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Para Arturo Dávila, conocer lo suyo -su Iglesia, su país, el arte de este - fue siempre el objeto de su erudición. (GFR Media)
Para Arturo Dávila, conocer lo suyo -su Iglesia, su país, el arte de este - fue siempre el objeto de su erudición. (GFR Media)

Un hombre que recordaba, Arturo Dávila era inmensamente erudito en materia de religión, de arte, de historia. Sabía lo que nadie más sabía, y ni siquiera sospechaba. No vivía en el pasado; el pasado vivía en él.