Héctor Camacho recurrió a continuos abrazos con su rival para escapar el peligro de ser noqueado, algo que guardó como uno orgullo personal por nunca perder una pleito por la vía rápida. (MIKE SALSBURY)

El sábado 13 de septiembre de 1997, el boricua Héctor “Macho” Camacho intentó hacer lo que otros 25 púgiles profesionales no habían podido hacer: acabar con el invicto del mexicano-norteamericano, Oscar De La Hoya.