La artista Eyra Agüero Joubert renunció en el 2020 al espacio "El Remix". [email protected] (David Villafane/Staff)

La actriz Eyra Agüero Joubert conoció a temprana edad el concepto de adaptación y de lanzarse sin miedo a los cambios. Lo hizo cuando era una niña, impulsada por su familia que ante la carencia de recursos económicos en el pasado tuvo que hacer grandes ajustes al estilo de vida familiar.

En el caso de Eyra, fue trasladada de un colegio privado a una escuela pública. Por suerte, esa transición la llevó a la Escuela de Artes Teatrales de San Juan donde precisamente encontró su pasión. El otro ajuste fue bañarse con agua fría, ya que su padre eliminó el calentador de su casa, entre otras cosas.

“Las cosas se apretaron en casa y Papi nos dice dos cosas: ’Ya no va a haber más calentador en la casa y van para escuela pública’ ante el momento de necesidad. Se lo agradezco a Papi porque a las 5:00 a.m. bañarse con agua fría para mí es como si nada. Uno se adapta a todo en la vida. Recuerdo que al entrar a la escuela unas nenas me dieron y al sol de hoy no sé por qué. Quizás era por inmadurez o porque venía de colegio y Mami se puso histérica. En eso me entero que existe una escuela de teatro y que era una posibilidad y Mami y Papi me cambiaron de escuela a la José Julián Acosta y comenzó todo. Si no hubiese pasado aquella situación a lo mejor nunca hubiese llegado a la escuela de teatro”, remora la actriz con esa amplia sonrisa que la distingue.

Al repasar los pasos que ha dado en su vida personal y profesional señala esas anécdotas como punto de partida de muchas de sus decisiones. Una de las más trascendentales la tomó en noviembre pasado al renunciar a la producción “El Remix” tras ocho años de trabajo en Wapa TV.

En noviembre del 2020, en medio de la pandemia, la actriz se lanzó al vacío en una búsqueda paralela en la que coincidieran su voz y pensamientos con sus actuaciones.

Eyra necesitaba decir, argumentar y defender sus creencias desde otros proyectos y plataformas. La pandemia de COVID-19 que impulsó el usar las herramientas digitales como parte de nuestra cotidianidad y realidad de comunicación, fue para ella el empujón que necesitaba para buscar nuevas oportunidades de expresiones artísticas, crear contenido en las plataformas digitales y simplemente ser ella.

“En la pandemia todos tuvimos que reinventarnos y ya yo llevaba con la idea en mi cabeza y decidí que el momento era ahora. Tengo y quiero decir las cosas que mi inquietan y que deseo decirlas tal cual. No es que en Wapa TV no lo permitieran, pero hay una limitaciones. Quiero darle visibilidad a mi serie de ’Ejtrógolin’ que es apta para niños. Quiero hablar de los femenicidios, de la violencia machista. De dejar de perpetuar el machismo, la violencia de género, la macharranería, la misoginia y la chillería en todo lo que hacemos. Ya basta. Eso no es lo que quiero. Quiero conectar más con la República Dominicana, ya que mis padres son de allá y que nos sintamos más caribeños”, explica la también integrante de la agrupación musical las Batuchicas.

Precisamente uno de los episodios de su serie “Ejtrógolin” fue dedicado al tema de los femenicidios en la isla y la alarmante cifra de más de 40 mujeres asesinadas en el 2020.

La actriz desea en la medida que pueda promover un mensaje de conciencia social a través de sus comedias y proyectos.

La realidad es que antes de entrar a Wapa TV, en el 2012, Eyra, según cuenta, no se percibía en programas de televisión. Se había concentrado en sus trabajos de cine y teatro por lo que se visualizaba en ambos campos.

Una vez descubrió la televisión reconoció que la visibilidad y conectividad con la audiencia es fascinante y única del medio. Sin embargo, ya sentía que era su momento de explorar otros proyectos sin descartar un regreso a la televisión y continuar desarrollándos en teatro y cine.

“Estoy muy agradecida de Sunshine Logroño y Gilda Santini por la oportunidad y por permitirme conectar con tanta gente que todavía me dicen que hago falta en ’El Remix’, pero siendo honesta quería diversificarme, evolucionar y saber que puedo moverme a mi tiempo. La verdad es que no tenía un plan trazado, me lancé al vacío porque es la única forma de saber qué funciona o no. No se puede tener miedo”, menciona la actriz de padres dominicanos que identifica a su vez a Puerto Rico como su patria.

De acuerdo, a Eyra todo tiene su tiempo y alineación. Antes de finalizar el 2020 presentó en noviembre su espectáculo de comedia virtual “PoliPapelón” que según afirma le fue muy bien a pesar de que apenas hizo promoción. Entre sus planes a corto plazo figura darle vida a una versión del “stand up” en los próximos meses y otros proyectos virtuales en lo que se reactiva el sector teatral y cultural.

“Tengo una idea que quiero realizar con las productoras Ana Castillo y Naíma Rodríguez (de Teatro Breve) es un espacio y visibilidad a las mujeres que están haciendo cosas brutales y la gente no se entera. Ese espacio tipo podcast también iría a mi canal de YouTube. Quiero decir y hacer cosas nuevas y todo se ha ido acomodando. Me fui de Wapa y empezaron a alinearse las cosas”, detalla la actriz que se presentó en la pieza teatral virtual “Los condenados”.

Madre de dos

El 2020 además de ser el año de despedirse del taller de comedia “El Remix”, a quienes describe como su familia, -ya que mantiene una hermandad con Alejandro Gil, Francis Rosas, Wanda Saiz y Kiko Blade-, tuvo que decirle adiós a su adorada perrita Atabaqui que murió el mismo día de su cumpleaños, el 30 de septiembre.

La muerte de su mascota ha sido una pérdida irreparable. No obstante, amante de los animales sentía que el 2021 podía comenzar con un nuevo amor canino o mejor con dos.

La actriz adoptó el Día de Reyes a dos perritos rescatados: Mangú y Cuembé, nombres inspirados en la comida de República Dominicana y en el género de la bomba puertorriqueña.

“La verdad es que estaba lista para recibirlos. Estoy en plena conciencia de que hay tantos animalitos necesitados en la isla. Soy de las que ando con un bolso de comida en el carro y le doy a los animales que veo por ahí. Ahora estoy parida no quiero ni salir de la casa pendiente a ellos. El amor que nos brindan los animales es incondicional. Ojalá y más personas se aventuren a adoptar y no a comprar por la necesidad tan grande que hay en los albergues y en las calles”, narra la artista que tuvo que correr detrás del inquieto Mangú en un parque pasivo de Hato Rey.

La actriz vive una etapa de felicidad con sus mascotas Mangú y Cuembé. [email protected] (David Villafane/Staff)

Sobre la llegada de los perritos, añade que Mangú pudiera parecerse más a ella en la personalidad inquieta y ávida de descubrir cosas, mientras Cuembé se asemeja a su compañero de vida, Beto Torrens al ser más pasivo. La pareja cumplió esta semana 12 años de relación.