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Mónica Puig llegó acompañada de su novio, el intermedista de los Reds de Cincinnati en las Grandes Ligas, Derek Dietrich.
Mónica Puig llegó acompañada de su novio, el intermedista de los Reds de Cincinnati en las Grandes Ligas, Derek Dietrich. (Juan Luis Martínez Pérez)

Luego de un difícil 2019, la tenista Mónica Puig mira con entusiasmo su próxima temporada deportiva en la que espera volver a ganar un torneo y -porque no- una segunda medalla olímpica.

Para lograr esto, la medallista de oro de los Juegos Olímpicos de Rio 2016 ha comenzado a hacer una serie de cambios en su vida, que comenzaron con su alimentación y con la aceptación frente a todos que sufrió episodios de depresión y de ansiedad luego de ganar la mencionada presea.

Este lunes, durante la reinauguración de las canchas de tenis del Hotel Caribe Hilton, que desde hoy llevan su nombre, la atleta de 26 años se mostró sonriente y relajada. Asimismo, aceptó que se quitó un peso de encima cuando compartió con el público el duro periodo que pasaba y que esperaba que ese gesto le fuera de ayuda a otras personas que atraviesan una situación similar a la de ella.

“Yo no soy muy abierta cuando de compartir mis sentimientos con el público se trata. Yo trato de ponerme una máscara y decir que todo está bien. Pero yo sé que hay mucha gente por ahí que están cargando con las mismas cosas, y -a veces- uno decir ‘Yo también estoy pasando por lo mismo’, les da fuerza para decir ‘No soy la única persona’”, compartió la deportista.

“Para mí fue como quitarme un peso de encima. No estoy al cien por ciento. Pero estoy mejorando y estoy tratando mirar la vida con unos ojos diferentes y con una mentalidad diferente. De eso se trata, de hacer cambios”, agregó.

Puig acaba de cerrar su peor año desde el 2015, tras terminar con marca de 21-24 y bajar de la posición 53 a la 81 en el escalafón mundial de la Asociación de Tenis de Mujeres (WTA, por sus siglas in inglés). Actualmente, ocupa la posición 80.

De la misma forma, cambió de entrenador en cuatro ocasiones. Comenzó con Juan Ignacio "Nacho" Todero. Después anunció a Kamau Murray, quien se separó de manera imprevista a una semana del inicio del Abierto de Estados Unidos en agosto. Estuvo unas semanas con el serbio Dusan Vemic y terminó la temporada con el belga Philippe DeHaes.

La tenista apuntó que va a la próxima temporada sin presión, pero con una metas definidas, como conquistar otra medalla de oro y ganar un torneo de Grand Slam. “Siento que tengo una situación muy buena alrededor mío, en mi familia, en mi equipo, en la dieta... En muchas decisiones que hice que creo que van a hacer una diferencia muy grande”, declaró.

De camino a Argentina

Puig compartió que el sábado se moverá hacia Argentina por dos semanas para comenzar a trabajar junto a su preparador físico, Claudio Galasso. Después regresará a Miami a seguir su preparación junto a DeHaes. Su plan es comenzar a jugar en el ASB Classic (Auckland, Nueva Zelanda).

“Estoy súper emocionada de esta nueva experiencia porque es la primera vez que voy a ir a Argentina para hacer una cosa diferente. Hemos planificado esta pretemporada un poco diferente para cambiar las cosas y a ver lo que funciona”, apostilló.