Kai Casa de Arte y Tecnología
Kai Casa de Arte y Tecnología. (Suministrada)

Hace unas semanas comenzaron las obras de los que será la remodelación y capacitación de la antigua Escuela Segundo Ruiz Belvis de Santurce, clausurada desde 2017, para convertirse en la sede de la organización sin fines de lucro Kai Casa de Arte y Tecnología.

Fundada en el 2018, Kai tiene el objetivo de crear oportunidades de éxito académico para jóvenes a través de programas de arte, empleo sustentable y capacitación laboral para adultos de la comunidad. Está basada en el modelo de la organización Manchester Bidwell Corporation, localizada en un barrio de escasos recursos en Pittsburgh, y fundada por el líder comunitario y escritor afroamericano Bill Strickland.

Cuando conocimos el proyecto en Pittsburgh, algo que nos estuvo muy interesante es que ataca dos áreas que son claves para Puerto Rico: poner muchas más personas en la fuerza laboral ganando un salario digno y segundo, exponer a nuestra juventud al arte de distintas maneras”, indicó Richard L. Carrión, presidente de la Junta de Síndicos de Kai. “En Puerto Rico hay mucho talento y nosotros hemos encontrado que estos programas que se llevan a cabo después de horas de clases son extremadamente efectivos con la juventud. Así que con esas dos piezas fuimos y visitamos Pittsburgh hace unos años y luego invitamos a Bill en un par de ocasiones a Puerto Rico”.

Los contactos iniciales entre Strickland y los miembros de Kai produjo una estrecha colaboración que se mantiene vigente hasta el momento. “Tenemos una comunicación formal y constante con Manchester Bidwell al punto de que ellos nos ayudaron con los estudios de mercado y de viabilidad, además que han estado involucrados en el diseño de los cursos, en la estructura organizacional y en la interacción con las comunidades”, expresó Raúl A. Aponte, director ejecutivo de Kai. “De hecho, hemos viajado varias veces a Pittsburgh con parte de nuestro equipo de trabajo y directores de programas para que entienda de primera mano lo que ofrecen”.

Miguel Romero (a la izquierda), alcalde de San Juan, saluda a Richard Carrión, presidente de la Junta de Síndicos de Kai Casa de Arte y Tecnología, durante una actividad donde anunciaron la remodelación de la Escuela Segundo Ruiz Belvis.
Miguel Romero (a la izquierda), alcalde de San Juan, saluda a Richard Carrión, presidente de la Junta de Síndicos de Kai Casa de Arte y Tecnología, durante una actividad donde anunciaron la remodelación de la Escuela Segundo Ruiz Belvis. (Suministrada)

La Escuela Segundo Ruiz Belvis

Luego del paso del huracán María, la Escuela Segundo Ruiz Belvis de Santurce, cerró sus puertas debido a los daños que sufrió. El edificio, construido en el 1924, requería de unos arreglos sumamente costosos, razón por la cual fue clausurada permanentemente por el municipio de San Juan. Luego de la fundación de la organización en 2018, los directivos comenzaron a buscar un edificio para albergar la sede hasta que se toparon con la escuela.

“Vimos varias propiedades que estaban disponibles y nos pareció que esta era la idónea. Primero, por su localización, ya que está en un área de Santurce que entendemos está mejorando, está cada vez más activa y nos parecía que esto va a ayudar a detonar buena actividad en esa zona. Hay muchos elementos en esa zona que nos pareció que era idóneo”, añadió Carrión al referirse al edificio que debe reinaugurarse a finales del 2023 o a principios del 2024, lo que coincidirá con el centenario de la construcción de la antigua escuela.

Como parte de un acuerdo con el Municipio de San Juan, el alcalde Miguel Romero firmó una ordenanza que autoriza la asignación de hasta $1 millón para la restauración de la escuela. Como parte de los acuerdos alcanzados, la organización y el municipio compartirán recursos para promover el desarrollo de jóvenes y adultos de la comunidad El Gandul en Santurce, Cantera y zonas aledañas a la sede de la organización.

Mural colaborativo frente a la Escuela Segundo Ruiz Belvis entre los artistas santurcinos Lucindo, Javier “Vecino” Cintrón y BeMe.
Mural colaborativo frente a la Escuela Segundo Ruiz Belvis entre los artistas santurcinos Lucindo, Javier “Vecino” Cintrón y BeMe. (Suministrada)

En total, cuando terminen todo el proyecto de remodelación y acondicionamiento de la Escuela Segundo Ruiz Belvis, los costos ascenderán a cerca de $8 millones. Por otro lado, la organización realizó las gestiones para que el edificio que albergará el centro educativo fuera designado como uno histórico por la Junta local de State Historic Preservation Office (SHPO) y por el Registro Nacional en Washington D.C.

“Entre lo que se ha tenido que hacer al edificio está la remoción de asbesto. Se va añadir un ascensor de carga, se van a instalar cisternas y paneles solares, además de que tendrá un anfiteatro donde se podrán celebrar actividades”, explicó Aponte, actual presidente de la Junta de Directores del Instituto Nueva Escuela (INE). “Además de eso, tenemos que acondicionar todos los salones con escritorios, computadoras y equipo especializado para cada uno de los cursos o clases que se va a llevar a cabo. Lo más importante, es que todos los arreglos tienen que ir de acuerdo al diseño original y tenemos que respetar los elementos arquitectónicos”.

De hecho, como parte del enlace comunitario que forma parte de la filosofía de Kai, se realizó un mural colaborativo frente a la Escuela Segundo Ruiz Belvis entre los artistas santurcinos Lucindo, Javier “Vecino” Cintrón y BeMe donde se intercala arte e información de lo que será la nueva “casa para la comunidad”. Recientemente se llevó a cabo una ceremonia en la que se anunció la remodelación de la escuela, donde se develó este mural.

Programas que estarán disponibles para la comunidad

A pesar de no tener una sede fija, la organización ya está dando varios servicios a la comunidad. En el caso de los programas de arte, se han aliado con otras dos instituciones para bridar cursos de teatro y danza. “Estamos en alianza con entidades cerca de la comunidad, en este caso con Andanza para los cursos de danza, y con Y No Había Luz para los de teatro, que son recursos muy buenos que ya está adiestrados en la parte programática”, detalló Aponte. “Los integramos con la parte de la filosofía de Manchester, el cual brinda un apoyo psicoemocional a los participantes por las características de las comunidades donde viven”.

Además de eso, en términos de los cursos técnicos para adultos, en agosto comenzamos su primer programa vocacional auspiciado por Banco Popular de Puerto Rico y en colaboración con Amazon Web Services (AWS). “Este curso es una certificación que se entrega al final. Ellos tienen que coger un examen que se llama Cloud Practitioner, que es la certificación. Ese es el primer nivel de certificación que ofrece Amazon y le ofrece oportunidades de trabajo a nivel de ‘entry level’, pero de apoyo a tecnología, seguridad de información”, indicó Carrión, presidente de la Junta Directiva de Popular, Inc. “Hay mucha demanda por personas con este tipo de adiestramiento. Claro, esto es un primer paso, pero las personas que les interesa esto, van a seguir tomando cursos”.

De hecho, como parte del proceso comunitario, la organización tiene la intención de ayudar a los participantes de los programas vocacionales a conseguir empleo. Es por eso que ya han establecido relaciones con los potenciales empleadores y tienen plena confianza en que van a poder colocar a todos una vez tengan la certificación. Además, una vez las personas estén trabajando, les darán seguimiento y acompañamiento, para asegurarse de que estén encaminados. Esto servirá, en parte, como una credencial de la organización para mostrar en el futuro, tanto a los potenciales participantes como a los potenciales auspiciadores y empleadores.

Para el próximo año, volverán a ofrecer los cursos de Amazon Web Services, pero ya trabajan para integrar nuevos programas vocacionales en un futuro. “Para los jóvenes vamos a mantenernos todavía ofreciendo teatro y danza en lo que abrimos las instalaciones de la escuela. Sin embargo, para los adultos ya estamos trabajando con la industria médica ofrecer certificaciones en áreas como facturación y codificación médica, donde hay una necesidad bien alta. Ya hemos tenido reuniones con la industria médica, con hospitales, farmacias y seguros médicos, y todos tienen necesidad de eso”, dijo Aponte. “Por otro lado, otra área que estamos tomando en consideración para futuras certificaciones es el trabajo en madera, que incluiría ebanistería y carpintería, ya que entendemos que es muy importante y tiene gran demanda”.

Actualmente, Kai cuenta con el apoyo de varias organizaciones sin fines de lucro y gubernamentales como la Fundación Banco Popular, Acacia Networks, el Municipio de San Juan, Y No Había Luz, la Universidad del Sagrado Corazón y Andanza.

“La educación es fundamental para el desarrollo económico de un país. Es por eso que exhortamos a la empresa privada a que se una a este tipo de proyectos. Por medio de su apoyo y colaboración lograremos robustecer el conocimiento de nuestra gente, invirtiendo en el desarrollo de talento“, indicó Ignacio Álvarez, presidente y principal oficial ejecutivo de Popular, Inc. “Este tipo de educación vocacional nos hace más competitivos ante un mundo tan cambiante, a la vez que desarrolla áreas que pueden necesitar de estas destrezas para lograr insertarse en la economía, ya sea como dueño de su propia empresa o como empleado”.

Grandes esperanzas

Ambos profesionales tienen grandes esperanzas en este proyecto comunitario por el impacto positivo que puede tener en todo aquel que participe en cualquiera de sus programas. “En Kai, que es la palabra taína para ‘alimento’, queremos proveer alimento de conocimiento, de experiencia, de esperanza para todos los participantes. Además, es una casa en donde buscamos que todos se sientan miembros de una familia, que compartan, que se sientan comprendidos y apoyados, y que sea también una oportunidad para unir a las comunidades a la participación constante”, explicó Aponte. “Por otro lado, queremos seguir creciendo. Ahora mismo ya hemos tenido en Kai sobre 100 participantes en los programas de jóvenes, sin tener unas instalaciones como tal. Así que, cuando las tengamos vamos a aumentar ese número a 250 o 300 personas al año. Pero no queremos parar ahí, queremos servir a más personas. Así que hay que buscar la manera de cómo expandir o seguir creciendo, y seguir aportando a la renovación de la comunidad”.

Además de la parte comunitaria, el objetivo del Kai Casa de Arte y Tecnología será uno más dirigido a mejorar a Puerto Rico a la larga. “Aquí el objetivo es crear mejores ciudadanos a final de cuentas. Vamos a darle esa dimensión del arte a la juventud, que es algo que te da sensibilidad y que te dura el resto de la vida, además de darles a los participantes adultos una oportunidad para mejorarse, para adquirir conocimiento e insertarse en la fuerza laboral con un trabajo y un salario digno”, expresó Carrión, miembro fundador y presidente de la Junta de Síndicos de la Fundación Banco Popular. “Este proyecto da una esperanza y va a crear mejores ciudadanos y es lo que queremos, a fin de cuentas. Con mejores ciudadanos vamos a tener una mejor calidad de vida para todos en la isla”.

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