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Alfredo “El Salsero” Escalera sostiene una serpiente en una de sus entradas al cuadrilátero. (Archivo)
Alfredo “El Salsero” Escalera sostiene una serpiente en una de sus entradas al cuadrilátero. (Archivo)

La ruta de Alfredo “El Salsero" Escalera hasta el campeonato mundial no fue cómoda.

“A él no lo protegieron como hacen a menudo en el boxeo. Cuando le llegó la pelea de título, ya tenía varias derrotas”, relató el veterano entrenador y manejador Margaro Cruz Garay.

“Tuvo que ir a Japón, pero allá ganó y se hizo campeón”, agregó.

Esa cita fue el 5 de julio de 1975, ante el nipón Kuniaki Shibata (44-5-3, 25 nocauts). Para entonces, Escalera tenía marca de 29-7-1 con 18 nocauts, incluyendo dos derrotas y un empate en sus cinco salidas previas.

Fue una demoledora demostración de parte del boricua ante casa llena en el gimnasio del Parque Atlético Kasamatsu en Hitachinaka, Japón.

Un sonriente Escalera entró al cuadrilátero primero, debido a su condición de retador.  El campeón local entonces marchó al ensogado escoltado por una enorme bandera nipona y seguido por un numeroso séquito.

Luego de un primer episodio en el cual el titular defensor coló buenas manos en varias de ocasiones, Escalera dio la sorpresa. Lastimó a Shibata con una derecha a finales del segundo asalto. Tras el golpe, las piernas del regente local fallaron por un instante. Al notar esto, “El Salsero" se le echó encima y lo tiró de espaldas en la lona con un trío de combinaciones de jab zurdo-recto de derecha. Shibata ni intentó ponerse de pie y el réferi Ken Morita declaró al boricua ganador por nocaut a los 2:56 del segundo episodio y nuevo campeón júnior ligero del CMB.  

Su primera defensa subió a escena el 20 de septiembre de ese año en Caracas y terminó con un empate vía decisión dividida ante el venezolano Leonel Hernández.

Fue la primera de varias defensas en las canchas de sus retadores, clara señal de que Escalera no estaba apadrinado por un promotor poderoso. Por el contrario, Escalera fue un campeón itinerante, a menudo viajando a la casa de su rival para exponer su corona.

Su segunda defensa fue en Oslo, donde noqueó en nueve asaltos al invicto noruego Svein Erik Paulsen, quien para entonces tenía hoja de 17-0 con cinco nocauts.

Escalera defendió por primera vez su corona en Puerto Rico el 20 de febrero de 1976, ante el dominicano José Fernández en el combate semi-estelar de la cartelera protagonizada por el duelo entre Muhammad Ali y Jean Pierre Coopman en el coliseo Roberto Clemente de Hato Rey.

Para su cuarta y quinta defensa, “El Salsero" regresó a Japón, donde tuvo sendos triunfos frente al zurdo Shinichi Yamabe; la primera fue por nocaut técnico en seis asaltos el primero de abril de 1976 y la segunda fue por decisión unánime tres meses más tarde.

“Él iba a pelear por allá (en Oriente) cuando pocos (peleadores de las Américas) iban, y se los ganaba en la casa de ellos”, sostuvo Víctor “Luvy” Calleja, otrora campeón júnior pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y actual presidente de la Cbppr.