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Otra satisfacción inesperada en el guion de este filme está atada a la figura de Thanos (Josh Brolin). (AP)
Otra satisfacción inesperada en el guion de este filme está atada a la figura de Thanos (Josh Brolin). (AP)

“Avengers Infinity War”, largometraje de Walt Disney Pictures que estrena hoy en Puerto Rico, es la culminación de 10 años del universo cinematográfico de Marvel en la pantalla grande. Como consecuencia, una de los aspectos más impresionantes de esta producción es la escala monumental de una aventura que reúne a la mayoría de los personajes que hemos visto en los 18 filmes anteriores de Marvel Studios.

Sin embargo, en el cine comercial hollywoodense los impulsos grandilocuentes de un estudio pueden resultar en una experiencia fílmica excesiva, ruidosa, hueca e inconsecuente. Ese era el riesgo con esta película, pero los fanáticos de estos filmes pueden estar tranquilos. Nada de eso le aplica a esta cinta. La película nueva de Anthony y Joe Russo (“Captain America Civil War”, “Captain America The Winter Soldier”) salta de una secuencia increíble a otra con una facilidad y velocidad deslumbrante y con cada brinco eleva el nivel del espectáculo e intensifica el núcleo emocional de la historia.

El que la película número 19 de Marvel Studios sea extremadamente entretenida no es sorpresa. Aun las ofertas más flojas dentro de este universo (“Iron Man 2”, “Doctor Strange”) se las ingenian para cumplir con el requisito más básico de una experiencia audiovisual. Lo que resulta impresionante es el nivel de ambición que el filme muestra por seguir expandiendo el desarrollo de los personajes titulares y el tomar riesgos que desafían cualquier noción de que existe una “fórmula Marvel”. De esta serie de filmes, esta es la aventura más intensa e impredecible. 

A todo esto se suma que dentro de todas las vueltas que da la trama para crear situaciones extraordinarias, el guion de Christopher Markus y Stephen McFeely se las ingenia para crear una experiencia emocional visceral para el espectador. Además de la emoción de ver a personajes de este universo interactuar por primera vez y el deleite de ver como se incorporan elementos de la mitología de los cómics de estos superhéroes que no se habían visto en pantalla hasta ahora, los guionistas, el elenco y los directores logran que la catarsis emocional del espectador que ha seguido estos filmes sea inevitable. 

En un filme repleto de sorpresas que no deben ser reveladas, una de las más grandes es cómo se incorpora a un espectáculo grandioso una reflexión sobre como ser héroe implica sacrificios.

Dentro de este género esta temática no es algo nuevo, pero una cosa es que se repita como mantra -el precio de la responsabilidad de ser un héroe- que vivirlo en pantalla junto a los protagonistas y que sea la culminación de una jornada que inició en otrosfilmes.

Otra satisfacción inesperada en el guion de este filme está atada a la figura de Thanos (Josh Brolin), figura que lleva amenazando con la destrucción de todo el cosmos desde que apareció por primera vez en una de las últimas escenas de la primera “Avengers”. Ahora su plan por conseguir las piedras del infinito para someter eluniverso a su voluntad entra en acción. La posibilidad de este cataclismo activa a la gran mayoría de los héroes de todos los filmes anteriores a tratar de detenerlo. Quién se junta con quién y qué tratan de hacer para impedir el triunfo de Thanos hay que vivirlo en la sala de cine.

Y si piensa que lo tiene descifrado por lo que haya visto en los avances o por lo que ha leído de los cómics prepárese para lo que de seguro serán muchas sorpresas.

Los pequeños toques de conflictos teológicos que se dan ante la forma peculiar en que este personaje busca crear “balance” en el universo son apreciados y enriquecen la textura dramática del filme. Cabe destacar que aunque el guion convierte a Thanos en la figura central de la trama esto no impide que las figuras centrales tengan su momento. A esto se añade la interpretación fenomenal de Josh Brolin. La misma se logra mediante captación de imagen digital pero resulta igual de detallada y compleja que el trabajo de Andy Serkis en su trilogía de “Planet of the Apes”. El que se puedan explorar los diferentes matices que van con la “locura” de alguien que se especializa en la destrucción es inesperado y una anomalía en la larga lista de villanos de estos filmes. En las manos de Brolin, Thanos se convierte en una figura de fortaleza inquebrantable dispuesta a dar el mismo sacrificio que su filosofía exige. 

La narrativa del filme deja muchas interrogantes para la próxima vez que volvamos a ver a los Avengers juntos en pantalla. Lo único que tiene que saber es que el clímax al conflicto central es intensamente impredecible y la espera por la resolución en la próxima película será igual que desesperante que cuando hubo que esperar tres años por “Return of the Jedi”  después de los sucesos más chocantes de “The Empire Strikes Back”. En esta ocasión solo habrá que esperar un año, pero Marvel se ha asegurado de darnos de qué hablar y especular durante todo ese tiempo.