A los participantes se les preguntó por su consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras drogas, y por su relación con siete conductas potencialmente adictivas (consumo de Internet, juegos, redes sociales, apuestas, ejercicio físico, tricotilomanía y alimentación compulsiva).
A los participantes se les preguntó por su consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras drogas, y por su relación con siete conductas potencialmente adictivas (consumo de Internet, juegos, redes sociales, apuestas, ejercicio físico, tricotilomanía y alimentación compulsiva). (J.J.Guillen)

Un estudio realizado por investigadores de universidades de Hungría, el Reino Unido, Estados Unidos y Gibraltar ha ahondado en cómo la genética puede condicionar las adicciones de las personas, según ha informado este martes la Universidad de Gibraltar.

El estudio, publicado en el Journal of Personalized Medicine, refuerza investigaciones anteriores que demostraban que la adicción podía estar condicionada genéticamente.

El análisis de asociación genética y adicciones forma parte del estudio Factores Psicológicos y Genéticos de las Adicciones (Psychological and Genetic Factors of Addictions, PGA), que evalúa múltiples comportamientos adictivos en una muestra de 3,003 adultos jóvenes (con una edad media de 21 años).

Los investigadores recopilaron los datos en institutos, colegios y universidades de Hungría. Todos los participantes proporcionaron muestras de ADN y respondieron a cuestionarios.

Se les preguntó por su consumo de alcohol, tabaco, cannabis y otras drogas, y por su relación con siete conductas potencialmente adictivas (consumo de Internet, juegos, redes sociales, apuestas, ejercicio físico, tricotilomanía y alimentación compulsiva).

El estudio analizó este amplio espectro de adicciones y sus posibles vinculaciones con 32 polimorfismos (variantes) genéticos. La participación fue anónima, y los datos del cuestionario y la información del ADN se emparejaron mediante un número de identificación único para cada participante.

Zsolt Demetrovics, presidente del Centro de Excelencia en Juego Responsable de la Universidad de Gibraltar y catedrático de Psicología de la Universidad Eötvös Loránd de Budapest (Hungría), explica en la nota de prensa que los resultados de esta investigación “pueden contribuir al conocimiento científico sobre las adicciones, que afectan a millones de personas en todo el mundo”.

Destaca que la investigación puede “acercarnos a entender el solapamiento que se produce entre la vulnerabilidad de distintos tipos de conductas potencialmente adictivas. Por ejemplo, ser vulnerable a un consumo problemático de alcohol también puede suponer un mayor riesgo de adicción al juego, a los videojuegos o al trabajo. Esto podría ser una consideración relevante también a la hora de planificar cómo abordar el tratamiento”.

Los datos recabados por el estudio PGA sirven para sustentar otras investigaciones. Entre ellas, una de un equipo internacional de científicos que ha hallado asociaciones entre el tabaquismo y el uso problemático de Internet, el ejercicio, los trastornos alimentarios y el juego, y conexiones entre el consumo de alcohol y el uso problemático de Internet , los juegos online, el juego y los trastornos alimentarios.

Csaba Barta, profesor Asociado del Departamento de Biología Molecular de la Universidad Semmelweis de Budapest (Hungría) asegura, en unas declaraciones difundidas en la nota de prensa, que “la heredabilidad, que mide la contribución genética a un rasgo, se estima entre el 50% y el 70% en el caso de las adicciones, y el resto son efectos ambientales”.

“Sin embargo, las variantes genéticas específicas y sus funciones neurobiológicas en la adicción no son tan conocidas”, añade.

Los investigadores han observado que uno de los genes, el FOXN3 y su denominado alelo (variante) rs759364 A, está asociado con un consumo más frecuente de alcohol. El mismo alelo también se asoció con una mayor incidencia de uso problemático de Internet y de juegos online. Por el contrario, los portadores del otro alelo, el G, eran más propensos a la adicción al ejercicio. El equipo también halló asociaciones significativas entre el gen DRD2/ANKK1 y su alelo denominado rs1800497 A y el consumo de cannabis.

Las variantes rs1549250 y rs2973033 del gen GDNF y la variante rs806380 del gen CNR1 mostraron asociaciones con el consumo de “otras drogas” (distintas del cannabis) a lo largo de la vida.

Marc N. Potenza, director del Centro de Excelencia en Investigación del Juego de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, indica que este estudio respalda que algunos factores genéticos pueden ser responsables del solapamiento de adicciones que se ha observado, aunque opina que se necesitan estudios adicionales con muestras más amplias y otros enfoques analíticos para corroborar este extremo.

El estudio también halló algunas diferencias entre sexos en relación con las adicciones.

Así la frecuencia de consumo de distintos tipos de drogas a lo largo de la vida es significativamente mayor en los varones que en las mujeres. Sin embargo, los sedantes son utilizados con más frecuencia por las mujeres que por los hombres. En el caso de los comportamientos adictivos, los hombres son más propensos al juego, mientras que más mujeres que hombres se ven afectadas por los trastornos alimentarios y el uso excesivo de las redes sociales.

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