El paciente con diabetes debe monitorear sus niveles de azúcar en sangre con más frecuencia si sospecha que puede tener alguna infección relacionada con el coronavirus. (Archivo)

Las personas con diabetes no tienen más probabilidades de contraer COVID-19 que la población general. Pero sí pueden tener mayores complicaciones, especialmente si la enfermedad no está controlada adecuadamente.

Esta situación puede afectar a un sector de la población en Puerto Rico, donde se estima que la prevalencia de diabetes ya está en un 17%, lo que representa aproximadamente 474,000 adultos de 18 años o más con la enfermedad, según datos publicados por la Asociación Puertorriqueña de Diabetes (APD).

“Para el paciente diabético que tiene un control excelente de su enfermedad (que su azúcar está controlada al igual que la presión y colesterol, que se monitorea regularmente y se toma sus medicamentos), el riesgo de complicación si se contagia con una enfermedad viral respiratoria como es el Covid-19 -que mayormente ataca las vías respiratorias bajas-, es el mismo que para cualquier otro paciente sin diabetes”, explica el endocrinólogo José García Mateo, presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología(SPED).

Sin embargo, el especialista advierte que los que tienen la diabetes descontrolada o que ya tienen condiciones como fallo renal o problemas de enfermedad cardiovascular y ya han tenido problemas de infecciones, tienen más riesgos si contraen Covid-19. “Puede tener complicaciones como problemas respiratorios serios, infecciones más severas y más tiempo dentro del hospital. Si el paciente necesita respiración asistida (intubación), puede ser más difícil sacarlo de ese ventilador. Además de problemas de sobreinfección y sepsis (una afección grave causada por una respuesta inmunitaria fulminante a una infección)”.

Y aunque los pacientes con diabetes deben observar las mismas precauciones de prevención que tiene la población general, como aislamiento social, el doctor García Mateo les recomienda mantener la comunicación con sus médicos, sea presencial o por telemedicina y el suplido de medicamentos. De hecho, indica que si es un paciente que utiliza insulina, ya sea inyectada o por bomba, esta no le debe faltar.

“Pero si en un momento desarrolla una infección viral, se debe monitorear más porque esa fiebre y ese proceso inflamatorio van a aumentar la resistencia a la insulina y su control glicémico puede deteriorarse. En esos casos, el paciente va a tener que hacer un ajuste en la dosis o buscar atención médica. Pero, usualmente, el paciente diabético que usa insulina se le ha educado para hacer ajustes (en sus dosis de ser necesario)”, explica el endocrinólogo con práctica privada en Ponce.

De hecho, el médico advierte que, si ese paciente tiene un proceso inflamatorio, eso va a causar que la insulina no trabaje bien en los tejidos periferales. “Así que no tan solo es para prevenir complicaciones, sino que si el paciente desarrolla una infección tiene que monitorearse más frecuentemente, tener sus tirillas y glucómetro y si solo lo hacía dos o tres veces en semana porque estaba controlado con medicamentos, ahora debería hacerlo todos los días”, recomienda.

A continuación, otras recomendaciones del doctor José García Mateo:

- Es muy importante que el paciente diabético mantenga su dieta y haga sus comidas. “Debe surtirse de los alimentos adecuados para su dieta y tratar de no alterarla demasiado. Muchas frutas, vegetales, carnes bajas en grasas y limitar los carbohidratos”.

- La hidratación es muy importante para el paciente diabético que está en insulina. “Es fundamental que si tiene un proceso inflamatorio debe estar muy bien hidratado porque eso puede hacer la diferencia en no desarrollar un problema de hiperglicemia mayor, como una emergencia de azúcar alta o una acidosis diabética (cuando el organismo produce niveles elevados de unos ácidos presentes en la sangre denominados cuerpos cetónicos), entre otros problemas”.

- Los pacientes de diabetes tipo 2 que usan medicamentos nuevos como los inhibidores de SGLT2 (canagliflozina, dapagliflozina y empagliflozina), excretan la glucosa en la orina y eso aumenta el riesgo de deshidratación, por lo que deben estar más pendientes a tomar agua e hidratarse bien.

- El ejercicio no se debe olvidar para mantenerse en una condición física adecuada. “Estamos en una situación en la que todos nos debemos mantener en casa, pero eso no quiere decir que te quedes todo el tiempo acostado viendo televisión”, advierte el doctor García.

- Se debe tener en cuenta que la diabetes es una enfermedad crónica y, como le pasa a muchos pacientes con alguna condición de este tipo, están en más riesgo de desarrollar depresión. “Es importante que, aunque estén aislados en sus casas, tengan comunicación con su familia y amistades. Si vive solo, que haga uso de la tecnología a través de Facetime o Skype para comunicarse”, propone el doctor García, tras recomendar que si necesitan algún tipo de apoyo lo comunique. Una opción es llamar a la LíneaPas (Programa de Asistencia Social): 1-800-981-0023 o contactar a INSPIRA: 787-707-0706

- Si desarrollas síntomas de COVID-19, como tos seca, fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dolor pleurítico (dolor en el pecho) y problemas para respirar, debe buscar ayuda médica. Si los síntomas son leves, puede respirar bien, no tiene fiebre alta y tos seca leve, debe quedarse en casa. “Puede tomar acetaminofén para bajar la fiebre y si no hay ninguna evidencia de deshidratación, es mejor que se quede en casa y se lo notifique a sus familiares para evitar más contagios. En todo caso, que consulte con su médico. “Estamos dando servicio, ya sea en oficina, por teléfono o telemedicina”, agrega el doctor García Mateo, tras indicar que él mantiene su consulta privada en Ponce abierta, pero de forma limitada y con todas las medidas asépticas.


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