A la cineasta Gisela Rosario Ramos se le ocurrió producir el documental cuando se enteró que Lucecita pensaba que Puerto Rico no la apreciaba.  (Fotomontaje / GFR Media) (semisquare-x3)
A la cineasta Gisela Rosario Ramos se le ocurrió producir el documental cuando se enteró que Lucecita pensaba que Puerto Rico no la apreciaba. (Fotomontaje / GFR Media)

Los fanáticos de la intérprete puertorriqueña Lucecita Benítez se reúnen para declararle su amor en el nuevo documental de la cineasta Gisela Rosario Ramos.

“Cartas de amor para una ícona” es el título de esta producción, cuya idea surgió hace dos años cuando Rosario Ramos supo, a través de una amiga, que Lucecita pensaba que Puerto Rico no la apreciaba.

Esa frase se le quedó grabada en el corazón a la cineasta puertorriqueña quien de inmediato supo que tenía que hacer algo para cambiar la percepción de “La Voz Nacional de Puerto Rico”.

Cuando mi amiga me contó eso te juro que el corazón se me partió y dije ‘no puede ser que esta mujer se muera sin que sepa que Puerto Rico la ama’. Y ahí fue la primera vez que pensé en el concepto”, narró Rosario Ramos sobre la génesis del proyecto.

En ese momento, la también directora no tenía ni tiempo ni dinero para llevar a cabo el trabajo, pero un año después se abrió la convocatoria del programa de Fomento a la Producción y Difusión Documental Latinoamericano (DocTV), para auspiciar 17 documentales de 17 países de Latinoamérica que trabajaran alrededor del tema de la música. Fue entonces que Gisela Rosario Ramos armó su propuesta, luego de presentárselo a la propia Lucecita Benítez, quien aceptó el proyecto con los brazos abiertos.

Eso ya para mí fue un privilegio enorme y no podía creer que estaba pasando. Le decía, ‘si ganamos bien y si no veo cómo lo hago’, pero ella me decía ‘vamos a ganar’. ¡Y ganamos la propuesta!”, contó sobre la selección del trabajo, que se transmitirá no solo en Puerto Rico, sino en los canales públicos de los otros 16 países participantes de esta edición de DocTv.

Aunque el trabajo estrenó oficialmente el 3 de octubre en el Teatro Ambassador, en Santurce, donde Lucecita se dio cita, el público lo podrá disfrutar el 20 de octubre, a las 7:00 p.m., por WIPR.

“Cartas de amor para una ícona” presenta los testimonios de alrededor de diez fanáticos y fanáticas de Lucecita, quienes a través de anécdotas, reflexiones y confesiones cuentan la vida e historia de esta artista puertorriqueña, que se destaca por su voz y talento interpretativo, pero que sufrió la censura por su ideología política.

“Para mí siempre fue claro que lo que quería es que la gente que ama a Lucecita le dejaran saber su amor. Para mí esto nunca fue una propuesta de expertos hablando de la historia de Lucecita, lo que me interesaba era darle voz a los que la han apoyado siempre. Aunque yo conocía parte de su historia, intuía que era una artista que había logrado tener una trayectoria por el apoyo de los fanáticos. Luego que hice la investigación me di cuenta, que, efectivamente, por las cosas que ella vivió en su carrera, fueron los fanáticos los que la mantuvieron y la apoyaron incondicionalmente en un momento en que la radio no ponía su música, que no la contrataban. Fueron los fanáticos los que cada vez que ella sacaba un disco lo compraban, los que iban a los conciertos y estaban ahí siempre”, explicó la cineasta sobre el contenido del documental.

Rosario Ramos precisó que este trabajo no se trata de una biografía de la artista, sino de una declaración de amor de sus fanáticos, cuyo fin es despertar la curiosidad por la artista en aquellos que nunca la han escuchado o conocido.

“Lo que quería es que quien vea esto tenga la curiosidad para luego buscar, escuchar y conocer quién realmente es Lucecita”, precisó la directora, quien armó este trabajo con la colaboración de Ariel Annexy Labault, y gracias a DocTv que le otorgó $70,000 para llevar a cabo este documental, el cual filmó en solo cuatro meses.

Hablan los fanáticos

Gisela Rosario Ramos logró reunir a algunos de los fanáticos de la artista mediante una convocatoria que hizo por redes sociales y en prensa, así como en los tres conciertos que la intérprete celebró en Puerto Rico a principios de años, luego de haber recibido un premio Latin Grammy en homenaje a sus cinco décadas de trayectoria.

En esos espectáculos Rosario Rosa ubicó una mesa fuera de sala y antes y después de los conciertos reclutó a varios fanáticos. Tal fue el caso de Milagros Ortiz Cruz, de Bayamón, quien por curiosidad se acercó y terminó participando del documental. Ortiz Cruz se declaró fanática número uno de Lucecita, tanto así que hace varios años, cuando a su sobrina le asignaron realizar una monografía para la escuela sobre el arte en Puerto Rico en el siglo 20, ella no solo le sugirió, sino que escribió el trabajo sobre la figura de Lucecita Benítez.

“Aquí todavía tengo la monografía”, dijo, para luego sacar de un sobre amarillo las páginas a maquinilla de ese trabajo en el que incluyó biografía, así como las diferentes etapas de Lucecita.

Hiram Morales, de Naranjito, por su parte, vio el anuncio a través de prensa y televisión y contactó a la cineasta por las redes sociales. Luego de varios intentos, Rosario Ramos finalmente le respondió y lo invitó a participar del proyecto, ya que Morales fue una de las personas que ayudó a montar la sala Lucecita Benítez del Museo de Arte de Caguas, donde se exhiben cuadros y esculturas que ha hecho de su artista favorita.

Él es fanático a tal nivel que ayudó a hacer la sala Lucecita Benítez y es voluntario allí. Es el que da los recorridos en la sala. Así que, si no fuera por él, eso no existiría porque hay muchas cosas en esa sala que él las ha donado”, relató Rosario Ramos, ante la mirada llena de orgullo del fanático.

Morales compartió que escuchó por primera vez a la intérprete cuando tenía nueve años y que su voz se le quedó grabada en el corazón. Recordó que durante su adolescencia su padre, que era agricultor, lo obligaba a trabajar en la finca, cuando lo que él quería era ir a festivales musicales. Ante la negativa de su padre, un día agarró un disco de Lucecita y puso la canción “El rebelde” a todo volumen. “Al ponerla yo sentía que ella me consolaba”, relató Morales, quien recuerda con claridad el momento en que la intérprete ganó el Primer Festival Mundial de la Canción Latina, en 1969.

A mí me inspira la gente -hombre o mujer- que se atreva a hacer cosas diferentes y que rompan los esquemas, como lo hizo ella. Eso me inspira porque si ella pudo yo puedo. Nosotros los fanáticos vemos a una Lucecita honesta, rebelde, sincera porque cuando a ella le sale mal la cosa, lo admite, pero se sobrepone”, abundó.

Milagros Ortiz Cruz también compartió su amor por la intérprete, a quien comenzó a seguir tan pronto supo que ambas eran de Bayamón. “Ya tenía ese motivo de que somos del mismo pueblo para sentirme orgullosa de ella, pero cuando la escuché me sentí más orgullosa porque Lucecita tiene una voz única”, dijo. Reveló que su etapa favorita de la intérprete es su llamada “transformación”, cuando comienza a cobrar conciencia sobre la situación de Puerto Rico y pone su voz y arte al servicio de las causas del país. “¡Ahí me encantó más Lucecita!”, manifestó.

Ambos fanáticos, que conocen a la vocalista y han compartido con ella, coinciden que, aunque el pueblo adora a la intérprete, todavía el país le debe mucho.

“El pueblo en general es incondicional con Lucecita porque ella no tiene que tener un disco pega’o para la gente aplaudirla y sentirse orgulloso de ella, pero los medios deben prestarle más atención. Es triste cuando hay artistas de talla internacional como ella que van a diferentes países y hablan maravillas de ella, pero acá ha sido como marcada, porque ha sido abierta en muchos aspectos. Eso la ha silenciado en los medios, pero no la ha callado”, opinó Hiram Morales.

En esa dirección, Milagros dijo que este documental ayudará a darle ese espacio, esa importancia, que ella se merece por “haberle dado tanto nombre a Puerto Rico”. “Este documental es importantísimo para el pueblo de Puerto Rico y a nivel internacional porque le hace justicia a la Voz Nacional puertorriqueña que es Lucecita Benítez y permite que las nuevas generaciones la conozcan. Además, que presenta a Lucecita a través de los ojos de sus fanáticos, de los que la amamos, la seguimos y la apoyamos incondicionalmente. Espero que este trabajo pueda abrir el camino para que otros sectores culturales de Puerto Rico reconozcan el valor y la dimensión de Lucecita Benítez”, puntualizó.

Gisela Rosario Ramos adelantó que desea trabajar una versión más larga de esta pieza con material que ya filmó para que pueda participar en diversos festivales y para proyectarla en los cines del país. “Nos hemos dado cuenta que es una pieza que al boricua le encanta”, concluyó la cineasta, quien con este trabajo logró dejarle saber a Lucecita Benítez que este pueblo no solo la aprecia, sino que la quiere, como lo declaran sus fanáticos en esta hermosa pieza de amor.


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