Los excesos de comidas, dulces y bebidas alcohólicas en estas fechas, pueden tener consecuencias en la salud de una persona.
Los excesos de comidas, dulces y bebidas alcohólicas en estas fechas, pueden tener consecuencias en la salud de una persona. (Shutterstock)

Parece casi imposible que los puertorriqueños renuncien a los típicos antojos navideños -como el cuerito y la morcilla, el lechón y los pasteles o el arroz con gandules, el coquito y el tembleque. Después de todo, son muchos los que siguen a pie juntillas esa máxima de que “una vez al año no hace daño”.

Pero la realidad es que los excesos de comidas, dulces y bebidas alcohólicas en estas fechas, pueden tener consecuencias en la salud de una persona. Desde aumento del colesterol malo e hipertensión y acidez estomacal, hasta descontrol de azúcar en sangre, reflujo y gastritis, por mencionar algunas. Además del aumento de peso que, a principios del próximo año, se lucha por perder.

Uno de los errores más comunes -y más obvios- en esta época es que se consumen más calorías de las que el cuerpo necesita, advierte la licenciada Getsení Rodríguez, nutricionista y dietista de Healthy Habits by GR, Inc. Por ejemplo, se come de todo lo que está disponible en la mesa de alimentos; se toman muchas bebidas (con o sin alcohol) que contienen muchas calorías “huecas” que no proveen ningún nutriente al cuerpo. Otro mal hábito es no comer durante todo el día para comer en la fiesta o la actividad a la que fue invitado, lo que provoca que llegues con hambre y no tengas control de qué comer y qué no.

“No podemos negar la realidad de que en nuestra gastronomía abundan los carbohidratos. Y, típicamente, lo restringido es lo deseado porque nadie quiere privarse de la comida típica de esta temporada”, contextualiza la licenciada Rodríguez, para luego enfatizar en la importancia de la moderación y no abandonar la rutina diaria de ejercicios.

“Mantener la rutina diaria del ejercicio también ayuda a ser consciente de la forma de comer y de lo que se come. Eso no quiere decir que un día no hagas un desarreglo. Pero lo importante es que al otro día sigas con la rutina que te ayuda a mantener un balance”, recomienda la nutricionista Rodríguez, quien cree que si un día te comes un arroz con dulce o un tembleque -que es un postre que no comes todos los días-, te decidas por una porción moderada.

“Es importante tener ese balance en el plato, además de conocer a qué grupo de alimentos pertenecen. Eso va a ser clave a la hora de uno concienciarse para saber qué servirse en ese plato festivo”, propone Rodríguez, tras mencionar que un solo pastel de masa tiene cerca de 450 calorías.

Por eso cree que es importante seguir con la rutina de alimentación saludable y de actividad física, que es lo que nos permite enfocarnos en las metas que nos propusimos y en el compromiso que tenemos con nuestra salud. “La manera más fácil es conocer un poco más en detalle los alimentos que usualmente comemos en la época navideña y, de esa forma, controlar las calorías, escogiendo las alternativas más saludables”.

De hecho, es importante tener en cuenta esas situaciones porque durante esta temporada puedes aumentar entre cinco y quince libras. De la misma forma, no nos podemos desligar del alcohol que se consume en estos días y que pueden alterar la salud del hígado y del corazón, advierte la nutricionista Rodríguez, mientras enfatiza en la importancia de la hidratación. “Hay una recomendación que yo siempre doy, si vas a beber alcohol, la medida es dos tragos para el hombre y uno para la mujer. Es decir, no es dejar de comer ni beber, es tener un control tanto en lo que bebemos como en lo que comemos”, aconseja la nutricionista.

Sin embargo, después de haber pasado por tantas situaciones de crisis y estrés, es normal que nadie se quiera perder una fiesta o una actividad gastronómica con la familia y las amistades.

“Lo primero que le digo a la gente es que no se priven de nada, las fiestas son para celebrar y disfrutar porque eso es muy importante también. No es el momento de hacer dieta, a menos que (la persona) tenga una condición de salud de emergencia”, comenta el doctor Víctor Marcial Vega, especialista en medicina integral (concepto que combina la medicina científica con terapias alternativas).

En principio, la gastroenteróloga Veroushka Ballester coincide con el doctor Marcial sobre celebrar y disfrutar de estas fiestas. Pero también enfatiza en la importancia de la moderación. “No es eliminar (o dejar de comer) porque a todo el mundo le gusta comerse un pedacito de lechón o un bacalaíto. La clave está en la moderación”, reitera la también especialista en cáncer gastrointestinal y genética asociada a este tipo de cáncer.

Lo más común

En ese sentido, la doctora Ballester señala que lo más común en esta época en cuanto a sintomatología a raíz de los “deslices navideños”, lo que más ocurre es el reflujo gastroesofágico y la gastritis.

El reflujo gastroesofágico se produce cuando el ácido del estómago fluye hacia el tubo que conecta la boca y el estómago (esófago) y ese retroceso de ácido (reflujo ácido) puede irritar el revestimiento del esófago. Mientras que la gastritis se refiere a la inflamación del revestimiento del estómago que, generalmente, se produce por la misma infección bacteriana que provoca la mayoría de las úlceras estomacales o por el uso habitual de ciertos analgésicos.

Cabe mencionar que el uso continuo de alcohol también puede irritar y erosionar el revestimiento del estómago, lo que lo hace más vulnerable a los jugos digestivos. De hecho, también es más probable que el consumo excesivo de alcohol cause gastritis aguda. Por eso, la doctora Ballester recomienda que, si vas a darte un gustito navideño, trates de que sea en fechas específicas. “Pero para algunas personas que lo hacen todos los días (o muy seguido) puede ser nocivo para la salud”, advierte.

“El punto es que sí se puede disfrutar, pero de manera responsable. Lo importante es que, por ejemplo, si vas a una fiesta y te comes un bacalaíto, no trates de comer ocho. Si vas a beber alcohol, te tomes una copa o dos, no más de eso. La clave de todo es la moderación”, coincide la doctora Ballester, tras enfatizar en ser comedidos al momento de fiestar y mantener diariamente un estilo de vida saludable.

Por ejemplo, algo tan simple como llevar una alimentación saludable durante la semana, al igual que mantener una rutina de ejercicios diarios -como caminar por 30 minutos-, pueden ayudar a que ese “desliz” de un día de fiesta no tenga muchas consecuencias en la salud.

No obstante, las personas que ya tienen síntomas pueden intentar tomar algunos de los medicamentos que se venden “over the counter” para la acidez estomacal, aunque la gastroenteróloga indica que es una recomendación “off label”. Es decir, el uso de un medicamento fuera de las indicaciones para el que fue aprobado. “Es algo que les recomiendo a personas que tienen esta sintomatología de manera recurrente, que no es que todo el mundo los tenga que usar”, aclara.

Tomar el control

De la misma forma, la doctora Ballester resalta que estar sobrepeso o con obesidad “no ayuda en todos estos escenarios clínicos”. Por eso reitera la importancia de mantenerse activo durante toda la temporada navideña “o por lo menos hacer algún tipo de ejercicio cardiovascular por lo menos tres veces en la semana”. Además de mantener unos hábitos que pueden ayudar. Por ejemplo, respetar los horarios de comida, no picotear entre comidas, evitar los alimentos fritos o disminuir el consumo de carbohidratos.

Para el doctor Marcial Vega es importante que, además de disfrutar las festividades navideñas, se sigan unos pasos que él recomienda para tomar el control de la salud. Pero de inmediato aclara que no está relacionado a dietas. “¿Pero hasta qué grado uno puede disfrutar y hacer cosas que nos afectan?”, se pregunta retóricamente el médico, tras responder que todo va a depender del estado de salud de cada persona.

“Ahora es el momento para uno hacerse unas pruebas de sangre antes y después de las fiestas”, propone el doctor Marcial, al resaltar que son análisis de sangre que dan una idea del estado de salud y hasta dónde puedes llegar con los “desarreglos” en la dieta para no desembocar en riesgo a tu salud.

Entre ellos, recomienda hacerse un CBC (análisis de sangre que brinda importante información de las células sanguíneas, especialmente los glóbulos rojos, los blancos y las plaquetas); un “comprehensive metabolic panel” (prueba que mide 14 sustancias diferentes en la sangre y ofrece información importante sobre el equilibrio químico y el metabolismo del cuerpo); y un ‘lipid profile’ que mide las concentraciones de distintos tipos de grasas (colesterol en la sangre).

“Hay gente que tiene la azúcar alta o problemas con los riñones y no lo saben. El CBC te dice si estás anémico y, también, si el sistema está inmunosuprimido (cuando se reduce su capacidad para combatir infecciones y otras enfermedades). Y, por ejemplo, el ‘comprehensive metabolic panel’ te dice cómo está la azúcar en sangre, la función renal y del hígado que puede estar graso debido al alcohol y al exceso de grasas. Todo eso puede empeorar durante las fiestas”, advierte el doctor Marcial, quien también resalta la importancia de saber cómo están los electrolitos del organismo, como el sodio, potasio, cloro y magnesio.

En ese sentido, el médico enfatiza en que estos análisis se hagan ahora para determinar si hay riesgos arteriosclerosis (el endurecimiento, estrechamiento u obstrucción de las arterias), así como de enfermedad cardiovascular, presión alta, ataques al corazón, derrames cerebrales. Además, indica que también se deberían hacer estos análisis el año que viene para comparar cómo las fiestas afectaron la salud.

Algunas recomendaciones

Según los profesionales médicos entrevistados se puede disfrutar de las fiestas, las comidas y bebidas típicas en esta temporada, pero es importante hacerlo de forma responsable. Por eso enfatizan en que la clave de todo está en la moderación, además de asegurarse de que la salud está en buen estado. Aquí, algunas de las recomendaciones que sugieren:

- Se pueden hacer ciertos desarreglos, pero es importante que cada persona conozca el estado de su salud para así tomar medidas y decidir cómo hacerlo sin afectar o exacerbar alguna dolencia de salud. “Con unas pruebas de sangre puede saberlo”, dice el doctor Víctor Marcial.

- Es importante masticar bien la comida hasta que sea líquida, recomienda el doctor Marcial, aunque destaca que la mayoría de las personas no le dan la importancia que merece. Explica que la “llenura” del Día de Acción de Gracias es típica por esa razón.

- Es necesario reducir el estrés con el que vivimos a diario, sobre todo en esta época de mucho consumismo y compras.

- La buena hidratación es fundamental .

- Limita el alto consumo de bebidas alcohólicas y de comidas altas en contenido graso. “Es importante no comer muy tarde en la noche y si lo vas a hacer, debes esperar de dos o tres horas en posición sentada antes de acostarte. Sobre todo, si es una persona con problemas de reflujo”, advierte la doctora Ballester, quien dice que a algunas les funciona consumir comidas más pequeñas más frecuentes, cada dos a tres horas, incluyendo meriendas.

- Analiza qué debe incluir una alimentación saludable y pregúntate si incluye frutas, vegetales, qué tipo proteínas y de carbohidratos está comiendo. “Más allá de lo alto, lo bajo o lo libre que puede ser la dieta, es la calidad nutricional que tenemos. Muchas veces el único enfoque es que no se quiere subir de peso, pero no pensamos si le estamos dando al cuerpo, por ejemplo, vitamina D, calcio, potasio (que es un mineral esencial), si le estamos dando fibra”.

- La actividad diaria y el ejercicio es vital siempre, pero en esta época de tantos desarreglos es importante mantener esa rutina.

- El consumo de alcohol puede causar diferentes problemas, tanto de salud, como por el riesgo de guiar intoxicado. Así que, cuanto menos, mejor. Pero seguir esa premisa es más difícil en el contexto de brindis y celebraciones navideñas. Por eso, en términos generales, se recomienda optar por las menos calóricas y de menor graduación alcohólica. Debes tener en cuenta que, a mayor graduación alcohólica, mayor es el aporte energético, debido a que cada gramo de alcohol aporta siete kilocalorías. No olvides tener a mano un vaso de agua.

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