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Tienen en ella una raíz. Lo dicen y se emocionan, lo cuentan y lo celebran.

Pocas veces la comunidad de la danza en Puerto Rico se une en un espectáculo. Eso no es raro. Son muchas compañías, muchas estéticas y perspectivas diversas. Pero como suele suceder la vuelta al origen mucho arrastra.

En esta ocasión lo que los convoca es el agradecimiento y la admiración a una de las principales figuras en el mundo de la danza en el país. Se trata de la exbailarina, maestra, ensayadora, cordinadora artística y ballet mistress María Carrera.

Compartimos con bailarines de distintas compañías en el marco de este junte y en medio del ambiente de inicio de semestre, y de regreso a los ensayos.

“A todos nos ha dado un consejo alguna vez, a todos nos ha tocado de alguna manera”, dice Marena Pérez de la compañía de danza Mauro, Inc. acerca del vínculo que comparten la mayoría de los bailarines profesionales en el país que alguna vez fueron entrenados o formaron parte de un montaje ensayado por Carrera.

Recientemente, la maestra recibió un diagnóstico de cáncer y de inmediato la comunidad de la danza decidió unir esfuerzos no solo para recaudar fondos para su tratamiento, sino para celebrar la labor que ha realizado en el país durante más de 50 años.

“Este homenaje trasciende el asunto de recaudar fondos, queremos celebrarla”, manifestó el primer bailarín Andy Machín de Ballets de San Juan, compañía que junto a Andanza, Ballet Brío, Ballet Concierto de Puerto Rico, Balleteatro Nacional de Puerto Rico, CoDa 21, Dramadanza, Hincapié y Mauro, Inc. presentarán una pieza cada una en el espectáculo que han denominado “Unidos en Carrera”.

“Nos enseñó la disciplina, el respeto al trabajo, a ver posibilidades e insistir hasta lograr una identidad propia. Sí es estricta pero para que todo quede bien. Siempre le ha dado la misma importancia a un trabajo que se presenta en una cancha bajo techo que a uno que llega a Bellas Artes”, comentó Rodney Rivera de Ballet Brío, quien fue entrenado por Carrera y considera que es el tipo de maestra que “le gusta echar raíces en un lugar, ver cómo van evolucionando. Hoy día eso es muy distinto”.

Ballet Brío presentará la pieza “El idioma anterior” de Rivera, que estrenaron recientemente. Mientras que Mauro, Inc. presentará “Muñecos” de Alberto Méndez.

Ballets de San Juan de otra parte presentará “Jornada diaria” de Ricardo Meléndez, “una de las piezas que más le gustó cuando la vio”, dice Machín quien destaca que Carrera no solo se ha dedicado al ballet clásico sino que ha trabajado también con la danza contemporánea.

La primera bailarina de Balleteatro Nacional, Laura Valentín, también da fe de la labor de Carrera. “En cinco meses logró transformarme en una bailarina profesional cuando me entrenó para mi primer pas de deux. Aprendí técnica, ambientación, estilo, expresión. Es la maestra que ha estado con nosotros, es maestra de ballet y de la vida”, reflexiona Valentín.

Esta compañía presentará un segmento del segundo acto del ballet “Sylvia” que estrenaron recientemente.

Para Eloy Ortiz de Andanza, quienes ejecutarán la pieza “Affaire @ la office” de Carlos Iván Santos, Carrera no solo es una de las mejores entrenadoras que ha tenido sino que fue la persona que le enseñó que “todo lo que uno está viviendo en el momento se refleja en la manera en que uno baila”. En fin, que se baila como se vive.

Para bailarinas de una nueva generación, como Judith Lugo de Ballet Brío o Carla Curet Auffant de Ballets de San Juan, el hecho de no haber tomado clases con ella no significa que sus conocimientos no hayan llegado, pues a través de sus maestros han recibido sus enseñanzas.

Por su parte, para Denisse Eliza de CoDa 21, Carrera es “como una segunda mamá. Siempre he estado con ella desde pequeña. Nos dio mucha confianza. Sabe sacarle brillo a todo”, comenta Eliza quien participará con la pieza “Changing Doors” de Gina Patterson. “Nos parece importante sobre todo en este momento porque la vida siempre nos abre y nos cierra puertas y tenemos que aprender qué hacer con ellas”, reflexiona.

Para la primera bailarina de Ballet Concierto de Puerto Rico (que presentará un segmento de “El Cascanueces”), Betina Ojeda, la influencia de Carrera llega no solo a su talento como maestra sino por el hecho de también haber sido bailarina. “María ha forjado bailarines de todas las compañías. Siempre me estimuló a seguir”, aporta y lo resume: “Ella es un gran eslabón”.

Sin duda, la cadena está muy viva y lo demostrarán sobre el escenario.

María Carrera

Fue alumna de figuras como Ana García, León Fokine y José Parés.

A los 17 años ingresó al Ballet Nacional de Cuba, donde tuvo como maestro principal a Fernando Alonso.

También fue maestra en la Escuela Nacional de Ballet y fue entrenada en las metodologías Vaganova y la Cubana.

A su regreso a Puerto Rico, se unió a Ballets de San Juan como bailarina y luego como maestra desde donde realizó los montajes de los principales clásicos.

Entrenó a María Teresa del Real para la Competencia Internacional de Ballet en Varna, Bulgaria, donde la joven recibió la medalla de bronce.

En 1990, se unió a Ballet Concierto de Puerto Rico como maestra y directora de ensayos.

Entrenó a Diana Pérez, de 15 años, para las Competencias Internacionales de Ballet en Jackson, Mississippi, donde la joven recibió medalla de oro.

Ha sido maestra invitada en Londres, Italia y Alabama, entre otros.

Desde 2005 a 2006 laboró como coordinadora artística y ballet mistress de Balleteatro Nacional de Puerto Rico, desarrollando el primer Taller de dicha compañía, junto a Miguel Campanería.

Actualmente es profesora de Balleteatro Nacional de Puerto Rico, Andanza, School of the Performing Arts de Waldo González y fue maestra de la Escuela de Bellas Artes de Carolina, para la cual ha escrito y establecido el currículo de ballet clásico.