El Colectivo Moriviví comenzó la restauración de su mural el pasado 22 de noviembre y continuarán trabajando en él hasta el próximo mes de diciembre.
El Colectivo Moriviví comenzó la restauración de su mural el pasado 22 de noviembre y continuarán trabajando en él hasta el próximo mes de diciembre. (Suministrada)

Hace seis años el colectivo artístico Moriviví realizó un poderoso y hermoso mural en la avenida Fernández Juncos, en Santurce, al que titularon “Paz para las mujeres”, con el objetivo de crear conciencia a favor de la erradicación de la violencia contra las mujeres.

El trabajo, que se realizó en colaboración con la organización Coordinadora Paz para las Mujeres, se hizo con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora cada 25 de noviembre en memoria de las hermanas Mirabal, que fueron asesinadas por el régimen del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo, un 25 de noviembre de 1960.

Este mural marcó un antes y un después en la carrera de este colectivo artístico de mujeres, quienes jamás imaginaron lo poderoso y trascendental que sería su pieza, donde representaron los cuerpos desnudos de dos mujeres negras envueltas en mariposas, símbolo de las hermanas Mirabal.

Las integrantes del colectivo Moriviví, que trabaja el arte del muralismo, invertirán la beca para adquirir materiales y tener su propio taller. (GFR Media)
Raysa Rodríguez García y Sharon González Colón, integrantes del Colectivo Moriviví, aquí en una foto de archivo de 2017, frente a su icónico mural en Santurce.

Nueve meses después de haber inaugurado el mural, desconocidos lo vandalizaron, dibujando ropa interior con pintura blanca sobre los cuerpos de las mujeres. Este acto de violencia simbólica, generó un diálogo y provocó una protesta frente al mural, donde diversas mujeres con sus torsos desnudos hicieron un reclamo sobre el derecho a decidir sobre sus cuerpos y enfatizaron en la urgencia de trabajar en la erradicación de la violencia machista.

Esa acción afirmativa y de resistencia marcó profundamente al Colectivo Moriviví que, al poco tiempo, hizo una intervención al mural, agregándole las fotografías del día de la protesta a las partes vandalizadas, lo que revistió de simbolismo e importancia dicho trabajo.

“Definitivamente desde este mural en adelante se nos abrieron puertas y fue por este mural que la mayoría de las personas nos conocieron a nosotras como colectivo. Ya habíamos tenido bastante visibilidad antes, en Santurce es Ley, pero fue éste el que impulsó nuestra trayectoria”, expresó Raysa Rodríguez García quien, junto a Sharon González Colón, conforma el colectivo.

Mural del Colectivo Moriviví, luego de ser vandalizado en el 2015.
Mural del Colectivo Moriviví, luego de ser vandalizado en el 2015. (Suministrada)

Este mural, a su vez, les dio una dirección a las artistas en términos de los cuerpos o cuerpas que querían representar en sus murales, ya que fue el primero que hicieron con mujeres negras. También las hizo posicionarse sin tapujos como un colectivo de mujeres artistas feministas. “Este mural nos llevó a ese cuestionamiento y a continuar replicando en otros murales ese mismo tema del feminismo y la identidad racial, y todo esto que nos compete como puertorriqueñas porque nos dimos cuenta de la responsabilidad que cargamos, no solamente por ser artistas, sino por ser mujeres artistas. Ya de por sí la gente nos catalogaba como feministas, pero después fue algo como que asumimos con el transcurso del tiempo y entendimos que sí, que lo somos”, agregó Raysa.

Sharon González Colón indicó que en ese proceso, la colaboración con Coordinadora Paz para las Mujeres fue y ha sido vital, pues les ha permitido crecer como artistas feministas.

“En ese momento que realizamos el mural, nosotras éramos bastante jóvenes, tendríamos 19 y 20 años, y tuvimos que hacer mucho trabajo educativo. Para este mural, nosotras recibimos mucha orientación, mucha guía de parte de ellas (Coordinadora Paz para las Mujeres) y realmente puedo decir que eso marcó un desarrollo bien grande para nosotras en nuestra perspectiva feminista. Esa relación, nació de este mural y desde entonces hemos continuado por muchos años colaborando”, sostuvo Sharon.

Siete años después de haber iniciado esa relación y seis años de haber inaugurado el mural, Colectivo Moriviví y Coordinadora Paz para las Mujeres se han unido nuevamente para restaurar la simbólica pieza artística, como parte de las jornadas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres que se conmemora este jueves.

Raysa y Sharon comenzaron la restauración de la pieza el pasado lunes y continuarán trabajando en ella por cerca de un mes, ya que el mural se ha deteriorado con el paso del tiempo. Las artistas se encuentran actualmente retocando todos los colores de la pieza, reinstalando los pixelados con las fotos de la protesta que agregaron luego de que fue vandalizado, y sumando un nuevo elemento al mural.

El Colectivo Moriviví espera estrenar la nueva versión restaurante a mediados de diciembre.
El Colectivo Moriviví espera estrenar la nueva versión restaurante a mediados de diciembre. (Suministrada)

El colectivo no quiso adelantar cuál será el nuevo elemento en la pieza, pues quiere que sea una sorpresa. Lo que espera es que esta nueva intervención ayude a continuar la conversación, la cual ha evolucionado, a la par con el mural.

“Definitivamente, desde la realización del mural la conversación ha evolucionado mucho y la realidad es que, lamentablemente, han seguido ocurriendo más actos de violencia que nos ha puesto en una situación difícil y dolorosa a todas las personas en la lucha. El nosotras volver a trabajar este mural dadas las circunstancias que hay ahora mismo es bien significativo y destaca la importancia de recordar el mensaje que tiene”, sostuvo Sharon.

MURAL IMPORTANTE

Diana Valle Ferrer, de Coordinadora Paz para las Mujeres, enfatizó en que para la organización este mural es de gran importancia sobre todo en el contexto actual donde hay una declaración de un estado de emergencia por la violencia de género.

“Nosotras en Coordinadora queremos recalcar y hacer énfasis en que la violencia contra las mujeres es una cuestión estructural sistémica y que tenemos que unirnos todas las mujeres, sobre todo las que defendemos los derechos de las mujeres”, dijo. “En el 2015 se decidió que era muy importante ese junte con las artistas, porque las mujeres artistas representan una parte importante de nuestra cultura. El arte es muy importante en representarnos a todas las mujeres en toda nuestra emancipación, en nuestra libertad y en la posibilidad de vivir una vida libre de violencia y eso es lo que ha hecho el Colectivo Moriviví”, agregó.

Valle Ferrer recordó que la vandalización que sufrió el mural en el 2015 no fue un acto menor, sino una forma de violencia, ya que se trató de un “intento de censurarnos, de disciplinarnos, de dominarnos”. La respuesta de las mujeres a dicha acción, como bien recordó, fue la resistencia, como ha sido históricamente.

El que el mural se restaure es fundamental para continuar el diálogo y la lucha en contra de la violencia hacia las mujeres. “Ese mural se ha transformado y ha florecido, que es lo que aspiramos nosotras, a transformar la sociedad, a crear cambios donde podamos todas vivir una vida sin violencia”, concluyó la veterana líder feminista, quien junto a otras mujeres ha luchado durante décadas a favor de los derechos, la equidad y la erradicación de la violencia contra las mujeres.

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