Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días.

La capacidad de concentración se altera por el trastorno por déficit de atención e hiperactividad. (Shutterstock)
La atención plena nos permite, precisamente, ir y hacer de una cosa por vez.

Muchas personas se preguntan a menudo: “Pero, ¿dónde tengo la cabeza?”. Esto sucede porque en sus ocupaciones diarias se distraen con mucha facilidad. La atención posee un tiempo de duración y se cancela, por lo general, luego de doce a quince minutos. Si bien la misma puede persistir cuando está enfocada en un objetivo, luego de ese lapso necesitamos hacer algo para reenfocarnos.

💬Ver comentarios