El Big Boss del género urbano continúa con su exitosa receta musical para deleitar a sus fans en el tercero de diez conciertos como parte de su tour "Con calma".

El perreo combativo se activó el sábado en el Coliseo de Puerto Rico en la tercera función de la serie de conciertos “Con Calma pa’l Choli”, del cantante urbano Daddy Yankee.

Durante casi tres horas, adultos, jóvenes y hasta niños, no pararon de moverse al ritmo de las 34 canciones que interpretó el “Big Boss”, quien repasó su carrera musical cantando desde esos clásicos del reguetón que pegó en la década del noventa hasta sus éxitos comerciales de la actualidad. Cada tema fue recibido con algarabía por una entusiasta audiencia que no pudo resistirse al ritmo cadente del artista.

En esta tercera función la gran sorpresa fue el junte en tarima entre Anuel AA, Ozuna y Daddy Yankee, quienes cantaron “China”, provocando el delirio de la fanaticada. También estuvo la ex Miss Universo, Zuleyka Rivera, quien tuvo una participación bailando en el tema “Despacito”.

Al igual que las primeras dos presentaciones, el montaje de la producción fue impresionante, con un show nunca antes visto en el país por parte de un artista urbano. Las luces, los visuales, las recreaciones, los bailes, acompañado del talento y energía del artista, ayudaron a que el espectáculo fuera inolvidable.

Esta tercera cita arrancó a las 9:40 de la noche, cuando miles de personas se acomodaron en sus asientos y entre gritos y aplausos, esperaron la impresionante llegada de Daddy Yankee a bordo de un avión recreado digitalmente. Desde ese momento en adelante, las caderas se soltaron y el llamado Choli se convirtió en una enorme discoteca. Fueron pocos los que pudieron mantenerse sentados durante esta tercera función que, al igual, que las dos anteriores se caracterizó por el nivel de energía que se mantuvo constante desde la primera hasta la última canción.

Con celular en mano, documentando el show o mirándose ellos mismo, miles de personas dejaron que la música del Big Boss los dirigiera. Cual luciérnagas, con unos brazaletes que prendían y apagaban, los presentes seguían las órdenes coreográficas del artista, quien invitó a subir los brazos, a tomarse fotos, pero sobre todo a “sandunguear” con cada tema.

Muchos padres acudieron con sus hijos al concierto, lo que evidenció que el cantante urbano ha sido capaz de unir generaciones con su música. Las edades de los asistentes se podían deducir según las canciones que interpretaba el “Big Boss”. Estaban los que se emocionaron con “Rompe”, los que se fueron bien lejos con “Saoco”, los que grabaron con sus celulares el “Soltera Remix”, aquellos que le editaron a sus hijos la “Combi Completa” -de la cual Daddy Yankee ya no canta su explícito coro-, los que enseñaron cómo se rapeaba en la época de Playero, y los que se unieron en una sola voz con “Gasolina”.

En cada uno de estos momentos, Daddy Yankee se mostró completamente cómodo, hablando con naturalidad y soltura, en una conversación directa con la audiencia. “Buenas noches, familia. La estoy pasando a otro nivel. De ser un chamaquito en una marquesina a estar aquí en el Choli ahora, esto es un gran logro”, expresó el artista en una de tantas intervenciones con el público.

En otro momento, elogió la “buena vibra” que sentía en el recinto, el cual estuvo abarrotado. “Esto es un sueño hecho realidad, yo no lo creo todavía. No hay satisfacción más grande que viajar el mundo, pero hacer una residencia en tu propio país es otra cosa”, expresó con orgullo.

El artista de Villa Kennedy no se olvidó de la gente del público y se dedicó a saludar a los que estaban en arena, los de los asiento intermedios y hasta “mi gente en los palomares”, refiriéndose a los que estaban casi tocando el techo del Coliseo de Puerto Rico.

El concierto corrió sin inconvenientes -y a excepción de la primera transición que demoró un poco más de lo debido- todo se movió imperceptible para el público. Los puertorriqueños no fueron los únicos que gozaron el show ya que según el artista había gente de Canadá, España, Suiza, Chile y México. Del país azteca viajaron Xitlali Ortega y Axel Pérez, quienes pertenecen al fan club del artista en México. Dijeron que tan pronto supieron del concierto en la isla, no lo dudaron y decidieron comprar boletos, lo que lograron para las funciones de jueves, viernes y la de este sábado. “Admiramos su humildad, sobre todas las cosas. Sabemos la magnitud de su fama y que nunca se haya ido de Puerto Rico, dice mucho de quién es”, comentó Axel Pérez, abrazado a la bandera de su país.

A diferencia de la primera función donde el artista tuvo problema con una plataforma que usó para estar más cerca del público, en esta ocasión, todo funcionó a la perfección. El artista apareció en dicha plataforma la cual fue bajando desde el techo del Coliseo de Puerto Rico hasta detenerse encima del área de arena, donde se simuló con luces una especie de escenario traslúcido.

La recreación realista de Villa Kennedy, desde donde Daddy Yankee recordó sus inicios con DJ Playero, los visuales tridimensionales, los juegos de luces y la participación de los “sikiri” o cabezudos del artista, no fueron indiferentes para el público que no paraba de sorprenderse con el impresionante montaje.

La aparición de Ozuna provocó la algarabía de los presentes en lo que fue el último segmento del show, donde disfrutaron los temas “No quiere enamorarse” y “Baila Baila”. “Me gustan los chamacos de la nueva cepa que siempre están enfocaos y son unos fajones, como es Ozuna”, dijo Yankee, quien hizo lo propio cuando se presentó con Anuel, el segundo invitado de la noche.

La mera presencia del joven trapero, hizo que el Choliseo vibrara. Juntos los artistas cantaron “Sola” y “Adictiva”, donde el “Big Boss” expresó el cariño que siente por Anuel. “Papito, te felicito por esa valentía que has tenido de retractarte cuando lo has tenido que hacer. Anuel tiene un gran corazón. La gente dice que es un títere, pero él es un nene comparado a como éramos nosotros. Lo que pasa es que antes no había redes sociales”, expresó Yankee, al comparar a los raperos de su generación con esta nueva cepa, a la que le deseó mucho éxito.

Más tarde, volvería Ozuna para junto a Anuel y Daddy Yankee interpretar “China”, en la que hicieron una breve coreografía, moviendo pierna y cadera, como lo hace Anuel.

Luego de casi tres horas de recorrido musical por la carrera del “Big Boss”, el concierto cerró con el exitoso tema, “Gasolina”, el cual, según recordó el artista, le abrió las puertas al reguetón a nivel internacional cuando todavía no existían las plataformas digitales.

Esta tercera función de “Con Calma pa’l Choli” superó las expectativas de los que se dieron cita en el evento, quienes salieron elogiando el espectáculo, el cual catalogaron como uno histórico dentro del género urbano. Daddy Yankee presentará un total de diez funciones de esta serie de conciertos en el Coliseo de Puerto Rico, siendo la última el 29 de diciembre. Esta producción se perfila como una de las mejores de la década que se han presentado en este recinto.


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