En enero, los terremotos que sacudieron fuertemente el suroeste de la isla también le costaron un 18% en volumen de ventas, especialmente a los concesionarios en la costa sur del país. (ELNUEVODIA.COM)

Luego de vender más de 106,000 unidades nuevas por segundo año consecutivo, la industria automotriz comenzaba a recuperar la tracción que había perdido ya para el 2014, pero lo que parecía un leve ascenso de vuelta a la cima en el 2019 ha probado ser más una montaña rusa en la primera mitad del 2020.

Trastocada por los terremotos de enero y un cierre forzoso de diez semanas debido al COVID-19, la industria de automóviles cerró el primer semestre con el mejor mes de junio en ocho años, principalmente gracias a la demanda acumulada entre los meses de marzo a mayo.

Y aunque los principales distribuidores de autos en la isla prevén que las ventas de julio también son alentadoras, son conscientes de que el colectivo podría cerrar el año entre un 25 a 43% por debajo a las ventas del 2019.

Atentos a que la burbuja reviente

En enero, los terremotos que sacudieron fuertemente el suroeste de la isla también le costaron un 18% en volumen de ventas, especialmente a los concesionarios en la costa sur del país.

Los consumidores que retuvieron su poder adquisitivo hicieron del mes de febrero el más exitoso para la industria en los últimos 14 años y minimizaron el impacto de los terremotos a solo un 5%.

Pero no hubo mucho tiempo para celebrar el rebote, ya que, a mediados de marzo, Puerto Rico debió clausurar su economía para cerrarle también el paso al coronavirus.

Partido a la mitad, el mes de marzo generó solo 3,200 nuevas ventas para las 31 marcas que contabiliza el Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA).

Con menos de 300 unidades vendidas exclusivamente a flotas de gobierno y servicios esenciales, le siguió abril, el peor mes en la historia de la industria automotriz.

Después de diez semanas cerrados, los concesionarios salieron con algunas de sus ofertas más agresivas para vender unos 2,700 vehículos en la última semana de mayo.

Esa demanda acumulada se desbordó en junio, cuando los concesionarios registraron el mejor inicio a la temporada de verano en al menos ocho años, pero GUIA advierte que el verano podría ser una burbuja a punto de reventar.

“Ha habido mucho movimiento de dinero en la economía por las ayudas económicas del gobierno federal y las del gobierno local también, pero muchos de esos fondos ya se empiezan a acabar. Es como una burbuja”, explicó el presidente de GUIA, Ricardo García.

“Podemos tener un buen junio, quizás un buen julio, pero no sabemos qué va a pasar en agosto y en septiembre”, añadió García sobre la incertidumbre que impera en toda la economía.

Ese titubeo económico se debe a que la inyección de fondos federales ha desdibujado el verdadero impacto de la pandemia, además de que el intenso despunte en casos positivos de COVID-19 pudiera augurar un cierre económico más agudo al que decretó el gobierno la semana pasada.

“Lamentamos que, por cosas que podemos evitar, tengamos que revertir la reapertura económica y esto se ponga peor todavía”, sentenció García, quien recordó que la economía sigue a merced del COVID-19.

Se desploman las flotas

El país nunca les cerró el paso aéreo a los extranjeros, pero el turismo veraniego como quiera se desplomó.

De camino al fondo, la industria turística arrastró consigo al 14% del mercado automovilístico que depende de las “Rent-a-Car”, o empresas que rentan autos a los turistas.

En comparación con junio del 2019, estas ventas han caído un 93%, a pesar de que el verano es la temporada en que las empresas como Avis y Enterprise comúnmente renuevan gran parte de sus flotas.

De hecho, en mayo 22 de este año, Hertz, uno de los gigantes en esta industria, se acogió al Título 11 del Código de Quiebras federal después de que su flota de 700,000 vehículos quedara inoperante y acumulara $19,000 millones en deudas por la pandemia.

“Hay que ver cómo evoluciona el tema del turismo. Los ‘Rent-a-Car’ hicieron compras en diciembre y ya en marzo estaban cerrados. Tiene flotas muy nuevas en sus parques vehiculares. Los ‘rentals’ salen de sus flotas con bastante rapidez, pero habría que ver de qué manera el mercado de vehículos usados absorbe esas unidades con poco uso y les permita a los ‘rentals’ hacer nuevos pedidos para la temporada de invierno”, explicó el vicepresidente ejecutivo de Motorambar, José Ordeix.

“Sabemos que siempre hay un turismo de puertorriqueños que viven en el exterior, que llevan mucho tiempo sin ver a sus familiares y van a querer venir a la isla, así que, definitivamente, el mercado de flotas se va a ir moviendo, pero no esperamos que sea a los niveles del año anterior”, añadió el distribuidor exclusivo de vehículos Kia, Nissan e Infiniti.

Atención al comercio al detal

A eso hizo eco el jefe de operaciones de Sojitz de Puerto Rico, Pablo Martínez, distribuidor exclusivo de vehículos Hyundai en Puerto Rico.

“Nuestro enfoque, este año, va a ser el crecimiento de venta por ‘dealers’. Es una decisión estratégica nuestra el fortalecer la red (de concesionarios) e ir reduciendo los negocios que no son permanentes”, dijo Martínez, quien aseguró que Hyundai despuntará nuevamente al final de julio.

Por su parte, el gerente de operaciones de Toyota en Puerto Rico, Victor Aponte, dijo que “la flota es un buen negocio, pero nosotros le sacamos mejor provecho a satisfacer las necesidades del cliente que reside en Puerto Rico”.

Toyota, la marca de mayor volumen en la isla, espera que este mes sea su segundo mejor julio desde el 2006. En gran medida, Aponte le atribuye ese rebote a su red de 21 concesionarios en Puerto Rico.

Su red es la más grande en la isla, pero otros distribuidores buscan ganar mercado de forma similar: mayor número de concesionarios, mejores ventas.

Sin freno las inversiones

Tal es el caso de Bella Group, distribuidor exclusivo de Honda, Acura y Mazda en Puerto Rico.

En Mayagüez, la empresa netamente boricua espera que su nuevo concesionario de ventas, piezas y servicio inaugure en año y medio.

Asimismo, auguró que su nuevo local en Ponce abrirá sus puertas en agosto. Su antiguo concesionario allí será remodelado para la marca Mazda.

Y para finales de este año, su equipo espera develar su nueva localidad en el centro comercial Las Brisas de Río Grande, donde llenará los 42,000 pies cuadrados de una antigua tienda por departamento con todas las marcas de su repertorio japonés y americano.

En total, su vicepresidente senior, José Villares, estimó en $12 millones la inversión que ha hecho Bella Group en la construcción o remodelación de estas tres localidades.

“A medida que nosotros aumentemos tiendas de Honda, que lleguemos a 10 o 12, pues nuestra participación en el mercado va a aumentar”, dijo Villares.

Al comparar con el mercado estadounidense, el ejecutivo entiende que Honda puede duplicar su participación en el mercado con una huella más grande en Puerto Rico, mientras que es Mazda la marca con mayor potencial de crecimiento.

Intacto el mercado de lujo

Audi triplicó sus ventas de junio. Lexus duplicó las suyas. Otras marcas de lujo también reportaron buenas ventas, sugiriendo que el poder adquisitivo de los consumidores más exigentes no ha caído, pese a la pandemia.

Para Sojitz de Puerto Rico, que espera inaugurar el Genesis Mall Experience esta semana en Plaza Las Américas, esas son buenas noticias.

“Eso fue lo que nos invitó a lanzar la marca Genesis en Puerto Rico. En ese segmento, ese tipo de bienes no son tan susceptibles al tema del precio. Nunca se había vivido una cosa así como una pandemia, sin embargo, eso te demuestra que hay un 6 o 7% de la población con el que podemos contar para un negocios de vehículos de lujo”, dijo Martínez, también jefe de operaciones de Genesis en la isla.

Con la entrada de Genesis, la competencia se pone cada vez más feroz en el mercado de lujo ampliamente dominado por las marcas europeas, como BMW y Mercedes-Benz.

Sin embargo, los distribuidores de marcas niponas y surcoreanas creen que evolucionar junto a sus consumidores les da una ventaja competitiva.

“De Scion vas a Toyota. De Toyota, tu próximo paso al lujo es Lexus”, dijo Aponte, sobre la dinámica que se daba entre sus marcas cuando Scion todavía estaba en el panorama boricua.

Lo mismo pasa con Honda y Acura, Nissan e Infiniti, y ahora podría pasar con Hyundai y Genesis.

Regresa una leyenda

Hace menos de una semana, Ford se apoderó de las redes sociales cuando anunció el tan esperado regreso de la Bronco, la icónica camioneta de dos puertas que “dio vida a la SUV todoterreno, divertida y versátil en 1966”, según el director de operaciones de Ford, Jim Farley.

En su sexta generación y con lo último en tecnología de control de tracción, flexibilidad y manejo en las condiciones más extremas, la Ford Bronco viene a sacar al Jeep Wrangler del camino.

La Bronco Sport será el primer modelo en llegar a Puerto Rico entre enero y marzo del 2021, confirmó el especialista en productos Ford, José Rivera.

Con 245 caballos de fuerza y 275 libras-pies de torque, esta SUV compacta competirá con las demás en la carretera, donde su diseño tipo safari y algo futurístico le ayudará a distinguirse.

Entre los meses de abril y junio, entonces llegaría la Bronco en su versión de dos o cuatro puertas removibles, con hasta siete distintas configuraciones para los conductores que prefieren el fango al asfalto.

Con un motor EcoBoost de 2.7 litros, la versión First Edition alcanza los 310 caballos de fuerza y las 400 libras-pies de torque por lo que su producción, limitada a 3,500, ya se vendió por completo.

Sin embargo, las otras seis versiones son de mayor volumen, por lo que consumidores en Puerto Rico tendrán su oportunidad para lucir gigantescas gomas de 35 pulgadas diseñadas para agarrar tracción en el fango en sus propias Bronco.

“Desde que anunciamos el relanzamiento de la marca Bronco, vimos que la gente la llevaba esperando hace mucho tiempo. Las tres van a generar mucho impacto y mucha demanda en Puerto Rico”, expresó la gerente de Mercadeo de Ford en el Caribe y Centro América, Lorraine Urdaz.

A eso, el gerente de operaciones en el Caribe, Andrés Villanueva, añadió que la Bronco “debe representar un volumen considerable dentro de la mezcla de Ford, entre un 20 a un 30% de nuestras ventas”.

Aunque El Nuevo Día insistió en conocer los precios, Rivera indicó que su equipo aún descifra los costos de acarreo a la isla, por lo que tendrá mayor información en algunos meses.