De izquierda a derecha, María J. Medina, directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueña del Concreto (APC) y de la Asociación de Contratistas Mecánicos de Puerto Rico, Nory Rivera Soto, directora ejecutiva de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR) y Dra. Ali Soami Vargas, directora ejecutiva de la Asociación de Contratistas Generales de América, capítulo de Puerto Rico (ACGA-PR).
De izquierda a derecha, María J. Medina, directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueña del Concreto (APC) y de la Asociación de Contratistas Mecánicos de Puerto Rico, Nory Rivera Soto, directora ejecutiva de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR) y Dra. Ali Soami Vargas, directora ejecutiva de la Asociación de Contratistas Generales de América, capítulo de Puerto Rico (ACGA-PR). (Suministrada)

Tradicionalmente, la industria de la construcción en Puerto Rico, y en otras partes del mundo, ha estado liderada y conformada por hombres. Pero, poco a poco, ese paradigma ha ido cambiando y más mujeres se han unido a esa fuerza laboral tan importante para el desarrollo de la infraestructura de un país.

De hecho, hoy la mayoría de las asociaciones que agrupan a este gremio en la isla están dirigidas por mujeres. Una presencia que ha permitido un equilibrio que, sin duda, ha traído, además, nuevos puntos de vista, talentos y decisiones que aportan positivamente a la sociedad.

Un ejemplo de esto lo tiene la Asociación de Contratistas Generales de América, Capítulo de Puerto Rico (ACG-PR) que, desde 2018, tiene un comité permanente dirigido a la mujer “con el objetivo de promover la inclusión de la mujer en roles de liderazgo y para aumentar la mano de obra femenina en los proyectos de construcción en Puerto Rico”, afirma su directora ejecutiva, Dra. Ali Soami Vargas.

Mientras que en la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR) también ha habido unos cambios en los últimos años, señala la directora ejecutiva, Lcda. Nory Rivera Soto, quien indica que, por primera vez en sus 70 años, la organización tiene ahora una mujer como vicepresidenta, la arquitecta Vanessa de Mari, además de cinco mujeres en la Junta de Directores.

“Ha sido una industria liderada por hombres, pero te puedo decir que en ACPR se les ha dado apertura a las mujeres porque reconocen su valor. Nosotros tenemos excelentes profesionales en el campo de la arquitectura, la ingeniería, la administración de proyectos”, explica Rivera, quien destaca que la organización que dirige es una de las que más mujeres tiene en su Junta de Directores. “Las mujeres somos multifacéticas, el trabajo es uno de nuestros sombreros, somos madres, hijas, esposas”, añade.

Precisamente, con el propósito de conocer mejor el rol y los retos a los que se enfrentan, Diseño & Construcción entrevistó a tres de estas mujeres que hoy lideran algunas de las principales organizaciones de la industria de la construcción.

María J. Medina.
María J. Medina. (Suministrada Suministrada)

“Dar el 200%”

María J. Medina, directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueña del Concreto (APC) y de la Asociación de Contratistas Mecánicos de Puerto Rico

Sus inicios en la industria fueron en la Asociación de Contratistas Generales como coordinadora de actividades y luego como directora de mercadeo. Una experiencia que, según dice, la preparó para la labor que realiza ahora, brindar apoyo a ambas juntas de directores y aportar al desarrollo de cada asociación, diseñar nuevos planes y “demostrar la importancia y lo que representan para el desarrollo del país”.

APC, explica Medina, es una entidad que agrupa a los principales socios productores de concreto puertorriqueño, sus suplidores y principales consultores. Y acepta que, en una industria liderada por hombres, las mujeres han tenido que trabajar muy duro para demostrar que también pueden ejercer liderazgo y lograr cambios positivos.

“Todo el tiempo hemos tenido que demostrar que lo podemos hacer y que, aunque como mujeres tenemos que cumplir con otros roles que también son protagónicos -como ser mamá-, podemos cumplir con excelencia en el trabajo en una industria que es de hombres”, afirma a la vez que enfatiza que nunca ha sentido ningún discrimen o percibido que no se aprecia su trabajo.

“Es todo lo contrario, pero la realidad es que las mujeres sí tenemos que dar un poco más. En esta sociedad, la mayoría de los hombres se encargan de trabajar y normalmente llegan a sus hogares y no tienen que hacer mucho más. En cambio, las mujeres pueden trabajar las mismas horas y llegar a sus casas a cocinar, ayudar a los hijos con las tareas, prepararlos para ir a la escuela. Si los hombres dan el 100%, nosotras fácilmente tenemos que dar el 200% o más para crecer y demostrar que verdaderamente tenemos ese compromiso”, explica Medina, quien cree que lograr balancear esas dos facetas es uno de los mayores retos. “Las oportunidades siempre están ahí. Lo que pasa es que uno tiene que cumplir responsablemente con tu trabajo y no desatender ese rol que te toca en tu familia”.

Sin embargo, cree que son retos que les pasa a la mayoría de las mujeres en casi todas las industrias o profesiones. Por eso cree que trabajar en este campo, es una oportunidad que se debe aprovechar para “demostrar que podemos hacer transformaciones positivas y que podemos ser enlace para otras mujeres que no se ven trabajando en una industria de la construcción”.

“Podemos transformar esa visión de que es una industria de hombres y tenemos mucho que aportar, pero independientemente de ser mujer u hombre, todo tiene que ver con el interés de aportar al desarrollo de la industria y del país en general”, sostiene la ejecutiva, al destacar que disfruta mucho la oportunidad que representa relacionarse con gente exitosa que contribuye al desarrollo y reconstrucción del país.

“Las oportunidades están para el individuo, más allá del género, para demostrar que puedes aportar, no importa el tipo de industria, sea liderada por hombres o por mujeres. Yo siempre trato de enfocarme en lo positivo y creo que es parte de lo que lleva a uno al éxito”, recomienda Medina.

Lcda. Nory Rivera Soto.
Lcda. Nory Rivera Soto. (Archivo Archivo)
Como “pez en el agua”

Nory Rivera Soto, directora ejecutiva de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR)

Los 22 años como periodista en El Nuevo Día, 16 de ellos al frente de esta publicación, le dio la oportunidad de conocer la industria y a personas claves. Entre ellos, los desarrolladores más importantes, funcionarios gubernamentales que trabajaban con el tema de la vivienda, al igual que a personas dentro de la banca hipotecaria y la industria de bienes raíces.

Una vasta experiencia que la hizo sentirse “como pez en el agua” cuando, al salir del periódico, la Asociación de Constructores le ofreció trabajo como directora ejecutiva.

Ya lleva cuatro años en esa posición y recuerda que uno de los mayores retos se presentó, precisamente, en su primer día de trabajo, dos días antes de que llegara el huracán Irma y luego con la llegada del huracán María. “Tenía una agenda para comenzar a trabajar. Con estos dos eventos tuve que echar por la borda todo lo que tenía planificado y tuvimos que empezar a atender la situación y la crisis que vivió el país en ese momento”.

De hecho, explica que ACPR ha tenido un papel muy relevante en todo este proceso de la reconstrucción de Puerto Rico y ella ha tenido “la bendición de trabajar con unas personas que son líderes en esta industria” que se encargaron de buscar las ayudas necesarias para Puerto Rico y de dar a conocer la situación precaria por la que se pasaba en ese momento. Por ejemplo, cuenta que las personas que tienen subsidio de vivienda tienen que cumplir con unas reglamentaciones federales para poder recibir el pago de su alquiler. Una de ellas establece que la persona debe tener agua y luz y si no es así, no pagan.

“Aquí no había ni agua ni luz en la mayoría de las casas y estas personas estaban en riesgo de que no pudieran recibir el pago de su alquiler. Pero los líderes de la Asociación tomaron la batuta para resolver situaciones como estas”, explica Rivera.

Destaca, además, el trabajo que han hecho para acceder a los fondos federales CDBG-DR (dinero que se asigna para la recuperación a largo plazo de las viviendas e infraestructura de las comunidades afectadas por desastres naturales). “Estuvimos cabildeando para que esos fondos llegaran. Aparte de eso había que seguir con todo los demás trabajos porque nosotros impulsamos proyectos de ley para mejorar la industria, para atender situaciones de construcción en general, no es solo de viviendas, también tenemos diferentes sectores a los que servimos”.

Es, sin duda, una labor compleja con múltiples ramificaciones en la sociedad. Pero es algo que Rivera disfruta al máximo, aunque acepta que es mucho trabajo. “Hay mucha responsabilidad y tienes que trabajar con muchos temas, como la energía, erosión de costas, vivienda, construcción… Aquí no hay tiempo para aburrirte y todos los días se aprende algo nuevo. Eso es algo muy gratificante, además de trabajar al lado de personas muy innovadoras, visionarias y uno se beneficia de ese conocimiento”.

Por eso cree que las mujeres tienen muchas oportunidades en esta industria de la construcción, que incluye campos como la ingeniería, agrimensura, arquitectura, administración de proyectos, entre muchos otros.

“También tenemos el sector del turismo, la construcción de hoteles, la manufactura, infraestructura y energía. Hay una diversidad tremenda para la mujer”, señala Rivera, quien cree que las mujeres que se interesen por este campo, debería hacer internados que les permita conocerlo y decidir si es lo que les gusta.

Dra. Ali Soami Vargas.
Dra. Ali Soami Vargas. (Archivo Archivo)

“Servir y poner en práctica destrezas”

Dra. Ali Soami Vargas, directora ejecutiva de la Asociación de Contratistas Generales de América, Capítulo de Puerto Rico (ACGA-PR)

Con sobre 300 socios que incluyen contratistas generales y subcontratistas, así como proveedores de servicios y materiales, la psicóloga clínica Ali Soami Vargas destaca que su trabajo le da la oportunidad de poder “servir y poner en práctica destrezas y habilidades”.

“Dentro de la industria trabajamos con múltiples niveles. Ahora mismo disfruto mucho poder ser el enlace entre una necesidad y un recurso, ser ese punto medio para resolver situaciones dentro de una industria que es tan importante”, agrega Vargas, quien lleva 18 años en la organización.

“Estar sentada en una misma mesa con miembros de la junta de directores y saber que te escuchan, que te toman en cuenta, que las recomendaciones que tu presentas son escuchadas, aceptadas y aplicadas, es un reto, pero a la misma vez, es un logro. Sobre todo, en una industria dominada por los hombres”, afirma la ejecutiva, mientras resalta la importancia de las innumerables oportunidades para que la mujer pueda desarrollarse.

“Es una industria muy diversa y no hay límites para las mujeres. Desde una posición en una oficina hasta manejo de equipo pesado, conducir grúas, estar en un tiro de cemento u hormigón”, afirma Vargas, al señalar que cuando se lidera una organización tan importante, los “pensamientos están dirigidos a trabajar para las próximas generaciones”.

“Son empresas que construyen las carreteras de este país, los edificios, las escuelas, toda infraestructura de energía, de acueductos, los puertos y la mujer hoy día puede liderar cualquiera de esas posiciones”.

Por eso cree que la industria está “súper lista y estamos muy deseosos de reconstruir a nuestra isla luego de todas las situaciones que hemos pasado desde los huracanes Irma y María, los terremotos y la pandemia”.

“La industria también está lista para que más mujeres lleguen a formar parte de ella. Estamos preparados para orientar y ayudar a cualquier mujer a pasar por el proceso y lograr sus propósitos de ser una líder dentro de esta industria”, enfatiza la ejecutiva, quien cree que con determinación, responsabilidad, valores y ahínco no hay límites para que la mujer pueda brillar.

“Siempre hay oportunidades para hacerlo mejor, para mejorar los procesos, las leyes, los reglamentos. Pero las mujeres hemos hecho muy buen trabajo en los últimos años. Está muy claro, por lo menos en mi caso particular, que llevo 18 años en la AGC, los últimos 11 como directora ejecutiva, pero siempre queda camino por recorrer”.

💬Ver comentarios