Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Wesley junto a su padre Miguel, su hermano  Billy y su sobrino Bilan, su hermano Ezequiel, su hermana Miguelys y su madre Milagros.
Wesley junto a su padre Miguel, su hermano Billy y su sobrino Bilan, su hermano Ezequiel, su hermana Miguelys y su madre Milagros. ([email protected])

Orocovis - Cuando las lesiones se apoderaron de su cuerpo hace varios años, Wesley Vázquez se refugió en el alcohol para olvidar que no podía ir a la pista a entrenar debido a molestias físicas.

Fue un periodo en el que Vázquez pensó quitarse del atletismo a pesar de su juventud. Pero no lo hizo.

Su familia más cercana estuvo a su lado apoyándolo para que continuara con su carrera en el evento de los 800 metros y hoy día figura entre los mejores a nivel mundial, gracias a los resultados de este año, incluyendo un quinto lugar en la final de su evento en el Campeonato Mundial de Atletismo efectuado en Doha, Qatar.

Por tal razón, Vázquez, de 25 años, se levantará hoy para dar gracias por todas las cosas buenas que han llegado a su vida. Lo hará junto a su familia en su hogar en su pueblo natal de Orocovis.

Y por lo primero que mostrará gratitud será —precisamente— por su núcleo familiar, que lo ha apoyado, como se dice comúnmente, en las buenas y en las malas.

Así lo expresó el semifondista al abrirle las puertas de su residencia a El Nuevo Día, en la que estuvo acompañado de sus progenitores, Miguel y Milagros; su hermana Miguelys, sus hermanos, Billy y Ezequiel; y su pequeño sobrino Bilan.

En ese escenario acogedor, donde ya hay adornos navideños que alegran el ambiente y rodeado del amor de sus seres queridos, Vázquez compartió cómo su familia inmediata ha sido el soporte que lo ha ayudado durante su carrera deportiva.

Uno de los momentos en el que el apoyo de sus padres fue vital para salir adelante fue cuando se lesionó y estuvo dos años (2015 y 2017) fuera de las pistas.

En ese momento, Vázquez recordó que comenzó a tomar decisiones desacertadas y que incluso pensó en abandonar el atletismo. Sin embargo, los consejos y el amor de su familia lo ayudaron a enfocarse y a encarrilarse nuevamente en su carrera.

“Cuando estaba lastimado, pensé en quitarme. Estaba cogiendo unos caminos que no tenía que coger. Salía mucho de fiesta, y tomaba mucho (alcohol). Esa era la manera en que me sentía bien porque me olvidaba de que tenía que entrenar y no podía hacerlo. Me estaba perdiendo en ese camino. Pero mi madre, mi familia y mi entrenador siempre me hablaban y me motivaban”, acotó el deportista, quien reconoció que la falta de confianza de muchas personas le dolió en el camino, pero a la vez le llevó a trabajar con más firmeza.

Su mamá, Milagros Vázquez Cruz, dio fe de lo difícil que fue ese periodo. “Fue bien fuerte. Él me decía: ‘Mami, yo creo que no puedo más, creo que me voy a quitar’. En esos momentos yo le decía al papá, que es más fuerte: ‘Ay, Dios mío, Wesley me está diciendo que se va a quitar’. Oíreso es difícil porque yo siempre he sabido que él puede, pero sabíamos que las lesiones no lo ayudaban. En esos momentos yo le decía que tuviera fe”, contó Milagros, quien aceptó que no ve las carreras de su hijo en vivo porque “se pone bien nerviosa”.

“Las veo cuando las tiran (transmiten) después y termino llorando. Este (Wesley) me dice la llorona”, agregó Milagros mientras su hijo sonreía a su lado.

Las preocupaciones de la progenitora comenzaron a disiparse un día que su hijo mayor la llamó para contarle que estaba cayendo en tiempo. “Cada vez que escuchaba eso era otra cosa, porque salía de él. Ahí volvimos a caer (en tiempo). Fue bien fuerte pensando que tal vez no volvía. Pero yo seguía encima de él y el papá también”.

“Siempre ha sido mi familia”, intervinó el corredor con seriedad.

Orgullosos de su nene

Como es de esperar, los logros alcanzados por el atleta, que ganó una medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, que ocupó la sexta posición en el escalafón mundial de World Athletics (antes conocida como la IAAF) y que llegó en la quinta posición en la final del Campeonato Mundial de Atletismo, son motivo de satisfacción para la familia entera en Orocovis. “Me siento orgulloso al verlo triunfar. Lo que comenzó desde pequeñito poco a poco se ha logrado”, apuntó el padre de Wesley, Miguel Vázquez Rosario, quien recordó que hubo ocasiones en las que recurrió a quitarle privilegios a su hijo cuando se ponía vago y solo quería jugar videojuegos.

Mientras, Milagros declaró que “a veces” no puede creer lo lejos que ha llegado el medallista centroamericano y panamericano. “Es emocionante porque jamás pensamos que iba a llegar tan lejos. A veces uno no se lo cree cuando lo ve en países tan lejos. Cuando salgo a la calle y la gente me pregunta si soy la mamá de Wesley y me piden un abrazo, eso es algo único”.

Su única hermana, Miguelys, también es presa del nerviosismo cuando Wesley compite. “Yo me pongo nerviosa, pero también me siento orgullosa porque sé que está haciendo esto por el país. Cuando la gente me pregunta que se siente tener un hermano como Wesley, les digo que es un orgullo bien grande”, apuntó la joven, al asegurar que mantiene una excelente relación con su hermano. “Siempre me molesta, pero yo lo quiero mucho”, expresó mientras Vázquez volvía a reír.

Momento de agradecer

Antes de terminar, se le preguntó a Vázquez por qué dará gracias hoy.

“Voy a dar gracias por un año más de vida, por tener a mi familia siempre apoyándome, y gracias por mi gente linda de Puerto Rico, que siempre ha estado conmigo. Estoy supermotivado, y espero conquistar una medalla para Puerto Rico este próximo año”, contestó el atleta.