Félix "Tito" Trinidad cae en la lona contra Bernard Hopkins en el undécimo asalto de la pelea titular en el Madison Square Garden el 28 de septiembre de 2001.
Félix "Tito" Trinidad cae en la lona contra Bernard Hopkins en el undécimo asalto de la pelea titular en el Madison Square Garden el 28 de septiembre de 2001. (XAVIER J. ARAUJO)

En las últimas dos décadas, el mensaje del excampeón mundial de boxeo, Félix “Tito” Trinidad, ha sido el mismo: si la pelea contra Bernard Hopkins no se hubiera pospuesto luego de los ataques terroristas a la ciudad de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, el desenlace del combate hubiera sido uno distinto.

Con el cambio de fecha de la reyerta del 15 al 28 de septiembre, el puertorriqueño sufrió el primer revés de su carrera en 41 combates, cuando su padre y entrenador, Félix Trinidad Sr., tiró la toalla luego de que el boricua fuera derribado en el duodécimo asalto. Antes de detenerse la pelea, Trinidad perdía en las tres tarjetas de los jueces.

Dieciseis días antes, el martes del 11 de septiembre amaneció soleado y libre de nubes en lo que se aprestaba a ser una jornada ordinaria cuando Trinidad madrugó para realizar una carrera como parte de su preparación final rumbo en el Madison Square Garden.

Luego, pasó a darse un masaje en su habitación en el hotel Double Tree en Times Square. El itinerario de la jornada tenía al puertorriqueño entrenando públicamente más tarde en la calle Church, a 11 minutos andando de World Trade Center.

Horas antes de salir hacia el bajo Manhattan, el mundo cambió para siempre después de las 8:46 a.m.

Trinidad saluda un fanático camino a un entrenamiento el 10 de septiembre de 2001, un día antes de los atentados.
Trinidad saluda un fanático camino a un entrenamiento el 10 de septiembre de 2001, un día antes de los atentados. (Xavier J. Araujo)

Un avión comercial Boeing 767 (American Airlines) impactó la Torre Norte, y un segundo vuelo (United Airlines) hizo lo mismo con la Torre Sur a las 9:03 a.m. en lo que se convirtió en el peor ataque terrorista en suelo estadunidense registrado en la historia.

El impacto en ambas Torres Gemelas provocó el derrumbe de los gigantes metálicos, arropados en ocasiones por las nubes debido a su impresionante elevación, y adorados por la ciudad que nunca duerme, una hora y 42 minutos después del primer choque aéreo. La catástrofe dejó un saldo de 2,763 muertos en el espacio que ahora exhibe monumentos de recordación con los nombres de los fallecidos, más un museo sobre la tragedia.

Trinidad, en aquel entonces la mayor atracción puertorriqueña en el boxeo rentado con 28 años, dejó a un lado su preparación, ya que la actividad deportiva quedó paralizada por completo en toda la nación. Asistió a los habitantes de la herida ciudad, como pudo, en los siguientes días luego de que la pelea se pospusiera para el 28 septiembre. Caminó por los bloques de la Gran Manzana, consoló a neoyorquinos, y repartió alimentos.

Esas casi dos semanas extra, drenado e impactado por el sufrimiento en la ciudad de unas calles desconsoladas y habitantes desesperados por saber del paradero de sus seres queridos días después de los atentados, descarrilaron la condición y enfoque mental de Trinidad antes de subir al cuadrilátero contra Hopkins, aseguró el orgullo de Cupey Alto a El Nuevo Día el año pasado. Indicó que tuvo que cuidar su pese sin hacer mucha actividad física.

“Si esa pelea hubiera sido el día 15, sin menospreciar la calidad de boxeador que era Hopkins, fue un gran campeón, un boxeador maduro con mucha experiencia... pero la pelea si hubiera sido el 15, estoy bastante seguro de que el resultado hubiera sido diferente, sinceramente”, sostuvo.

“Ya van a pasar 19 años (20 en 2021) y lo que sucedió no fue lo mejor para mí, perdiendo mi primer combate. Estoy seguro de que hubiera salido por la puerta ancha si hubiera peleado el 15. Los ataques tocaron mucho a uno, pero estaba listo para pelear, aunque no recuperé esa condición que traje para el 15 y con eso y todo subí con el deseo de ganar”, agregó.

Promoción de Trinidad vs. Hopkins en el Madison Square Garden. La pelea fue movida del 15 al 28 de septiembre tras los ataque terroristas en la ciudad.
Promoción de Trinidad vs. Hopkins en el Madison Square Garden. La pelea fue movida del 15 al 28 de septiembre tras los ataque terroristas en la ciudad. (Xavier J. Araujo)

No era el mismo Tito

Trinidad Sr., conocido como Don Félix, por su parte, no da excusas por el fracaso y acepta el revés. Sin embargo, entiende que su hijo lució muy distinto esa noche desde el primer campanazo al boxeador que se convirtió en el ídolo de Puerto Rico con sus conquistas titulares.

“En realidad, nos afectó de acuerdo con el desempeño de Tito en el ring. Comparado con las peleas anteriores, el Tito que subió, desde el primer asalto, era un Tito bien distinto. Fue una sorpresa. Incluso, fue una de las peleas que no quise exigirle a Tito en la esquina como solía hacerlo, que le daba las palmadas (en la cara) para que despertara. No lo veía con ese ímpetu. Fue una sorpresa a pesar de que estaba peleando con el mejor peleador de esa división en aquel momento. Tito tenía las herramientas en circunstancias normales y se hubiera alzado con la victoria”, declaró a El Nuevo Día en la víspera del vigésimo aniversario de los atentados.

En palabras coloquiales, Don Félix expresó que cometieron el error de “miquiar” durante la espera por la nueva fecha de la reyerta que unificaba los títulos mundiales de peso medio de la FIB, CMB y AMB.

Ante la emergencia nacional, se vieron atrapados en Nueva York mientras que Hopkins pudo viajar por tierra hacia su campamento en Filadelfia para continuar su preparación, contó Don Félix.

Trinidad y su grupo de trabajo realiza una carrera mañanera en Central Park el 17 de septiembre, seis días después de los atentados.
Trinidad y su grupo de trabajo realiza una carrera mañanera en Central Park el 17 de septiembre, seis días después de los atentados. (JOSE JIMENEZ)

”Se preparó bien. Nosotros nos tuvimos quedar allí porque no teníamos manera de salir. Don King (promotor) quiso seguir para adelante con el compromiso, para apoyar a la nación a levantarse pero el golpe dado. Nosotros también quisimos cooperar con esa parte con los damnificados y los rescatistas. Fue terrible ver todo quemado en la zona. Así que bajamos la intensidad y trabajamos para mantener el peso. De ahí para abajo no se hicieron sesiones de guanteo. No nos imaginamos que íbamos entrar en esa pelea así, aunque ya Tito acarreaba desde Puerto Rico con unos problemas personales de familia. Pesábamos que se podía trabajar con eso pero fue mucha carga. Posiblemente, le quitó mucho sueño ambas cosas. No estaba con la estámina como el Tito de otra peleas”, agregó Trinidad, padre.

Trinidad, ahora de 48 años y quien reinó en tres divisiones distintas, finalizó su exitosa carrera con récord de 42-3 con 35 nocauts entre 1990 y 2008 para ingresar al Salón de la Fama Internacional del Boxeo en 2014. Hopkins estuvo activo hasta 2016 y amansó marca de 55-8 con dos empates y 32 nocauts.

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