(semisquare-x3)
Will Smith como el genio y Mena Massoud como Aladdin. (AP)

Considerando que la nueva “Aladdin” es parte de una estrategia comercial de Walt Disney Pictures donde ningún clásico animado es lo suficientemente sagrado como para dejarse intacto, el filme que llega hoy a los cines sobrevive con agilidad el estar bajo la sombra de la versión original.

Dentro de este ciclo de “live action remakes”, el nuevo largometraje de Guy Ritchie (“King Arthur”, “Snatch”) está a la par con lo que el estudio hizo para “Beauty and the Beast”.

La producción retiene todo lo que es efectivo de la esencia de la original, corrige todo lo que puede resultar ofensivo o débil en el contexto sociocultural actual y expande o ajusta ciertos personajes para sean más efectivos fuera del medio animado. 

Esta nueva “Aladdin” no se puede considerar un clásico, pero la producción sí se gana un lugar adyacente a la original como un ejercicio de enternecimiento efectivo con una buena dosis de nostalgia. Eso último funciona como una navaja de doble filo, considerando que la producción no puede replicar el ingenio cómico que distinguió la interpretación de Robin Williams como el Genio en la versión original. 

Así que vamos con la interrogante más grande de esta versión: ¿qué tal está Will Smith como el ente mágico que le puede conceder tres deseos al personaje titular? Dado que superar a Williams es una misión imposible, el triunfo para el actor es encontrar una versión distinta de ese personaje. Durante sus primeros diez minutos en pantalla, esto sucede y la primera impresión de su genio es que va a ser un efecto especial hueco y mal ejecutado. Afortunadamente, una vez el Genio saca a Aladdin (Mena Massoud) de la cueva y trata de averiguar qué desea, el libreto no sigue reciclando los mismos chistes de Williams y le da a Smith la oportunidad de darle su propio encanto al personaje.

Al ajustar el estilo de comedia, Smith se adueña del rol y logra muchas de las carcajadas inesperadas del filme. Ninguna compara con la inteligencia volátil del humor de Robin Williams, pero la realidad es que no hay ningún comediante vivo que hubiera llegado a ese mismo nivel. 

Del resto de los personajes principales es Jasmine (Naomi Scott) la que el empuja el filme a lugares nuevos. El guion de John August reafirma y expande el credo feminista de la versión original del personaje, la primera princesa de Disney en abiertamente no estar interesada en conocer a su príncipe azul.

En esta versión, Jasmine aspira a romper con las tradiciones de su cultura y honrar el legado de su padre ocupando ella la silla del sultán. Este arco dramático expandido trae dos composiciones musicales nuevas. La primera engrana de lo más bien con la narrativa original, mientras que la segunda se siente como una interrupción torpe en un momento climático.

Aun así, el recurso mas débil de esta versión de “Aladdin” es la interpretación de Marwan Kenzari como Jafar. El cambio de medio trae muchos ajustes que eliminan los momentos más caricaturescos de la versión original, pero este actor simplemente no proyecta la fuerza suficiente para registrar como un villano memorable. Lo que se supone que registre como ambición desmedida en muchos momentos se manifiesta como una pataleta caprichosa de un joven inmaduro. Esto no descarrila por completo la producción, pero sí registra como su única nota discordante. 

Se podría argumentar que en esta ocasión  Guy Ritchie ha optado por dirigir este filme en piloto automático, pero eso no es completamente cierto. Tanto en el principio, como en el clímax del filme, el estilo particular del cineasta para manejar elementos de acción no se manifiesta. En el resto del filme, sobre todo en las secuencias musicales, la postura del director parece ser no meterse con lo que ya funciona.

En un mundo perfecto, Disney haría lo mismo y no le haría nada a sus clásicos animados. Sabiendo que ese deseo no la va a poder cumplir ni un Genio, la película que llega hoy a los cines cumple con la agenda corporativa del estudio sin destruir la magia indiscutible de la versión original.


💬Ver 0 comentarios