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La obra, fue la primera contribución de Cattelan a una feria de arte en más de quince años.
La obra, fue la primera contribución de Cattelan a una feria de arte en más de quince años.

Un guineo es un guineo. Pero Maurizio Cattelan, es Maurizio Cattelan. "Comedian", la obra -que va por su tercera edición- que el famoso artista italiano presentó en una de las ferias de arte contemporáneo de mayor prestigio en este lado del mundo, ArtBasel Miami, se hizo viral, no solo por tratarse de una fruta pegada a la pared con "duck tape"gris, sino también porque fue vendida por $120,000. Y ha trascendido que otros dos guineos/obras suyas se vendieron por un precio todavía más alto.

Lo anterior, sin duda, plantea una serie de interrogantes, todas meritorias de un análisis de alto vuelo, desde lo más obvio, las consideraciones económicas, o cuánto valor tiene determinado objeto, hasta otra más profunda: ¿qué es arte?

Para el galerista Walter Otero -que de paso, tiene tres objetos de Maurizio Cattelan en su colección personal- el guineo en la pared no solo es completamente válido, sino incluso, una declaración genial. "Hay que empezar por reconocer que esto es arte conceptual, así que tienes que partir de la premisa de que el concepto va a tener prioridad sobre el objeto, que puede haber una experiencia estética aún cuando no haya un objeto artístico y parte del principio de que el espectador participa del mismo proceso que el creador del concepto”.

Además, asegura el experto que en sus redes sociales incluyó el controversial guineo en su lista de destacados para no perderse en Art Basel, "Mauricio Cattelan es un artista que lleva más de tres décadas con este tipo de discurso provocador. Consistentemente él se burla del arte, del coleccionista, del comprador, ha sido mordaz al hacer planteamientos socio-políticos, como cuando creó una pieza de Hitler arrodillado orando en el ghetto judío de Varsovia, pidiendo perdón ["Him"se vendió por $17.2 millones en una subasta de Christie's en Nueva York], o como cuando en 1999 hizo "La Nona Ora" [por la hora de la muerte de Cristo], que es una escena con una escultura hiperrealista del Papa Juan Pablo II tirado en el piso porque le cayó un meteorito encima, con todo y vidrios rotos sobre la alfombra roja ¡y la exhibió en Polonia! Ponte a pensar en todas las lecturas posibles de esa pieza: los golpes del destino, la religion, especialmente el Catolicismo, la infalibilidad del Papa, incluso la existencia de Dios, si eres de los que cree que el Papa es el Vicario de Cristo en la tierra”.

También, en 2011 “en la Bienal de Venecia, en la que Cattelan ha participado muchas veces, hizo una escultura de mármol con el dedo del medio levantado y los demás cercenados apuntando a la Bolsa de Valores italiana en Milán, como quien dice, esta gente nos está robando los chavos. Entonces, el discurso de Cattelan, que lo hemos visto en museos, en galerías, en ferias, en espacios públicos y en proyectos editoriales, ¿es satírico, es un sacrilegio, es una revolución, o una broma? En realidad puedes tomártelo como quieras”, admite Otero, “puede o no gustarte, pero es válido. Y a Cattelan se le puede permitir hacer eso. Él puede hacer el arte que quiera".

Rollos de “tape”

Tampoco es la primera vez que Cattelan hace una obra con cinta adhesiva. "Él fue el mismo que pegó, literalmente, a su galerista Massimo de Carlo -una persona real- en la pared [A Perfect Day, de 1999].  La pieza existió solamente el día de la inauguración, pero en su momento también fue una de las obras más comentadas”.

Además su obra ha sido validada cuando inclusive, "el Museo del Guggenheim le hizo una retrospectiva a Cattelan, una cosa impresionante, porque tú entrabas y en esa rotonda central había una instalación, como un móvil gigantesco, con 128 de las piezas que Cattelan había hecho por los pasados 21 años. Hasta un caballo de carreras había colgando ahí, entonces, simultáneamente él anunció su retiro del arte. Lo que provocó fue que se trepara su obra en el mercado y después resultó que no, que no se iba nada, y volvió más irreverente todavía".

En Cattelan, asegura el galerista puertorriqueño, "como en todo lo que es arte conceptual, vas a ver como antecedente la técnica del ‘readymade’ que desarrolló Marcel Duchamp, que no es otra cosa que coger un objeto cotidiano, descontextualizarlo e intervenirlo".

Otero comenta que lo que hizo Cattelan con el guineo en la pared en Art Basel le recordó la situación en 2018 con una obra de Bansky [Girl With Ballon] que después que se escuchó el malletazo final como señal de que la pieza había sido vendida en una subasta de Sotheby's en Londres y por más de un millón de dólares, "alguien apretó un detonador y de repente la obra se autodestruyó, !explotó! El comprador la quiso después de eso, mitad destruida y claro, hay quien asegura que ahora esa obra vale más que antes. Eso fue un récord para el artista. Y algo similar pasó con el guineo, que vino otro artista y se lo comió. Pues, no pasa nada, lo importante no es el objeto".

Por otro lado, para Bernardo Medina, artista y presidente de la agencia de publicidad Kroma, quien utiliza el plátano -familia del guineo- como motivo recurrente en su obra, en pinturas, esculturas y arte público, [toma de ejemplo el que exhibió como parte de la muestra colectiva "Detrás del muro" de la XIII Bienal de La Habana, Cuba este año] la obra de Cattalan es "el ‘stunt’ publicitario más genial que he visto en la escena del arte contemporáneo". ¿Por qué? “Porque se convirtió en parte del pop-culture, generó discusión, conversación, crítica… y tehace preguntarte ¿qué es arte? Si nos remontamos a Duchamp, lo que dice el artista que es arte. Eso es lo que ha dicho Cattelan con este acto”.

No hace mucho, cuenta Medina, estaba con uno de sus hijos en el Museo de Brooklyn y vieron la pieza titulada White on White [el famoso óleo sobre canvas de Kazimir Malevich] y por su simpleza aparente, “mi hijo dijo: eso lo hago yo, pero le contesté que no. El pintor de White on White ya lo hizo primero. Además, nunca sería lo mismo por el contexto histórico, por la manera en que lo plasmó, por la intención… igual que una mujer negra y con pelo corto gane Miss Universe no hubiera significado lo mismo antes, que ahora”.