Dos cantantes y una exreina de belleza relatan cómo lograron controlar sus problemas de tiroides.

Más allá de ser cantantes reconocidos y muy queridos por el pueblo, además de compartir una amistad de muchos años, Nydia Caro y Chucho Avellanet comparten una dolencia común, son pacientes de una enfermedad de tiroides, al igual que la exreina de belleza Uma Blasini.

Los tres ofrecieron hoy sus testimonios durante una conferencia de prensa de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED) en la que el Departamento de Salud proclamó marzo como mes de la prevención y la educación de las enfermedades de tiroides con la finalidad de que más personas reciban un diagnóstico temprano y preciso para obtener el tratamiento adecuado.

Según contó Caro, cuando le diagnosticaron la enfermedad de Hashimoto, una afección causada por una reacción del sistema inmunitario contra la glándula tiroides no tenía idea de qué se trataba. Explicó que lo supo durante un chequeo general son su internista y fue algo que no se esperaba porque, según dijo, lleva una vida muy sana y natural.

“No soy una persona que toma muchas pastillas, trato de comer bien, hace más de 30 años que no como carne y camino unas cuatro millas diarias”, agregó Nydia, tras asegurar entre risas que, en ese momento, pensó que tal y como había llegado la enfermedad, asimismo se iría, aunque el médico se encargó de decirle que no funcionaba de esa manera.

De la misma forma, Avellanet resaltó que su padecimiento de tiroides se combinó con un diagnóstico de linfoma. En su caso, dijo que empezó a sospechar porque “a diferencia de Nydia, yo comía de todo, pero empecé a perder peso” y, eventualmente, fue diagnosticado con hipertiroidismo, una condición en la que la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea.

De hecho, precisó que hasta que no le controlaron ese problema, no pudo ser operado del linfoma. “Sigo tomando mi medicamento, voy regularmente a mi médico, me chequeo todo y, gracias a Dios, todo está controlado”, agregó el cantante, quien dijo que tiene mucha gente en su familia que también padece de la tiroides.

Mientras, Blasini explicó que su diagnóstico se lo hicieron a los 25 años cuando su madre notó que ella tenía un recrecimiento en el área de la garganta.

“Joven al fin, no quería ir al médico, pero finalmente tomé la determinación de ir a chequearme y me diagnosticaron cáncer de tiroides localizado. Me retiraron la glándula y desde entonces estoy en terapia de reemplazo hormonal”, contó Blasini, quien dijo que lleva una vida normal, es madre de tres niños, esposa y empresaria.

“Quiero exhortar a todas las personas a que, si tienen alguno de estos síntomas, como cansancio, se les cae el cabello, está muy delgado o grueso, que se haga su prueba de tiroides y consulten con su médico”, recomendó.

Glándula reguladora

Tanto el doctor José García Mateo, presidente saliente de SPED y la doctora Leticia Hernández Dávila, presidenta electa, enfatizaron en la importancia de la glándula tiroides e hicieron un llamado para la detección temprana y el tratamiento individualizado.

De hecho, se estima que el 20% de la población de la isla padece de algún trastorno de tiroides. Además, según un estudio reciente, el 33% de las mujeres en Puerto Rico han reportado algún padecimientos de esta glándula, ubicada en la base del cuello.

Cabe resaltar que este pequeño órgano produce hormonas que ayudan a controlar el ritmo cardiaco, la presión de la sangre, la temperatura del cuerpo, el sistema reproductivo, el metabolismo de grasas y otros aspectos metabólicos.

“Contamos con mejores herramientas para detectar las enfermedades de tiroides temprano, como es la prueba de TSH”, indicó el doctor García Mateo para explicar el aumento en la prevalencia de estas enfermedades.

De la misma forma, enfatizó en la importancia de que en el examen anual se incluya esa prueba de sangre, que es fundamental para medir si está funcionando adecuadamente.

“También es importante que las personas diagnosticadas reciban tratamiento y seguimiento para mantener unos niveles adecuados de la hormona tiroidea. Eso conlleva prevenir complicaciones de salud”, explicó García Mateo, quien destacó que existen condiciones donde hay exceso de la hormona tiroidea y que, lamentablemente, pueden ser causadas por una ingesta excesiva de la hormona. Mencionó, por ejemplo, el uso de suplementos que se anuncian para la salud de la hormona tiroidea y que, generalmente, no están aprobados ni están basados en estudios científicos.

“Tenemos una gama de situaciones que pueden afectar la glándula tiroidea. Igualmente, la gran mayoría de los nódulos de tiroides no son malignos, pero sí existe el cáncer de tiroides y tenemos herramientas para detectar temprano esas malignidades”, agregó el endocrinólogo.

Al mismo tiempo, García Mateo advirtió que en el pasado se trataban ciertas condiciones de forma más agresiva con procedimientos quirúrgico y que hoy hay otras modalidades como las biopsias y los marcadores moleculares “que permiten que el especialista solo de seguimiento al paciente sin necesidad de otros tratamiento más invasivos”.

El peligro de sobretratamiento

En ese sentido, también se advirtió del peligro de “sobretratamiento”, ya sea por deficiencia de la hormona tiroidea o por hipertiroidismo, así como utilizar una modalidad invasiva “cuando no es necesario y puede ser perjudicial para el paciente”.

De forma parecida se expresó la doctora Leticia Hernández Dávila, quien también enfatizó en la importancia de la educación del paciente y que sean consciente de las consecuencias que pueden tener en la calidad de vida tener condiciones de tiroides no detectadas o tratadas inadecuadamente.

“Es importante que la población conozca los síntomas que puedan ser característicos de condiciones que provocan un aumento o disminución de la hormona tiroides y que parte de la evaluación médica incluya las pruebas que pueden ayudar a detectar y confirmar ese tipo de condición para recibir el tratamiento adecuado”, agregó.

Por su parte, la subsecretaria del Departamento de Salud, Concepción Quiñones de Longo, destacó que debemos ser conscientes de que algunas de estas enfermedades de tiroides, sobre todo en mujeres, tienden a desarrollarse después de los 40 años. “La población de mayor edad en la isla ha aumentado marcadamente, así que definitivamente, hay más probabilidad de que más personas desarrollen algunas de estas condiciones”, advirtió. Destacó, además, que el 25% de la población en la isla es mayor de 60 de años y se debe poner eso en perspectiva por la importancia de la prevención.

“Estas personas deben visitar regularmente a su médico y hacerse las pruebas indicadas de rutina para poder detectar a tiempo estas condiciones que, generalmente, son crónicas y que requieren tratamiento para tener calidad de vida”, recomendó Quiñones de Longo.

Algunos síntomas

Para hipotiroidismo:

Aumento de peso

Depresión

Pérdida de memoria

Cansancio excesivo

Estreñimiento

Debilidad

Dificultad para concentrarse

Rostro hinchado

Piel seca o áspera

Caída del cabello

Intolerancia al frío

Para hipertiroidismo:

Pérdida de peso

Ansiedad

Insomnio

Palpitaciones

Intolerancia al calor

Trastornos menstruales en las mujeres

Síntomas de cáncer de tiroides

Nódulo o abultamiento en el área del cuello

Inflamación en el cuello

Ronquera progresiva

Molestia al tragar

Dolor en el área

Parálisis de las cuerdas vocales


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