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La abogada encontró en la empresa de su familia una oportunidad para echar hacia adelante el país

Un intenso  tramo de  la carretera #10 en dirección de Arecibo a Utuado es hace varias décadas territorio de la industria agropecuaria.  Por este camino rodeado de verdor, Gabriela Alvarado ha transitado constantemente, durante  toda su vida. Primero,  de la mano de sus padres - Juan Alvarado y Evelyn Sanz - cuando ambos decidieron mudarse de Ponce a Arecibo para evolucionar del negocio de la crianza de ganado al procesamiento y distribución de carne del país. Hoy, con 31 años,  Gabriela  recorre el mismo camino a diario, pero convertida en  una joven profesional dedicada a contribuir al crecimiento de la empresa familiar desde su puesto como gerente de mercadeo.

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