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El actor Mauricio Ochmann, quien hace unos años aceptó su adicción a las drogas y el alcohol, reveló que fue adoptado y que nunca conoció a sus padres biológicos.

 Confesó que a causa de todo el sufrimiento que pasó durante su vida comenzó a tomar alcohol a los ocho años porque le ayudaba a disipar el dolor interno que tenía y a los 16 se marchó de la casa de sus padres adoptivos.

“A mí me adoptan en Washington DC, y a mis padres biológicos no los conozco ni nunca los conocí. Mi mamá adoptiva, me acoge con el esposo de su primer matrimonio y cuando se divorcian me voy a México con ella donde se casa con el alemán, y me da su apellido Ochmann, y me cría. Es al que considero papá y al primero (padre adoptivo) no lo veo hace 13 años”, dijo el actor a “Suelta la sopa” de Telemundo.

El actor de “El Señor de los cielos”, que prefirió no entrar en detalles de la vida que llevó con sus padres adoptivos, indicó que siempre se sintió que no pertenecía a su familia. “Sentía que no soy de aquí, y tuve que entrar en un proceso de conocimiento personal, de introspección, que eres un niño en manos de esta gente, tuve que absorver ese rollo”.

A los ocho años probó su primer trago de alcohol. “Tomé una cerveza por todo lo que estaba sintiendo y algo se despertó en mí, este monstruo interior hacia las carencias, y aunque sabía horrible (la bebida) la sensación era adormecedora”.

A los 16 años Mauricio, de 36 años, tuvo acceso al expediente de su adopción, pero aunque lo pensó entendió que el proceso de buscar a sus padres biológicos era tan complicado que prefirió dejarlo así, y optó por irse de su casa y radicarse en Los Ángeles.

“Desde entonces me mantengo solo, iba clases de actuación, castings, y entré en las drogas y excesos. Fue mientras grababa la novela ‘Marina’  donde explotó la bomba interna de mi vida, y tuve que decidir si continuaba con la autodestrucción, en ese mundo interno y oscuro, o agarrar las riendas de mi vida interna”.

Actualmente, el también productor, se siente feliz lleno del amor de su hija Lorenza, de 10 años, producto de la relación con su exesposa, María José.