Muchos aceites esenciales tienen propiedades antibacterianas, antisépticas, antifungales, antivirales y otras. (Pixabay)

Aunque todavía existe un gran potencial de investigación en cuanto a las propiedades de los aceites esenciales, se sabe que algunos son antibacteriales, antifungales, antisépticos y antivirales, entre otras características que se les han ido atribuyendo desde tiempos ancestrales y que la ciencia apenas comienza a explorar en investigaciones.

Sin embargo, como es común en momentos de incertidumbre médica como la que estamos viviendo con la propagación del COVID-19, enfermedad ocasionada por el virus novel SAR-Cov-2, surge mucha información contradictoria que, además de confundir puede exponer tu salud.

Aunque el uso de los aceites esenciales no te protegerá contra el COVID-19, sí puede ser un complemento importante en tus herramientas para mantenerte saludable y centrado.

“Estoy segura de que la piel se nos eriza y nuestra atención se agudiza al escuchar la palabra ‘coronavirus’ porque amenaza nuestra salud y el bienestar de nuestros seres queridos, afectando a toda una sociedad. Aunque las autoridades se están encargando de minimizar y hasta eliminar esta amenaza, mientras tanto, debemos prepararnos e implementar las debidas estrategias de seguridad para evitar el contagio. Como profesional en el campo de la aromaterapia, mi estrategia siempre incluye el uso de esencias aromáticas, más comúnmente conocidas como aceites esenciales”, comenta Amanda R. Alvarado Socorro, consultora de aromaterapia y profesora de Puerto Rico Massage & Bodywork Institute.

Uno en particular que se está mencionando mucho a través de las redes sociales es el aceite de ladrones (thieves, en inglés).

“La receta para la mezcla del aceite esencial de ladrones fue inspirada por una leyenda que data del siglo XV (15) en Francia, justo en los tiempos cuando la peste bubónica estaba en todo su apogeo. Habla de cuatro ladrones que formularon una combinación especial de aromáticos como clavo de especias, romero, canela, eucalipto radiata y limón para prevenir el contagio de la enfermedad. La leyenda dice que estos ladrones se frotaban dicha mezcla en todo el cuerpo para protegerse, mientras robaban pertenencias de valor en los cementerios y hogares de personas pudientes que estaban al borde de la muerte. Eventualmente, fueron capturados y, al ser interrogados, las autoridades les concedieron una reducción en sentencia a cambio de la receta del maravilloso remedio. De aquí proviene lo que conocemos como la mezcla maestra de ladrones, también conocida como el aceite de rateros”, comparte Alvarado.

Añade que la mezcla maestra de ladrones lleva en sí una combinación de esencias aromáticas cuyos componentes tienen propiedades antibacterianas, antisépticas, antifungales, antivirales y otras; y también aclara que, aunque no todos los aceites esenciales en esta receta son de carácter antiviral, contiene clavo de especias, canela y eucalipto radiata, que sí poseen esta propiedad.

“Al ser dispersadas a través del aire por medio de un difusor para ser constantemente inhaladas y también aplicadas tópicamente, ya sea en las manos, la planta de los pies o los puntos pulsantes (puntos en el cuerpo donde sientes el pulso del corazón), estas esencias aromáticas (aceites esenciales) pueden minimizar el grado de contagio de gérmenes y patógenos virales que se encuentren en el medio ambiente, al igual que en las superficies”, destaca la aromaterapeuta, quien aclara que las esencias aromáticas en la receta de ladrones no son las únicas con propiedades antivirales, ya que otros aceites esenciales con esta propiedad incluyen: la menta, el palo santo, la palmarosa, el orégano, la mirra y la melisa o toronjil. “Esta última es una de las esencias más poderosas”, destaca.

Saber usar los aceites esenciales de manera segura y adecuada es clave. No todos los aceites esenciales están creados iguales y, a la hora de escoger, solo aquellos de grado terapéutico poseen las propiedades vivas y presentes para proveer la asistencia necesaria en momentos donde nuestra salud se puede ver amenazada”, comenta Alvarado.

Es importante conocer que cada aceite esencial es único. Algunos, como el limón y otros cítricos, son fotosensibles (sensibles a la luz solar) y deben ser utilizados con la debida precaución, pues al ser aplicados tópicamente pueden causar irritación en la piel, indica la aromaterapeuta, al agregar que se recomienda esperar al menos 12 horas para exponerse al sol al usar este tipo de aceite.

Otros aceites esenciales, como la canela, el clavo de especias y el orégano son picantes y/o calientes, en su estado puro nunca deben tener contacto directo a los ojos, las vías nasales, la boca y la lengua, pues pueden causar irritación molestosa. Al ser diluidos estos, se minimiza la irritación”, revela. “Conocer los pormenores de cada aceite garantizará saber cuál utilizar en el momento apropiado. Recomiendo la guía de un profesional experto en aromaterapia”, añade.

Alvarado destaca que hay alrededor de 700 especies de eucalipto en el planeta Tierra, pero para manejar el contagio de enfermedades virales el eucalipto radiata es la mejor opción.

“Lo puedes aplicar en la espalda y en el pecho con menta para apoyar el sistema respiratorio. Los aceites esenciales son sustancias sumamente concentradas, pues con tan solo de una a tres gotitas verás resultados deseados”, recomienda Alvarado.

Por su parte, “la mirra y la palmarosa son excelentes aceites esenciales para proteger áreas sensitivas como el rostro y las orejas. Lamelaleuca (Tea Tree) se puede aplicar al cabello y al cuero cabelludo. Todas son alternativas naturales para protegerte de patógenos virales y gérmenes en el medio ambiente”, enfatiza.

Finalmente, “para quienes toman en serio su salud, hay terapias complementarias que pueden proveer una protección extra, entre ellas puedes experimentar una sesión de aromaterapia que consiste en la aplicación de nueve aceites esenciales en sus estados más puros los cuales, junto a las manipulaciones sutiles de masaje, una combinación de técnicas de digitopuntura y reflexología, está dirigida a fomentar un balance estructural, resultando en una relajación profunda y una sensación de bienestar y armonía”, recomienda, a la vez que destaca que ha sido comprobado que las terapias que promueven relajación optimizan el estado de salud.

Crea la receta

A continuación, la aromaterapeuta Alvarado Socorro comparte su versión de la receta del aceite de ladrones

Ingredientes

  • Aceite base o alcoholado
  • Aceite esencia de clavo de especia
  • Aceite esencial de limón
  • Aceite esencial de canela
  • Aceite esencial de eucalipto radiata
  • Aceite esencial de romero

Procedimiento

En 8 onzas de aceite base (coco, almendra, semilla de uva, jojoba girasol, oliva) o si prefieres alcoholado, agrega 40 gotitas de aceite esencial de clavo de especia, 35 gotitas de limón, 20 gotitas de canela, 15 de eucalipto radiata y 10 de romero.

Luego, agita suavemente para mezclar todo junto y listo, ya tienes tu propio aceite de ladrones.

Puedes frotarlo libremente en el cuerpo, observando cuidadosamente las áreas sensitivas y tomando en cuenta las guías de seguridad al utilizar los aceites esenciales.

Es importante recordar que estas declaraciones no sustituyen tratamientos médicos y que el aceite de ladrones, o cualquier otra mezcla de aceites esenciales, puede servir como una excelente terapia complementaria, si se utilizan responsablemente, pero no curan ninguna enfermedad.

“No es un secreto que los aceites esenciales pueden mejorar la calidad de cada aspecto de tu vida. Estos pueden colaborar a la hora de preparar una estrategia para minimizar el contagio de enfermedades virales, los productos hechos a base de aceites esenciales son una opción saludable”, destacó.


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