Angel Di Maria y Neymar celebran el segundo gol de PSG en la semifinal de la Champions. (David Ramos)

Lisboa — La espera concluyó finalmente para el París Saint-Germain. Después de 110 partidos en la Liga de Campeones, el club francés llegó a la final del máximo certamen europeo.

Ángel Di María anotó un gol y fue abastecedor en los otros dos, para que el PSG avanzara por primera vez en la historia a la final de la Liga de Campeones, tras arrollar 3-0 a Leipzig.

El brasileño Marquinhos y el español Juan Bernat consiguieron el otro par de tantos para que el club francés, de propietarios qataríes, se colocara a una victoria de apoderarse de un huidizo cetro europeo.

Entre los clubes que han disputado la final, ninguno tuvo que esperar tanto para llegar a ésta. El récord anterior era del Arsenal, que requirió de 90 partidos, de 1971 a 2006, antes de poder jugar por el título.

Y esta vez no hubo necesidad de remontadas heroicas en los últimos instantes.

“Estamos muy contentos. Es la primera vez para este club”, destacó el argentino Di María. “Trabajamos duro y jugamos un gran partido. Queremos hacer historia para el club. Esta noche tuvimos éxito y estamos en la final. Eso es muy importante. Tenemos que seguir como esta noche para que nuestro sueño se convierta en realidad”.

Neymar, quien prodigó la asistencia para uno de los goles mediante un estupendo pase de talón dentro del área, está también a un paso de cumplir su sueño de conquistar la Champions con un club que no sea el Barcelona.

El astro brasileño festejó con sus compañeros a la mitad del campo, después del partido, Cantaron y bailaron por varios minutos.

En Francia, los seguidores del PSG se congregaron en la famosa avenida de los Campos Elíseos, donde entonaron cánticos y encendieron antorchas.

Jean Castex, el primer ministro francés, elogió al club en Twitter, atribuyendo la victoria a “la experiencia, el talento y el espíritu de conjunto”.

“¡París es mágico!”, añadió.

El resultado cortó una marcha asombrosa de Leipzig, el joven club alemán respaldado por capital de Red Bull, que disputaba apenas por segunda vez la Liga de Campeones.

“Es bien merecido el boleto a la final para el París”, reconoció Julian Nagelsmann, entrenador de Leipzig, quien con 33 años es el estratega más joven de la historia en haber llegado a una semifinal de la Liga de Campeones. “En los primeros 10 o 12 minutos jugamos bien y tuvimos buenas situaciones. Fue difícil volver al partido después del segundo gol, porque el París tiene mucha calidad. Es difícil de aceptar, pero así es el fútbol”.

PSG, que estaba en semifinales por primera ocasión desde 1995, controló el duelo desde el pitazo inicial en el Estádio da Luz. Marquinhos y el “Fideo” Di María anotaron en el primer tiempo, mientras que Bernat aportó su tanto en el segundo.

Di María estuvo suspendido para el encuentro de cuartos de final ante el Atalanta, cuando el PSG necesitó de dos goles postreros a fin de remontar e imponerse.

En cambio, el libreto de la semifinal apenas deparó sobresaltos para el conjunto parisiense, que disputará el duelo por el título el domingo, frente al pentacampeón Bayern Múnich o en un duelo netamente francés ante Lyon.

“Es un sueño convertido en realidad”, dijo el presidente del PSG, Nasser al-Khelaifi “Queremos estar en la final de la Liga de Campeones. Queremos ganar la Liga de Campeones. Sabemos que vamos a conseguirlo algún día. No sé si será este año, pero cada año peleamos por esto”

Bayern y Lyon se enfrentan este miércoles en la otra semifinal del minitorneo que se disputa en Lisboa como alternativa para completar esta edición de la Champions largamente interrumpida por la pandemia de coronavirus.

Desde 2004, cuando Mónaco lo consiguió, ningún equipo de la liga francesa había llegado a la final de la Liga de Campeones.

Dominante en Francia desde hace tiempo, el PSG tenía la mira puesta en otros objetivos. La meta principal de sus dueños qataríes ha sido conquistar el título de la Liga de Campeones y ganarse un lugar en la elite del fútbol europeo.

Pero en la tres ediciones anteriores, Les Parisiens cayeron en los octavos de final. Antes de eso, sucumbieron tres veces seguidas en cuartos. Su última aparición en las semifinales se remontaba a 1995, cuando sucumbió ante el Milan.

Leipzig, que eliminó al Atlético de Madrid en los cuartos de final, intentaba seguir alcanzando alturas inéditas en Europa. En 2009, Red Bull compró los derechos de licencia del club Markrandstaedt y lo financió para que fuera ascendiendo hasta llegar a la máxima categoría en Alemania.

Además del retorno de Di María, PSG agradeció el de Kylian Mbappé, quien no jugó de inicio en los cuartos de final, dado que se recuperaba de una lesión.

En cambio, se perdió el encuentro el arquero costarricense Keylor Navas por una lesión muscular. Sin embargo, el ataque del Leipzig apenas inquietó al sustituto español Sergio Rico.