Como recomendación de su médico, José Vega comenzó a bajarle a la intensidad del trabajo y continuar dándole alas a unas de sus pasiones, la pintura.
Como recomendación de su médico, José Vega comenzó a bajarle a la intensidad del trabajo y continuar dándole alas a unas de sus pasiones, la pintura. (Suministrada)

Olvidar hábitos como cepillarse los dientes, ponerse desodorante o tomar café fue preocupando a José Vega, conocido como el payaso Remi en el 2021 tras contagiarse de COVID-19. El asunto se fue agravando al punto de que no recordaba las canciones que ha interpretado a lo largo de sus casi 42 años de trayectoria.

Hoy, se podría asegurar que existe un José Vega antes y después del COVID-19, según señaló a El Nuevo Día. “Este José Vega es uno más consciente en la importancia de cuidar la salud y sobre todo cuidar la familia”, expresa con firmeza.

El artista había arrojado positivo al virus a principios del año pasado y decidió compartir su experiencia, puesto que algunas personas experimentan afecciones posteriores al coronavirus, a lo que le han llamado “COVID prolongado”, y porque “a nadie le gusta decir perdí la memoria”. A raíz de sus declaraciones en un programa televisivo, señaló que muchos se sintieron identificados y le han escrito para manifestarle que han atravesado su misma situación.

“Estaba en una actividad y de momento comencé a sentir que me faltaba el aire y me dio una tos persistente. Al realizarme la prueba de COVID-19 al día siguiente, arrojé positivo y, al ser asmático, me llevaron al hospital, donde me realizaron todas las pruebas, para asegurarnos de que los pulmones respondieran. La oxigenación nunca me bajó y me dieron de alta esa misma noche porque todo fue bien; la tos bajó. Lo que sí prevalecía era el dolor de cabeza persistente”, narró en entrevista telefónica.

De acuerdo con Vega, al día siguiente se sometió a un tratamiento de anticuerpos monoclonal, que ha sido impulsado como una opción para evitar que pacientes desarrollen síntomas más severos. Luego de tener el resultado negativo, al cabo de los días intentó retomar su vida. Sin embargo, una semana más tarde se percató de que no recordaba realizar tareas básicas y a cambiarle el nombre a las cosas.

Adjudicárselo al estrés fue la reacción inmediata. No obstante, un episodio muy significativo lo alarmó, durante una visita a un centro comercial. Cuando llegó no sabía en dónde estaba.

“Siempre voy a tomar café en Plaza. Me bajé del carro y caminé un poco. Cuando viro, no sabía dónde estaba el carro. Estaba despistado completamente. Tomé el teléfono y al ver una foto de mi esposa y de mi hijo, los llamé y les dije, ‘estoy en Plaza, pero estoy totalmente despistado. Estoy que no me acuerdo de nada. No sé si entré, si salí, si me había tomado el café o si había ido a depositar. Ahí me preocupé”, admitió.

Una visita al neurólogo dio paso a que le practicaran un sinnúmero de pruebas relacionadas con la concentración y la memoria, así como un MRI del cerebro, pues el médico temía que hubiese un sangrado, por el dolor de cabeza tan fuerte que sufrió durante el COVID-19. Comenzaron a descartar el alzhéimer, la demencia senil y no hubo hallazgo de sangrados ni daños en el cerebro. Incluso, ni padecer de migraña era un factor determinante para lo que experimentaba.

“El neurólogo empezó a mencionarme sobre ‘la niebla’ del cerebro, que implica que a muchos pacientes de COVID-19 se les están olvidando las cosas. Hay a quienes les dura seis meses, otros ocho y si duran más de ocho meses han testificado que se les ha olvidado todo y se han sentido desorientados. A mí me duró de cuatro a seis meses el seguir cambiando las cosas de sitio y no recordarlo”, explicó.

COVID prolongado

De acuerdo con los Centros para el Control y el Diagnóstico de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), aunque la mayoría de las personas con COVID-19 mejora al cabo de unas semanas de haber estado enferma, algunos experimentan afecciones posteriores al COVID-19.

Se trata de una amplia gama de problemas de salud nuevos, recurrentes o en curso que las personas pueden experimentar cuatro semanas o más después de haberse infectado por primera vez. Incluso, afecta a quienes han sido asintomáticos.

Estas afecciones también pueden conocerse como COVID-19 prolongado, COVID-19 de larga duración, COVID-19 postagudo, efectos a largo plazo del COVID-19 o COVID-19 crónico. Los CDC y expertos de todo el mundo están trabajando para obtener más información acerca de los efectos de salud a corto y largo plazo asociados al virus, quiénes los padecen y por qué.

Los CDC incluyen la dificultad para pensar o concentrarse, a veces denominada “niebla mental” -lo que le ocurrió a Remi- en esta lista. Se trata de síntomas cognitivos entre los que pueden estar la pérdida de la memoria, confusión, dificultad para concentrarse, mareos y dificultad para comprender palabras cotidianas. Cada vez hay más sobrevivientes de COVID-19 que afirman que la obnubilación está perjudicando su capacidad para trabajar y vivir con normalidad.

Los científicos no están seguros de la causa de la obnubilación, que varía mucho y afecta incluso a personas que solo presentaron síntomas leves a causa del COVID-19 y que no tenían enfermedades preexistentes. Las teorías más destacadas son que surge cuando la respuesta inmunitaria del cuerpo ante el virus no se detiene o que se debe a la inflamación de los vasos sanguíneos que van al cerebro.

En el caso de Remi, por recomendación médica, disminuyó el estrés laboral y empezó a practicar un “hobbie” para estimular las células del cerebro. Por tal razón, comenzó a pintar todas las mañanas, lo que le llenó de plenitud y entusiasmo, y “todo comenzó a caer en tiempo”.

“Después de que me puse la vacuna mejoré muchísimo. No estoy promocionando la vacuna ni estoy trabajando con ninguna farmacéutica. Pero me puse la vacuna y eso fue una de las cosas que me ayudó a que el efecto disminuyera. Disminuyó bastante. Ya por lo menos no se me olvidan las canciones”, recalcó el cantante.

Aunque añade que aún no se ha recuperado al 100 por ciento, enfatiza que ya no se siente como antes, como cuando atendía una llamada y al colgar no recordaba con quién había hablado, por ejemplo, o no saber lo que había comido. Dice tratarse ahora de un problema de concentración, no de memoria. Luego de 30 años, volverá a jugar el deporte que le apasiona, el tenis, y enfatiza que no lo dejará para cuando se retire, como lo tenía planificado inicialmente.

Cambio de mentalidad

“Siempre tenemos como algo inconcluso en la vida que nos gustaría hacer. No esperes a hacerlo para luego de retirarte del trabajo. No esperes a retirarte, no esperes a que te dé COVID, hazlo. Saca tiempo para ti. Yo me he dedicado por 42 años a sacar tiempo para las demás personas y te lo digo honestamente. En este momento después del COVID, que estamos en riesgo otra vez. Le he dado mucha importancia a las cosas que quiero hacer y lograr. Es el mejor consejo que le puedo dar a alguien que esté pasando por esto”, exhortó.

Asimismo, indicó que sigue escribiendo cuentos para niños. Aunque en su agenda cuenta con compromisos profesionales y proyectos pendientes, asegura que se vive el día a día, disfrutando de su espacio y de su tiempo.

“Me preocupé mucho porque pienso que me faltan muchas cosas por hacer. Disfrutarme más a mis nietos, que son espectaculares, que me aman. Soy como que wow, abuelo es Remi, es nuestro héroe. Primero lo fui para mis hijos y tener esta segunda oportunidad con mis nietos quiero disfrutarla. Yo decía, ‘tú te imaginas que yo no me acuerde de ellos, que no los pueda recordar’, me daba una ansiedad increíble”, compartió el abuelo de cinco nietos, un varón y cuatro hembras, quien agradece haber contado con el apoyo de su familia en este proceso.

Asimismo, Vega cuenta que -a raíz de la experiencia vivida durante el 2021- ha sido importante ir borrando eventos del pasado que le molestaron, al igual que ha ido perdonando. Es más tiempo el que ahora comparte con su mamá, esposa e hijos, por lo que ha hecho ajustes en la agenda, para bajar el ritmo

“Una de las llamadas más importantes que recibí fue la de un amigo que me dijo, ‘pon la mente de Dios en tu memoria. No dependas de tu memoria y pídele a Dios que de su memoria llene la tuya’. Fue bien interesante porque esa es mi oración constante. Ya dejé de hacer planes. Digo, Dios haz los planes por mí, porque a la larga Él es el que decide lo que uno va a hacer o no”, manifestó.

Mientras tanto, el compositor, cantante, pintor y escritor también se encuentra trabajando en lo que es su página de internet, a beneficio de la Fundación Remi. A la vez, compartió que este año será el portavoz del Banco de Alimentos de Puerto Rico, para el cual hace un llamado a la ciudadanía a cooperar con el banco para atender el problema serio en Puerto Rico de gente que se acuesta sin comer.

💬Ver comentarios