Jeff Bezos y MacKenzie Scott se divorciaron en 2019. En la foto de archivo, ambos asistieron en 2016 a la inauguración de la nueva sede del Washington Post, del cual Bezos aún es dueño. (Archivo)

Con la separación de Bill y Melinda Gates tras 27 años de matrimonio, el proceso de divorcio requiere dividir una fortuna estimada en $130,000 millones.

Por tener el domicilio establecido en el estado de Washington, donde se considera propiedad mancomunada todos los bienes y activos adquiridos durante el matrimonio, los Gates se exponen a una división 50/50. “Según las leyes de Washington, la propiedad marital (o mancomunada) es aquella que fue adquirida por cualquiera de las partes durante el transcurso del matrimonio, con algunas excepciones”, explica el sitio especializado Findlaw. Tales excepciones son regalos para uno de los cónyuges, artículos comprados antes del matrimonio y herencias. Pero sí cuentan las compras de propiedades, ingresos, inversiones, beneficios de retiro y ganancias de capital.

Sin embargo, según la misma fuente, las partes pueden pactar otro tipo de acuerdo si así lo deciden en consenso. En el caso de los Gates, ya indicaron en su petición de divorcio que habían alcanzado un acuerdo, que no divulgaron. Tampoco se indicó que existiera un acuerdo prenupcial entre las partes, aun cuando la boda fue en 1995 cuando el fundador de Microsoft ya había alcanzado el estatus de magnate, según los archivos de Forbes.

Lo que sí dejaron claro en sus declaraciones públicas es que ambos continuarán liderando su brazo filantrópico, Bill and Melinda Gates Foundation, que cuenta con un fondo dotal de $48,000 millones.

De ejecutarse una división 50/50, los Gates tendrían el divorcio más costoso hasta la fecha, con un estimado de $65,000 millones por cónyuge.

Esta cifra superaría por $29,000 millones el acuerdo más oneroso que se ha divulgado hasta la fecha. Aquí echamos un vistazo a los divorcios que han trascendido públicamente como los más costosos.

1. MacKenzie Scott y Jeff Bezos: Al finiquitar su divorcio en 2019, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, pasó a su exesposa 4% de su participación bursátil en la empresa, según reportaron múltiples medios como The Wall Street Journal. En ese momento las acciones valían casi $36,000 millones. Scott, que desde entonces se ha enfocado en iniciativas de filantropía, fue una de las principales colaboradoras de Bezos en levantar el imperio que Amazon es hoy. El precio de las acciones de Amazon ha subido más de 70% desde entonces.

2. Sue y Bill Gross: En este divorcio del fundador de Pimco, la separación fue iniciada por la esposa, que obtuvo $1,300 millones entre efectivo, propiedades y una pieza de Picasso que, según Forbes, se vendió luego en $35 millones.

3. Elaine y Steve Wynn: Los cofundadores del hoteles y casinos Wynn Resorts se divorciaron por segunda vez en 2010, con un acuerdo que pagó a Elaine 11 millones de acciones, valoradas entonces $795 millones. Hoy ella se mantiene en la lista de Forbes de multimillonarias y como principal accionista de esta cadena. Mientras, su exesposo no está vinculado a la empresa tras un escándalo sexual.

4. Sue Ann Arnall y Harold Hamm: Según The Washington Post, en 2015 el magnate petrolero consiguió poner fin a años de disputas legales al firmar un cheque de $974,790,317 a quien fuera su esposa por 26 años. Pero por poco no le funciona porque, tras depositarlo, Sue Ann Arnall dio un reversazo y presentó una apelación en busca de más. El alto foro del estado de Oklahoma falló en contra de Arnall y esta suma quedó como el pago final y muy público de este contencioso divorcio.

Como bono, está el divorcio del cofundador de Google, Sergey Brin, y la fundadora de 23andMe, Anne Wojcicki. Esta separación entre 2013 y 2014 estuvo salpicada con artículos de infidelidad, pero no se sabe cuánto le costó a Brin debido a que había en vigor un acuerdo prenupcial y no se divulgaron los términos económicos de la separación. Al momento de su divorcio, Brin tenía una fortuna estimada en $30,000 millones.

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