El boricua Oscar Collazo admitió que no se le hizo “tan difícil” hacer el cambio de aficionado a profesional. (GFR Media)

A días de su ansiado debut como boxeador profesional ante el mexicano Vicente Castro, el boricua Oscar Collazo dijo sentirse seguro y confiado del paso que dio y de lo que podrá lograr en esta nueva etapa de su carrera deportiva.

Sin embargo, el medallista de oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 reconoció que cuando piensa que pudo haber representado al país en los venideros Juegos Olímpicos de Tokio, siente nostalgia y piensa en lo que pudo haber logrado en ese escenario.

“Sí. Cada vez que veo los anuncios en la televisión y me digo: ‘Ave María, yo pude haber ido allá’. Pero hay cosas que no están en mis manos. Pero esperamos que esta etapa de mi carrera sea mejor”, declaró Collazo durante una conferencia de prensa para ofrecer detalles de la cartelera en la que participará junto al prospecto Carlos “Purin” Caraballo el próximo sábado, 15 de febrero.

“Pensamos en eso todos los días, pero estoy tranquilo con mi decisión. Sé que pude haberlo hecho bien en los Juegos Olímpicos, pero ahora vamos a hacerlo bien como profesional”, abundó.

El peleador, que se coronó como campeón panamericano en los 49 kilogramos al superar al colombiano Yuberjen Martínez, decidió dar el salto al profesionalismo luego que su peso fuera eliminado del programa olímpico. Su única alternativa para llegar a tierras niponas era subir a los 52 kg (114 libras) y retar en una eliminatoria a su compañero de escuadra y medallista de bronce en Lima, Yankiel Rivera.

Esa posibilidad fue descartada por el ahora boxeador profesional porque significaba que tenía que enfrentar a su amigo y porque debía subir demasiado de peso.

Cambios dramáticos

Collazo admitió que no se le hizo “tan difícil” hacer el cambio de aficionado a profesional porque era algo que había comenzado a ponderar desde que llegó a Puerto Rico luego de la justa continental de Lima. No obstante, compartió que ha tenido hacer ajustes en el aspecto de la disciplina porque ahora todo corre por su cuenta.

“El cambio es la disciplina. Antes como aficionado, uno no lo cogía tanto en serio. Pero ya como profesional, esto es tu trabajo. Tienes que hacerlo bien, al 100%. No hay 90, ni 95. El enfoque es diferente. La meta es diferente porque es asegurar el futuro de mi familia y el mío”, apuntó el atleta.

“No fue tan difícil porque la disciplina ya la tenía y ahora más, y el cambio no fue nada dramático”, agregó.

Al preguntársele sí era lo que esperaba, confesó que “era un poco distinto”.

“Este negocio es muy distinto. No hay mucha gente de confianza, necesitas un círculo. En aficionado todos somos familia. Pero estoy aprendiendo y ahora estoy con gente de confianza”, argumentó el púgil, quien calificó su firma con la compañía Miguel Cotto Promotions como “una buena movida”.

Su primera pelea

Collazo hará su debut este sábado en el coliseo Roberto Clemente, de San Juan, ante Vicente Castro (1-3-2), un peleador natural de Chihuahua que posee marca de una victoria, tres derrotas y dos empates. Para esta pelea en las 108 libras, su enfoque fue controlar “el brincoteo” sobre el ensogado y tirar menos golpes, pero ser más certero. Estos cambios obedecen a que en el aficionismo solo se pelean tres asaltos, mientras su primer combate será a seis vueltas.

“Voy a debutar a seis asaltos, no puedo estar brincando porque no voy a durar hasta los seis. Hicimos varios ajustes que comenzamos a practicar desde que me bajé del avión de los Juegos (Panamericanos). Ahora todo está cayendo como debe y eso lo vamos a ver el día 15”, expresó.

Al analizar a su contrincante, el atleta natural de Guayanilla dijo que deberá cuidarse de no sufrir una cortadura en su rostro porque Castro suele meter la cabeza cuando entra y del golpe en voleo que lanza.


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