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La película "Dirty Dancing" se proyecta en un drive-in improvisado en un estacionamiento en Bel Air. (AP/Mark Lennihan)
La película "Dirty Dancing" se proyecta en un drive-in improvisado en un estacionamiento en Bel Air. (AP/Mark Lennihan)

Para la industria del entretenimiento, como para muchas en el mundo, la pandemia de COVID-19 representa un antes y un después. Al menos, así se vislumbran los ajustes que tendrán que hacer en la operación de los eventos masivos, como conciertos, obras teatrales o eventos masivos, que han quedado totalmente paralizados durante la cuarentena.

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