En Puerto Rico, Toyota, Hyundai, Chrysler, Kia y Nissan, encabezan las marcas más vendidas hasta el mes de agosto de 2020. ([email protected])

Aún en medio de la crisis económica provocada por la pandemia de COVID-19, de las restricciones impuestas por las órdenes ejecutivas y de las medidas de seguridad que buscan garantizar el distanciamiento físico entre personas, los dealers de autos lograron cerrar el mes de agosto con ventas que sobrepasan las del año pasado.

Según el más reciente reporte del Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA), organización que representa la industria automotriz en Puerto Rico, el mes de agosto de 2020 finalizó con un total de 8,695 unidades vendidas. Esta cifra representa un aumento de 5.6% cuando se le compara con las ventas de ese mismo mes durante el 2019, que para entonces fueron de 8,236. Sin embargo, en lo que va de año la industria mantiene una reducción de un 24.3%.

Para agosto, el segmento de vanes, así como el de SUVs y mini vans, reflejaron leves incrementos a razón de 37%, 14% y 11.2%, respectivamente.

“Por tercer mes consecutivo la industria finalizó por encima del mismo mes del año pasado. Sabemos que este patrón se debe a la demanda acumulada que hubo por haber estado cerrados dos meses y medio y por los fondos federales que le llegaron al país. Por tal razón, el Grupo (Unido de Importadores de Automóviles) ahora pronostica que las ventas de autos nuevos estarán alrededor de 85 mil unidades en el 2020.”, indicó Ricardo M. García, presidente de GUIA, en declaraciones escritas.

En lo que va de año, Toyota encabeza la lista de las marcas más vendidas, con un total de 14,874 unidades vendidas hasta agosto; seguida por la coreana Hyundai, con 7,352 unidades. Mientras, Chrysler acumula un total de ventas de 4,826 unidades; Kia ha vendido 4,153 autos, y la japonesa Nissan, que puso a correr unos 4,113 vehículos nuevos este año.

GUIA es una organización independiente, sin fines de lucro, que se creó en el 2006 con el fin de atender asuntos que atañen directamente a la industria automotriz, así como asuntos relacionados a la economía general de Puerto Rico. Al igual que el resto de los comercios del país, también se han visto afectados por la pandemia, y han tenido que implementar medidas de seguridad para evitar contagios entre clientes y empleados, limitando la cantidad de personas a ser atendidas tanto para ventas como servicio de mecánica y piezas.