De ahora en adelante, tus principales aliados serán tus diferentes paletas de sombras, delineadores de ojos, perfilador de cejas y mascara de pestañas. (Shutterstock)
No compartas tu rímel con otra persona.

La máscara de pestañas, o rímel, tiene la magia de agrandar nuestra mirada y hacer lucir con más impacto nuestro maquillaje de ojos. Un poco de rímel es recomendado hasta en maquillajes con efecto natural o “makeup no makeup”, tan de moda últimamente, así que hasta las mujeres con gustos más minimalistas en sus “beauty looks”, van a llevarla.

La máscara de pestaña es uno de los productos que debemos tratar con cuidado porque están en contacto con nuestros ojos, casi directamente. Por eso, adelantamos, es necesario cuidar su tiempo de caducidad y estar atentas a señales que nos gritan “cámbiame”.

Ahora, si hablamos de la imagen, nada menos elegante y chic que unas pestañas con grumos o agrupadas con una especie de pegote negro o café (o el color que elijas). Por eso es importante saber cómo usarla, cómo cuidarla y cuándo reemplazarla, por mucho que te haya costado.

1. Bombear el cepillo

¿Quién no ha bombeado el cepillito del rímel? Confesamos que en nuestro equipo hay más de una “culpable”. Este gesto que solemos hacer, quizá con la finalidad de impregnar mejor de producto el cepillo, no es recomendado por los especialistas. David Deibis, maquillador oficial de Perricone MD, explica en Vanity Fair que esto hace que “entre aire en el recipiente y el producto se seque y oxide con mayor velocidad”.

En S Moda, Diana Suárez, directora de la marca cosmética Revitalash, añade que el aire que bombeamos puede llevar bacterias que corrompan el producto y afectar la salud de las pestañas.

¿Cuál es la solución? Primero, hay que saber que los productos de buena calidad van a tener un tubo diseñado para que salga la cantidad necesaria. Pero, si se requiere más, varios expertos coinciden en que se pueden hacer movimientos circulares, como rodeando las paredes internas del tubo, para llenar más el cepillo.

2. Olvidarse de las pestañas inferiores

Aunque en este punto se podría decir que es cuestión de gustos, expertos recomiendan aplicar rímel tanto en las pestañas superiores como en las inferiores. Así que la próxima vez no te olvides de las que están abajo para agrandar y despertar aún más la mirada.

La experta de Sephora, Gisela Bosque, dice en Vanity Fair, que para las pestañas inferiores lo mejor es usar el cepillo en posición vertical, dando “toques con la punta y marcándolas de una forma más sutil, solo dando color para completar y equilibrar la intensidad de la mirada”.

Otro “tip” sobre su aplicación, para lograr más intensidad, es aplicar el rímel en la cara superior e inferior de las pestañas y no solo por debajo.

3. Usar el rizador de pestañas después de aplicar el rímel

¡Cuidado! Esta práctica tan común puede hacer daño, pues varios especialistas coinciden en asegurar que cuando se usa el rizador después de aplicar el rímel, se corre el riesgo de romper las pestañas. Entonces, invierte el orden: primero rizador, luego máscara.

Si se te olvida y ya aplicaste tu máscara, la famosa maquillista Bobbi Brown (quien ya no es dueña de la marca que lleva su nombre, sino de otra llamada Jones Road) da un truco que puede funcionar y ser menos agresivo con tus pestañitas: usar la punta del dedo para empujarlas hacia arriba, sostén el grupo de pestañas por un momento y luego suelta.

4. No desmaquillarte bien

Uno de los “mandamientos” en la belleza es quitarte el maquillaje antes de irte a la cama. Además, hacerlo bien, especialmente cuando hablamos de los productos que se usan en los ojos. En la edición española de la revista Elle especifican que esto podría debilitar, quebrar y acortar el tiempo de vida del pelo, que es entre 30 y 45 días.

5. No reemplazar el producto en el momento correcto

La máscara de pestaña se debe reemplazar cada seis meses después de su primer uso, así seguramente verás la indicación en el envase. En general, los productos cosméticos para los ojos son los que necesitan ser reemplazados en menos tiempo porque es una zona muy delicada. También encontrarás información que indica que la máscara de pestañas se debe cambiar a los tres meses de uso, según sugerencia de la Academia Americana de Oftalmología.

Un primer paso sería respetar la indicación del envase y si no recuerdas cuándo fue el momento en que empezaste a usar la actual, procede inmediatamente a buscar una nueva.

Para cuidar tus ojos, recuerda estas medidas de higiene:

-No compartas tu rímel con otra persona.

-Evita usar el cepillo de tu máscara de pestañas también en las cejas.

-Cambia con regularidad el producto.

-Evita “revivir” el producto con trucos caseros cuando lo veas seco.

💬Ver comentarios