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La cuatrista incluye ocho composiciones suyas en su primer disco profesional. (Suministrada)
La cuatrista incluye ocho composiciones suyas en su primer disco profesional. (Suministrada)

Hace cinco años, la joven puertorriqueña Fabiola Méndez Quiñones hizo historia al convertirse en la primera cuatrista en ingresar a la prestigiosa Universidad de Berklee en la ciudad de Boston. En aquel entonces, su deseo era dar a conocer nuestro instrumento a nivel internacional, demostrando su versatilidad sonora.

Hoy, Fabiola Méndez cumple ese anhelo al presentar su primera producción discográfica como solista, titulada “Al otro lado del charco”. El álbum, que cuenta con diez temas, lo presentará en Puerto Rico este jueves, a las 7:30 p.m., en Hard Rock Café, en San Juan. Ese día será un momento especial en la carrera de esta artista, quien finalmente siente que podrá retribuir lo que su país le ha dado.

“Quiero que sea como un regalo para el pueblo de Puerto Rico porque muchas de las cosas que sé las aprendí aquí y porque quiero ‘give back’ lo que he ido aprendiendo en el trayecto, sobre todo, a las nuevas generaciones. Esto es una ofrenda musical”, expresó recientemente Fabiola en entrevista telefónica con este medio.

La joven de 23 años indicó que, aunque grabó un disco cuando era niña (“Herencia criolla”), este verdaderamente es su primer álbum profesional, pues recoge su experiencia y madurez musical. “Técnicamente es el segundo, pero es el primero profesional. Cuando me gradué decidí darme a la tarea de plasmar en un disco mi experiencia, lo que aprendí, mis composiciones. Por eso, incluyo diez temas, ocho originales de jazz, así como de jazz latino, con los que quiero seguir demostrando que el cuatro es un instrumento como cualquier otro que no debemos encajonarlo. Claro, la música típica es la base y a mí me encanta y la seguiré cultivando, pero también podemos experimentar con otros géneros”, sostuvo la artista, quien se graduó el año pasado de educación musical y composición de jazz.

“Al otro lado del charco” es una especie de homenaje a toda esa gente que se va del país por diversas razones, pero que llevan su tierra en el corazón. Fabiola recordó que cuando se mudó a Boston tuvo muchos momentos de nostalgia, donde extrañaba mucho a su familia, a sus amigos y su país. Pero en vez de sumirse en la tristeza, la artista aprovechó esos momentos para componer y crecer. Así lo comparte en el tema que da título al disco, donde no solo interpreta su instrumento, sino que también vocaliza algunos de los temas.

“Siempre he cantado, pero empecé a usar más la voz en mi repertorio y en mis presentaciones cuando me di cuenta de que conectaba más con la gente. No es que no lo logre a través de mi instrumento principal, pero cuando uso la voz es diferente, es como más inmediato”, dijo.

Entre los temas que interpreta vocalmente está “A Julia de Burgos”, poema que decidió musicalizar como homenaje a la poeta, a quien redescubrió recientemente y cuyo trabajo le parece más relevante que nunca. “Ese poema lo descubrí en la escuela superior, pero no fue hastaque vine para acá y que comenzó todo este movimiento feminista (del Me Too), que tuvo otra resonancia. Ese poema es tan relevante a lo que está pasando hoy en día que decidí musicalizarlo”, explicó Fabiola.

“Cry of the soul”, un tema lento y triste donde expresa su nostalgia, el estándar de jazz “Days of Wine and Roses”, así como un aguinaldo jíbaro, donde celebra sus raíces musicales, forman parte de la producción discográfica de la artista. De igual forma, se encuentra “Libre al viento”, un tema de quien fue su profesor en la Escuela Libre de Música de Caguas, Raúl Rodríguez, y que quiso incluir a manera de agradecimiento y homenaje a todos esos mentores que ha tenido a lo largo de su trayecto.

“Lunares de colores”, en tanto, es una composición más romántica, que Fabiola le dedica a su pareja, el también músico Zack Auslander, quien fue el guitarrista de esta producción musical. “Nos conocimos en Berklee y nos enamoramos. Desde entonces, hemos colaborado en muchas composiciones. Él se crió en Miami, de familia alemana, pero, aunque se crió rodeado de latinos, no tocaba nuestra música. Yo empecé a enseñarle los estilos de música puertorriqueña poco a poco y ahora toca conmigo en todas las actividades”, compartió la cuatrista.

Fabiola, quien trabaja como maestra de música en una escuela pública de Boston, dijo que además de este proyecto musical, forma parte de Trinity, un grupo de salsa femenino, toda vez que labora en un proyecto multidisciplinario en el Isabella Gardner Museum de Boston, donde improvisa con su cuatro mientras otros artistas desarrollan piezas de danza, teatro o de artes visuales. De esta manera, sigue dando a conocer nuestro instrumento en otros registros, los que la llena de emoción y orgullo.

“La idea es poder continuar esta labor con el cuatro puertorriqueños y seguir expandiéndolo en estilo. También enfocarme en esa parte educativa sobre todo para que los de acá conozcan el instrumento a través de mi música”, manifestó la artista, quien contempla seguir en Boston, donde no descarta hacer una maestría en etnomusicología.

Pero mientras eso sucede, estará esta semana en Puerto Rico compartiendo su nueva propuesta.

Los boletos para la presentación del jueves, están a la venta en  https://www.eventbrite.com/e/fabiola-mendez-presenta-al-otro-lado-del-charco-tickets-62444567382