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Adam Driver y Channing Tatum estelarizan esta cinta de robos y enredos. (Suministrada)
Adam Driver y Channing Tatum estelarizan esta cinta de robos y enredos. (Suministrada)

A pesar de tener una filmografía bastante ecléctica, el género de la comedia no es lo primero que uno asocia con el director Steven Soderbergh.  Las pocas veces que el cineasta, que se ganó el Oscar por su dirección de “Traffic" y lanzó el movimiento del cine independiente en los noventa con “Sex, Lies and Videotape”, ha trabajado en este género se ha especializado en la comedia del absurdo (“The Informant”) o con fusiones con otros géneros como son el caso de “Ocean’s 11” y sus dos secuelas.

De hecho los ejercicios de cine comercial de Soderbergh con Geoge Clooney,  Brad Pitt y el resto de la ganga son un buen punto de referencia para su nuevo filme “Logan Lucky”, largometraje de Bleeker Street que comenzó a exhibirse esta semana en Puerto Rico.

En uno de los momentos claves de la película un reportero se refiere al acto principal de la trama como un “Ocean’s 7-11”, chiste dirigido a su director y que reconoce que esta es otra película de Soderbergh donde un grupo de personajes van a tener que ejecutar un plan elaborado para robarse una cantidad exorbitante de dinero.

En esta ocasión esa trama es filtrada a través de un sentido del humor que se ha visto en pantalla en las mejores comedias de los hermanos Coen (“Raising Arizona”, “Fargo”, “Oh Brother Where Art Thou?”)  Como cineasta Soderbergh es demasiado metódico y obsesivo para dejar que los elementos más ridículos de su película empujen a sus personajes hacia la caricatura.

Aún así, esta es su película mas divertida y en todo momento en pantalla se nota que el director y su elenco, que incluye a Channing Tatum, Adam Driver, Daniel Craig y Katie Holmes, la están pasando muy bien. Eso resulta contagioso y compensa en muchas ocasiones por el desarrollo pausado de la trama.

En esta ocasión los personajes que van a realizar el complicado acto ilegal que domina el segundo y tercer acto del guión son los hermanos Logan. El mayor es Jimmy (Tatum) quien parecía estar destinado a una gran carrera en el NFL hasta que se lastimo su rodilla, mientras que su hermano menor Clyde (Driver), perdió parte de su brazo mientras estuvo en el ejercito en el Medio Oriente.

Han sido tantas las calamidades que han sufrido estos dos hermanos que en su pueblito de Carolina del Norte se rumora que la familia ha caído bajo una maldición. La película comienza con otro incidente de mala suerte para Jimmy, quien es despedido por razones injustas y que lo colocan en una posición para perder derecho de custodia de su hija. El protagonista no tarda en llegar a la conclusión que todas sus aflicciones se pueden resolver con dinero. Esto lo lleva a reclutar a su hermano y el resto de la familia para poder robar las ganancias de una importante carrera de NASCAR que se va a realizar cerca de donde ellos viven.

Como en muchas de sus otras películas, Soderbergh disfruta muchísimo de enfocarse en los detalles que define el mundo  de sus personajes y de toda la metodología que necesitan para ejecutar sus planes. Esto no significa que el director ignore al espectador, pero este va a tener que mostrar un poco de paciencia en lo que el director llega a su punto.

Afortunadamente en esta ocasión Soderbergh está acompañado de un elenco que tiene el talento para el humor particular del guion y se deleitan en que cada uno tiene su propia oportunidad para brillar. Esto incluye a Seth MacFarlane, Hillary Swank y Katherine Waterson en roles secundarios. Aún así, nadie se divierte más que Daniel Craig que aquí interpreta a un convicto que se especializa en explosivos.

Liberado de las responsabilidades de ser James Bond y de tener un personaje que no le impone las trabas de tener que presentarse como “estrella de cine”, Craig se traga cada una de sus escenas con un brillo en sus ojos que nunca había mostrado en sus filmes anteriores.

Esperemos que este trabajo superlativo le asegure un lugar permanente en el repertorio de actores preferidos de Soderbergh para que ambos nos sigan sorprendiendo con más filmes que le permitan experimentar como artistas.