Una persona paga con un QR code
El escaneo de códios QR es una de las herramientas de pagos sin contacto que se popularizó durante la pandemia. (Shutterstock)

La pandemia de COVID-19 ha acelerado la adopción de pagos electrónicos -tanto por Internet como en puntos de venta físicos- a niveles de doble dígito que habrían tomado varios años alcanzar, coincidieron líderes de la industria financiera y de tecnologías de pago en entrevistas separadas.

Esta conducta se ha combinado con la merma sustancial en la actividad económica para llegar al punto de que la Asociación de Bancos (ABPR) reconozca que la escasez de monedas en los bancos y los comercios se mantiene a cuatro meses y medio de declarado el primer cierre comercial para contener el coronavirus.

Aún con estas tendencias, dado que en la isla 35% de la población no tiene cuenta de banco, según un estudio publicado por Gaither a finales de 2019, Puerto Rico está muy lejos de ocupar un puesto en la lista de países encaminados a un futuro en el que el uso de efectivo sea incidental, como sucede en Suecia y como buscan otros países como China y Corea del Sur.

“Hay un aumento en la creación de cuentas, en la bancarización, porque mucho de esto va de la mano de la política pública de su gobierno”, informó Zoimé Álvarez, vicepresidenta ejecutiva de la ABPR.

A nivel del consumidor, esta tendencia se la atribuyó a que el Departamento de Hacienda priorizó el depósito directo como método para repartir el incentivo federal de $1,200 y otras ayudas a cuentapropistas y empresarios. Mientras, en el ámbito de negocios, Álvarez indicó que “muchos comerciantes abrieron cuentas para que les procesaran los préstamos de SBA (Administración federal de Pequeños Negocios) y los que no lo hicieron se vieron en desventaja.

“Hay jurisdicciones en las que las cuentas de servicios de luz y agua tienen que estar atadas a una cuenta de banco. Eso impulsa. Y con la bancarización viene una eficiencia en la captación de contribuciones, de Hacienda, y en la disminución de una economía informal”, agregó Álvarez.

Debido a la conveniencia y la seguridad que han experimentado los nuevos usuarios de banca móvil y pagos digitales, Álvarez ve “muy difícil retroceder a sacar el tiempo, coger el carro y hacer la fila. No vemos cómo este aumento en canales digitales vuelva hacia atrás”. A esto sumó los casos de fraude y robo de cheques de desempleo y antes de Seguro Social: “Eso no pasa con una transacción de deposito directo. Lo tienen al momento y disponible, versus los días que tome un cheque”.

Por su parte, Miguel Vizacarrondo, vicepresidente ejecutivo de servicios de pago de Evertec, reveló que durante la pandemia se “triplicaron los volúmenes” de la cantidad de comercios y usuarios que se sumaban en tiempos ordinarios a la plataforma de ATH Móvil.

Destacó que los usuarios, tanto corporativos como individuales, son quienes innovan en los usos que le dan a esta herramienta de pago remoto: “Nosotros preparamos la carretera y ellos la usan como la necesiten”.

Además, indicó que la necesidad de tener más opciones de pagos sin contacto que no requirieran tarjetas de crédito o débito con esa tecnología, ni cambios de los terminales, los llevó a acelerar el lanzamiento del pago con ATH Móvil en comercios mediante el escaneo de un código QR.

Por su parte, Guillermo Rospigliosi, principal oficial de Productos e Innovación de Evertec, comentó que esto es un ejemplo de cómo la pandemia ha convertido en protagonistas a tecnologías que llevaban tiempo disponibles, como el propio QR Code, sencillamente porque “dejaron de ser una opción (muchas de las ventas físicas) y pasaron a ser una obligación”.

Mientras, Luis Guerra, gerente general de Visa Puerto Rico, aseveró que “el desplazamiento del gasto de consumo hacia el canal de comercio electrónico ha sido importante y Puerto Rico no es la excepción. Estamos viendo cómo categorías de comercio se han activado en medio de la pandemia, (como) compras esenciales, supermercados, gaming y streaming”. Como ejemplo, mencionó que que el estudio más reciente de Visa arrojó que “más de 13 millones de tarjetahabientes hicieron una primera transacción de comercio electrónico en su vida” justo antes de agravarse la pandemia, entre los meses de enero y marzo.

De otra parte, José Vargas, gerente general de Mastercard para Puerto Rico, recalcó que “en Latinoamérica y el Caribe (región que incluye a Puerto Rico) hemos visto un crecimiento de 22% a 34% en el uso de pagos online en tres meses. Es algo que normalmente habría tomado años lograr”.

El mayor crecimiento, destacó, se ha dado en categorías esenciales, como farmacias y supermercados, impulsadas por complementos como el envío por correo y también la entrega.