esa adrenalina. Por mi recorte, ya me tienen el sello, pues 'El Problema'”, dijo riendo.

El ambiente en que estaba Velázquez como parte del Team Sniper del otrora campeón mundial y compueblano suyo, José Pedraza, la motivó en lugar de ponerle trabas.

“Siempre he estado enfocada en el boxeo. Yo llegué sola al complejo deportivo de Cidra. Estuve con el equipo del Sniper y ahora actualmente estoy entrenando en Naranjito. Fue difícil llegar a donde estoy. Pero siempre tuve ese apoyo de parte de mi grupo donde estuve y ahora en Narajito. Todavía no me han firmado (ninguna compañía) pero pienso este 7 de diciembre dar lo mejor de mí, para ver si ellos me miran y me dan la firma”, agregó refiriéndose a Miguel Cotto Promotions.

Piñeiro, en cambio, confesó que incluso su familia no quería que boxeara.

“Mi familia no quería que yo cogiera golpes. Entendía que yo estaba bien en el baloncesto, y de hecho me iba bien. Pero uno tiene que olvidarse de lo que piensa gente, que por tu cara o cuerpo esto es lo que tienes que hacer. No, tú haces lo que sientes, lo que te apasiona y te haga feliz. Y eso se lo que yo hago”, dijo Piñeiro.

Richard Borges, manejador de ambas, alabó el potencial del boxeo femenino en general.

“El boxeo femenino creo que tiene un potencial, y lo van a ver en los próximos años. El aficionismo en Puerto Rico se ha dormido. Pero hay un talento increíble. Yo llevo cuatro años trabajando con los aficionados de Puerto Rico y por eso diría que me han dado la confianza de manejarlos”, dijo Borges.

En tanto, Bryan Pérez, director ejecutivo de Miguel Cotto Promotions, destacó que la oportunidad brindada en esta ocasión a Piñeiro y a Velázquez, aunque no pertenecen a su empresa, es parte de la filosofía de desarrollo de la compañía.

“Estamos comprometidos con el boxeo local para desarrollar, y más ahora con las figuras femeninas que están surgiendo. Tenemos el ejemplo de la mejor boxeadora del mundo, Amanda Serrano. Hay talento. Nuestro mejor interés es trabajar con Stephanie y con Vivian. Sin duda van a poner en alto el nombre del boxeo femenino en Puerto Rico, y como a ellas, hay que darle oportunidad a otro talento”, dijo Pérez.


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