Nacido en Quivicán, Cuba, en 1941, Chucho Valdés es uno de los artistas cubanos más famosos y reconocidos del mundo. (Suministrada)
El pianista Chucho Valdés es uno de los invitados al Festival de Jazz en la Montaña.

La pandemia ha cambiado la manera en la que se realizan conciertos, pero no ha mermado el deseo de los organizadores del Festival de Jazz en la Montaña de llevar un espectáculo que cumpla con ese propósito educativo que los llevó a crear esta iniciativa hace ya casi cuatro años.

Por eso, el evento se llevará a cabo mañana domingo, 4 de octubre a las 3:00 p.m. a través de la página de Facebook del Festival de Jazz en la Montaña.

“Esta cuarta edición será de forma virtual por lo que estamos pasando”, dijo uno de sus organizadores, el músico Ramón Vázquez Martirena, quien define el evento como “una iniciativa de pueblo o de país de llevar educación musical y, sobre todo, conectar de la mejor manera posible a los estudiantes de la escuela Jesus T. Piñero de Cidra con grandes músicos”.

Vázquez Martirena adelantó que el festival tendrá una duración de casi dos horas y contará con la participación de virtuosos del jazz. Entre los invitados se encuentran el renombrado pianista cubano, Chucho Valdés, el baterista Dafnis Prieto y violinista estadounidense Regina Carter.

“Tendremos la participación de dos profesores de la Universidad de Carolina del Norte. Uno de ellos es Juan Álamo, criado en el Barrio Rabanal del Cidra y egresado de la escuela Jesus T. Piñero. A él lo acompañará el profesor Steve Anderson”, comentó Vázquez Martirena, reconocido bajista, quien también se integrará espectáculo musical.

A ellos se unen dos músicos puertorriqueños que han cosechados éxitos en el extranjero: Henry Cole y Ricky Rodríguez.

“Son dos músicos muy bien preparados que tienen una carrera de ranking a nivel mundial. Han sido dos figuras importantes en la escena del jazz de Nueva York que han alcanzado un nivel muy alto de conocimiento y de 'performance”, enfatizó Vázquez Martirena.

Además, habrá una participación breve de los estudiantes de la escuela Jesus T. Piñero dirigidos por Luis Manuel ‘Manolito’ Rodríguez, descrito Vázquez Martirena como “un talento joven y comprometido con la educación”.

“En general, son músicos virtuosos y grandes recursos. Si no fuera por iniciativas como estas, como las hay en grandes ciudades del mundo, algunas figuras del jazz nunca visitarían el pueblo de Cidra. Pretendemos impulsar eventos sanos, que pongan en el mapa de una forma bastante edificante al pueblo de Cidra. Cada año tratamos de traer figuras que sean modelos en el área de la educación musical”, añadió Vázquez Martirena.

El musico destacó la colaboración que se ha dado desde el inicio del festival con la Jazz Foundation of America, que unos meses después del paso del huracán María por la isla se dio a la tarea de ayudar a músicos puertorriqueños a subsistir en la situación tan difícil que se vivió en la isla. Se trata de una entidad que sigue apoyando el desarrollo de la música en la isla y que, con su contribución, alienta a jóvenes talentosos que buscan labrarse un futuro en la música.

No pretendemos que todo el mundo sea músico sino de que aprendan cierta sensibilidad porque la música es un agilizador de emocionales. La música como ente es parte de la naturaleza porque es el sonido que dependiendo de cómo se organice, sale la música”, concluyó Vázquez Martirena.