Marni Mestrell, propietaria de Tropizen, en su cultivo de cannabis medicinal en exterior en las faldas de El Yunque, en Río Grande. (suministrada)

Tropizen anunció la conclusión de su primera cosecha de cannabis en sus nuevas instalaciones de cultivo exterior, destinada para la venta de flor a dispensarios autorizados y la manufactura de productos con infusión de cannabis. La misma se produce mientras la demanda continúa sobrepasando la oferta disponible en el mercado.

“Esta cosecha representa un hito importante para nuestra empresa ya que seguimos expandiendo para satisfacer la demanda de los pacientes por flor de alta calidad”, dijo la cofundadora de Tropizen Marni Meistrell. “Cultivamos nuestro cannabis cerca de la base del bosque tropical de El Yunque, siguiendo las mejores prácticas de la industria mientras investigamos y probamos nuevas cepas que puedan florecer en esta localización”.

A esos fines, la empresa añadirá 7,000 pies cuadrados de espacio de cultivo exterior a los 10,000 recién completados antes de que finalice este año, reveló Meistrell.

Tropizen incrementó recientemente su capacidad de producción de flor de cannabis en un 400%, luego de una inversión superior al millón de dólares. El proyecto de expansión incluyo la construcción del nuevo espacio de cultivo exterior.

La nueva cosecha se compone de cinco de las cepas con mejor desempeño de la empresa. Tropizen alterna el cultivo entre cinco cepas primarias y cinco secundarias, incluyendo Brian Berry Cough, Ogiesel y Agent Orange, todas exclusivas de la empresa en Puerto Rico. Una de las prioridades es cultivar cepas tropicales poco comunes como parte de los procesos de investigación y desarrollo.

Meistrell explicó que la empresa trabaja en la introducción de un nuevo sistema de empaque y categorización para su flor de cannabis, incorporando un nuevo producto que será más accesible en precio pero con la misma efectividad medicinal que la flor “premium”.

Tropizen se convirtió en el primer cultivador en la isla en ofrecer a los dispensarios flor empacada individualmente, en lugar de a granel.  Esto permite a los dispensarios el generar un mayor volumen de ventas. Asimismo, los pacientes obtienen un producto más fresco ya que el empaque protege la flor de cannabis de la exposición a condiciones ambientales degradantes, incluyendo el oxígeno y la humedad. Al presente, la flor pre-empacada representa el 20% de las ventas a dispensarios.

Con concentraciones de cannabinoides superiores al 20%, Tropizen ofrece consistencia en el producto, genética excepcional en las plantas y atención al detalle, según el director de operaciones de Novacann Labs Christian Burgos. “Normalmente vemos que la calidad sufre cuando aumenta el volumen de producción, sin embargo, esa no ha sido nuestra experiencia con Tropizen. Los resultados de su cosecha evidencian un estricto cumplimiento y un consistente control de calidad,” explicó Burgos.

Como parte de su protocolo de cultivo, Tropizen utiliza tierra viva con insectos beneficiosos y procesos orgánicos en sus instalaciones de cultivo. Un entomólogo externo sirve como asesor técnico y conduce inspecciones semanales de las plantas. Igualmente, no se utilizan pesticidas químicos.

Meistrell puntualizó que este verano ha escaseado la flor de cannabis.  “Los dispensarios se están quedando sin producto consistentemente a pesar de que nuestro volumen de producción ha aumentado. Tal parece que nos acercamos a un escenario preocupante donde los pacientes tendrían mayor dificultad en obtener su medicina, propiciando un incremento en precios”. El crecimiento en el universo de pacientes podría ser un factor determinante pero no se han publicado cifras oficiales este año.