Wyndham Clark está entre los mejores 200 del mundo y del Tour de la PGA, y es uno de los prospectos activos en el Puerto Rico Open en su edición de 2019. (semisquare-x3)
Wyndham Clark está entre los mejores 200 del mundo y del Tour de la PGA, y es uno de los prospectos activos en el Puerto Rico Open en su edición de 2019. (Ramón “Tonito” Zayas)

Río Grande - Mucho más que un torneo para desarrollar talento joven, el Puerto Rico Open se ha convertido -en realidad- en vitrina para jugadores en pleno ascenso que simplemente han carecido antes del escenario y del momento más indicado para brillar.

A pesar de ser una parada del prestigioso PGA Tour, el Puerto Rico Open es un torneo alterno al World Golf Championships-México, que se está jugando este mismo fin de semana y está pagando una bolsa total de $10.25 millones, razón por la cual los mejores golfistas del mundo y de la PGA se dan cita en Ciudad México.

No obstante, año tras año el Puerto Rico Open en el Coco Beach Golf Club se ha convertido en escalón para algunos jugadores que comenzaban a hacer ruido al llegar aquí pero estaban a la sombra todavía de los mejores clasificados del PGA y del mundo.

Golfistas que ganaron o quedaron entre los finalistas en el Puerto Rico Open en pasadas ediciones, como Tony Finau, Jordan Spieth y Bryson DeChambeau, eventualmente se establecieron en el Tour de la PGA. En sus casos, el Abierto local fue el empujón que necesitaban.

Debo decir que esta semana (en Puerto Rico) es definitivamente una gran oportunidad porque hay muchos jugadores que batallan por entrar a un torneo (del PGA Tour) y aquí pueden encontrar su camino, ya que los principales jugadores están en México”, dijo a El Nuevo Día el australiano Cameron Davis, un espigado jugador de 6’4” y apenas 24 años, que ya despunta como prospecto del futuro de la PGA.

El inglés Sam Horsfield, el estadounidenses Wyndham Clark y el australiano Curtis Luck, son otras promesas.

Davis, por ejemplo, acaba de debutar en la gira en 2019. Ha jugado en nueve torneos del Tour y ya está en la posición 115 del ranking de la FedEx Cup. Además está 136 en el ranking mundial del golf (OWGR), para ser uno de 10 golfistas del Top 200 que están en la isla este fin de semana.

“El grupo aquí tiene muchos más jugadores que están luchando por entrar al PGA Tour, así que esta es una gran oportunidad de hacer que algo bueno suceda”, añadió Davis sobre los atributos del Puerto Rico Open.

Una situación similar, aunque no está oficialmente en el Tour de la PGA, la vivió quizás el puertorriqueño Rafa Campos en 2016, cuando luego de quedar octavo en el Puerto Rico Open, recibió la invitación y participó en otros tres torneos corridos del PGA Tour ese año.

“Me encanta aquí. Me gusta realmente el campo. Es un gran campo. Tengo varios amigos de Orlando que son de Puerto Rico y es chévere venir aquí y ver donde ellos crecieron. Espero jugar unos cuantos torneos más del PGA Tour. Mi enfoque mayor es obtener mi tarjeta del PGA Tour y lucir bien aquí”, agregó por su lado el inglés Sam Horsfield, quien también llegó a la isla con etiqueta de prospecto, y en la posición 166 del ranking mundial.

“Sé que Tony Finau ganó aquí en 2016. Creo que este es un espacio para algunos muchachos, para empezar aquí. Espero que me vaya bien y completar el torneo”, agregó Horsfield antes de quedar fuera del corte del Puerto Rico Open, luego de tirar para 147 golpes, tres sobre par en las primeras dos rondas.

Davis, en cambio, entró hoy a la cuarta y última ronda con 211 golpes, cinco bajo par. Todavía tiene opciones al triunfo a pesar de que está a siete golpes del líder, el también australiano Aaron Baddeley (204, -12 bajo par).


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