A medida que aumenta el número de personas infectadas con el nuevo coronavirus, aumentan los peligros para las poblaciones vulnerables. Las personas mayores o con afecciones médicas subyacentes corren el riesgo de sufrir las consecuencias más graves, incluida la insuficiencia orgánica y la muerte.

Los últimos datos de China indican que la gran mayoría de los casos reportados fueron en personas mayores; los ancianos también tenían el mayor riesgo de enfermedad respiratoria y muerte.

Si continúa la propagación de la COVID-19, y cada indicación sugiere que así será, las personas deben asegurarse de estar protegidas.

La doctora Laurie Archbald-Pannone, geriatra y profesora asociada en la Universidad de Virginia, explica que, aunque, hasta ahora, la enfermedad no está presente en su hospital o consulta, el personal ya está haciendo preparativos para minimizar el impacto de la COVID-19, particularmente en las personas que están en mayor peligro.

“Junto con otros hospitales en todo el país, nos mantenemos informados sobre las recomendaciones locales y nacionales para la detección, las pruebas y el equipo de protección. Nos aseguramos de que el personal y los pacientes conozcan la higiene adecuada de las manos. Tomamos medidas adicionales para mantener la instalación limpia, como retirar revistas de las salas de espera e implementar una política de 'tócalo, tómalo' para volantes y folletos. Y alentamos a todos nuestros pacientes a que llamen a un médico si desarrollan fiebre o nuevos síntomas respiratorios”, detalla Archbald-Pannone, quien añade que, “por encima de todo, estamos haciendo todo lo posible para llevar la información correcta a la comunidad, en particular a los ancianos”.

Entre las recomendaciones de la doctora Archbald-Pannone para reducir la exposición de aquellos con mayor riesgo de infección grave se encuentran:

  • Hacer todo lo posible para reducir la exposición al virus.
  • Mantener espacio entre tú y cualquier persona que esté enferma.
  • Evitar las multitudes.
  • Limitar tu tiempo en público, consolidando viajes para obtener suministros.
  • Si se debe salir, tratar de mantenerre alejado de los demás.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Si ocurre un brote de COVID-19 en la comunidad, quedarse en casa tanto como sea posible.

El ‘distanciamiento social’ es la nueva frase que describe la mayor parte de esto, aunque va en contra de lo que típicamente abogamos para nuestros pacientes mayores. Como geriatras, promovemos los beneficios del compromiso social con nuestros pacientes; les recordamos los malos resultados de salud asociados con el aislamiento social. Pero, ahora, con la COVID-19, los tiempos han cambiado”, agrega la geriatra, al mencionar que, junto con el riesgo de infección por coronavirus viene el riesgo de aislamiento social.

¿Cómo deben las personas mayores equilibrar estas recomendaciones? Durante un tiempo de distanciamiento social, aquí hay cuatro formas para que los ancianos se mantengan socialmente conectados.

1. Aprende a usar la tecnología.

Usa FaceTime, Zoom, Skype, Facebook, Twitter, Snapchat y otras. Existen todo tipo de opciones en línea para hablar con familiares y amigos. Y no tienes que ser experto en tecnología. Hacer lo básico es fácil y, para la mayoría de las personas, divertido. Si configurar una cuenta es desalentador, pídale ayuda y un tutorial a algún vecino o familiar.

2. Mantente activo en la comunidad desde casa.

Puede sonar contradictorio: ¿Cómo puedes seguir siendo parte de la comunidad, si el objetivo es separatse de la comunidad? Pero tal vez hay una opción remota. Muchas organizaciones (partidos políticos, grupos religiosos, organizaciones sin fines de lucro) dependen de voluntarios para hacer llamadas telefónicas. Puede hacer esa actividad claramente comunitaria en su hogar.

3. Sigue una dieta nueva.

Mantente informado, conoce lo que está sucediendo, pero no te quedes encerrado viendo constantemente "noticias de última hora" en los canales de noticias. Por lo general, no hay muchos cambios hora a hora. Pero soportar la paliza repetitiva de la televisión todo el día puede generar ansiedad innecesaria. Los pacientes de la doctora Archbald-Pannone han encontrado útiles los siguientes consejos: ver una actualización de noticias por la mañana y luego volver a registrarse por la noche. No te quedes con él toda la noche: 30 minutos o una hora es suficiente.

4. Llegar a familiares y amigos.

Mantente en contacto con las personas cercanas a ti, especialmente aquellas que también se distancian socialmente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que las comunidades creen "sistemas de amigos" para asegurarse de que las personas vulnerables y de difícil acceso se mantengan conectadas, particularmente a las noticias sobre la COVID-19. Esto se puede hacer a través de los correos electrónicos diarios de tu iglesia, grupo social o vecindario. Y para aquellos de que no son de edad avanzada, ¿por qué no hacer un seguimiento de sus amigos y familiares mayores? Tal consideración siempre es muy apreciada.

El distanciamiento social no significa aislamiento social, e incluso un virus potencialmente mortal no debería obligarnos a estar solos. Ahora, más que nunca, las personas necesitan encontrar formas inteligentes de mantenerse conectadas.

Artículo adaptado de The Conversation, una fuente independiente y sin fines de lucro de noticias, análisis y comentarios de expertos académicos.


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