Talía Lierca Rivera, directora de Ediciones SM; Velia Rodríguez, directora de la Editorial de la UPR; Nelson Rivera, escritor; Rosa Vanessa Otero, Editorial UPR, Vanessa Droz, escritora y Marisol Villamil, escritora. (Suministrada)

Un grupo de amigos del ilustrador y artista puertorriqueño Walter Torres Laracuente, quien falleció el pasado 24 de mayo, a consecuencia de cáncer, se reunieron el sábado pasado para recordar su trayectoria y honrar su memoria. La actividad, a la que denominaron “Trazos por la memoria de Walter Torres” se celebró en la Sala 3 del Museo de Las Américas, en el Cuartel de Ballajá, Viejo San Juan.

Vanessa Droz, escritora y una de las organizadoras de la actividad junto a Nelson Rivera y Marisol Villamil Fernández, dio la bienvenida y habló sobre la obra y persona del artista. Recordó que el trabajo de Walter Torres Laracuente como diseñador gráfico e ilustrador, abarcó libros académicos, escolares, culturales e infantiles. Sus imágenes engalanan las portadas de autores puertorriqueños como Ana Lydia Vega, Manuel Ramos Otero, Isabel Freire y Antonio Mignucci, entre muchísimos otros; y sus ilustraciones acompañan más de 200 libros para editoriales de primer nivel; desde las principales editoriales del país hasta las internacionales, entre éstas McGraw-Hill.

Además, informó que Walter Torres fue incluido en la segunda edición del Catálogo Iberoamericano de Ilustración y también fue nominado al Premio Astrid Lindgren, considerado el Nobel de la literatura infantil, y ganó el Premio Gourmand Internacional de Malasia en 2006.

Durante la actividad de recordación, representantes de dos editoriales con las cuales Torres Laracuente mantuvo vínculos de colaboración profesional: Editorial de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y Ediciones SM, dijeron presente y dieron testimonio de los méritos de Torres, su dinámica de trabajo con él y la singularidad de las ilustraciones que creó para sus libros.

Por la Editorial de la UPR, estuvo la directora ejecutiva, Velia Rodríguez Fernández y la editora y poeta Rosa Vanessa Otero y por Ediciones SM, Talia Lierca Rivera González, editora ejecutiva de Literatura Infantil y Juvenil.

“Cuando llegué a trabajar a la Editorial de la UPR, en 1993, ya Walter formaba parte de un grupo de ilustradores y artistas gráficos que, bajo la dirección de Marta Aponte Alsina y el cuidado editorial de Gloria Madrazo y otros colegas, renovaron la identidad visual de los libros de la editorial a partir de la década de los 80. Nivea Ortiz, Wanda Torres, José Peláez, son algunos de estos artistas gráficos que junto a Walter, devolvieron al catálogo de la Editorial la noble tradición del arte de portada. Digo devolvieron, porque sería injusto no reconocer que en momentos anteriores, la Editorial contó con firmas de artistas como Rafael Rivera Rosa o Irene Delano, por mencionar algunos, y que yo no los supiera a mis 18 años, no era culpa de la Editorial”, manifestó Otero.

Recordó la editora de la Editorial de la UPR que el primer trabajo en el que coincidió con Walter Torres fue en “El Bosque Seco de Guánica”, de Ángel Luis Torres. “Y luego fueron tantas las colaboraciones que pasó tiempo suficiente entre ellas para que se sucedieran en el trono seis directores, la editorial cambiara de edificio, los métodos de diagramación y corrección manual se digitalizaran, y asomara su nariz el libro electrónico. Lo recuerdo meticuloso como artista, muy apasionado del dibujo y del detalle y, como colega, respetuoso, conversador, y generalmente amable”, señaló.

Por su parte, la editora ejecutiva de Literatura Infantil y Juvenil de Ediciones SM, destacó que Torres Laracuente era un artista luminoso en un medio complicado, el del taller de ilustración, pero sobe todo, en el circuito editorial del país. “Las suyas eran obras de arte que se resistían a someterse al encargo. Entendía muy bien los límites en que se movía: los plazos, las prisas, el marco dispuesto en una página ya con elementos gráficos, el elemento gráfico que constituía en sí mismo el texto, y los contenidos… Tenía un sentido muy propio de lo razonable. No se le escapaban las restricciones de la encomienda, siempre cumplía, pero trascendiéndola”, sostuvo Rivera González y aseguró que, Torres siempre se preparaba intensamente con referencias históricas, sociales y ambientales para sus trabajos.

“Walter fungió de ponente, tallerista de chicos y grandes, jurado del Premio El Barco de Vapor, lúcido comentador de las novelas que ilustró: las obras juveniles ‘Viaje a Isla de Mona’, de Mayra Montero; ‘Indóciles’, de Arlene Carballo, entre otros, y el más reciente, una crónica de Tere Marichal sobre ‘Las Mareas’ para la antología conmemorativa del huracán María. Ilustró además, montones de textos literarios en libros escolares”, subrayó Rivera González.

En esa misma dirección, también tuvieron intervenciones en los actos de recordación los escritores Marta Aponte Alsina y Nelson Rivera.

Entre las más de 50 personas que estaban en la actividad, se encontraba la escritora de libros infantiles, la ponceña Georgina Lázaro. “Walter Torres ilustró uno de mis libros ‘¡Viva la tortuga!’, que es el libro más científico y el más poético que he escrito. Él captó en la ilustración eso mismo, el punto de vista científico y una ilustración bien poética. Lo recordaré como lo que fue, un pionero en la ilustración puertorriqueña y una persona que siempre dijo presente en las actividades de literatura infantil”, acotó Lázaro.

La actividad finalizó con un brindis en honor a Torres Laracuente, el cual estuvo a cargo de la escritora y educadora Montessori, Marisol Villamil Fernández. “Todos de pie, levantemos las copas en un aplauso para Walter”, puntualizó.


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